La ballena que quedó varada el sábado pasado en el balneario de Punta Mogotes, Mar del Plata, y movilizó a decenas de personas que querían acercarse a colaborar en el rescate hasta que finalmente murió, fue retirada el martes por la tarde de la playa donde se encontraba.
El ejemplar –una ballena jorobada de unas seis toneladas de peso y ocho metros de largo– estaba muy enferma, desnutrida y con una infección generalizada que vaticinaba que no le quedaba mucho tiempo. El lunes, pese a los esfuerzos para intentar llevarla mar adentro, finalmente falleció.
El martes, poco después de las 19.30, fue removida con una grúa y trasladada a pocos metros del monte Terrabusi en el marco de un protocolo coordinado por Defensa Civil, el Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable, la Municipalidad y la Universidad de Mar del Plata.
Según informaron en un comunicado, el cetáceo quedará sepultado "en inmediaciones del predio de residuos hasta que termine su proceso de descomposición, para luego ser enviado a su análisis para el tratamiento de los restos óseos".
La ballena fue llevada entonces después de una necropsia rápida y una toma de muestras a un terreno privado ubicado en una zona boscosa, cercana al predio de disposición final de residuos de la ciudad de Mar del Plata, y en las próximas horas la enterrarán en una cava especial para que, posteriormente (en aproximadamente tres meses) sus restos óseos puedan ser analizados por profesionales para su preservación.
Luego de corroborar que no implicaba riesgos ambientales y tras consultas con organismos especializados de la Provincia, se tomó esa decisión para evitar que provoque un foco infeccioso.
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