Cuál es el mineral que retrasa el deterioro cognitivo, según un estudio

Un equipo internacional examinó hábitos alimenticios y funciones cerebrales en adultos de mediana edad, hallando que mayores niveles de este nutriente se asocian con mejores indicadores de salud mental y memoria

Una investigación observacional en más de 6.000 personas vinculó una mayor ingesta de este mineral con una edad cerebral menor y mejor función cognitiva en la mediana edad, según datos tratados por el Biobanco británico. (Freepik)

Un equipo científico de Reino Unido analizó a más de 6.000 adultos sanos entre 40 y 73 años, quienes participaron en una investigación que evaluó la relación entre la ingesta de magnesio y el riesgo de desarrollar demencia. Se halló que un mayor consumo diario de magnesio se asoció con una edad cerebral menor y menor probabilidad de deterioro cognitivo. El trabajo se realizó entre 2023 y 2026, utilizando datos del biobanco británico y cuestionarios alimentarios para medir la dieta de los participantes.

Según la revista científica European Journal of Nutrition, quienes consumieron más de 550 miligramos diarios de magnesio presentaron una edad cerebral un año inferior a los 55 años en comparación con quienes ingirieron cerca de 350 miligramos. La revista de divulgación médica Prevention recogió declaraciones de los autores, quienes observaron que un aumento del 41% en la ingesta diaria de este mineral se vinculó con mejor función cognitiva y un retraso en la aparición de demencia.

Desde los 40 años, el efecto protector del magnesio sobre el cerebro fue más evidente, según los investigadores citados en Prevention. El beneficio resultó más significativo en mujeres posmenopáusicas que en otros grupos, fenómeno atribuido a los cambios hormonales que modulan la absorción y el metabolismo del mineral tras la menopausia.

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Melissa Mroz-Planells, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos, explicó que la deficiencia de magnesio se asoció con mayor inflamación cerebral y con enfermedades como Alzheimer y Parkinson.

Beneficios del magnesio y diferencias de género

El estudio británico identificó una asociación entre ingestas superiores a 550 miligramos diarios y un cerebro biológicamente más joven en adultos de 40 a 73 años, resaltando la posible prevención de deterioro cognitivo. (Freepik)

En mujeres, la investigación detectó que el efecto del magnesio fue más notorio después de la menopausia. De acuerdo con Prevention, el consumo elevado de este mineral en mujeres posmenopáusicas se asoció con niveles más bajos de marcadores inflamatorios, como la proteína C reactiva.

“Un alto consumo de magnesio en mujeres posmenopáusicas se asoció con mejores indicadores de salud cerebral”, sostuvo Mroz-Planells. Según la especialista, consumir una dieta deficiente en magnesio puede aumentar el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.

El magnesio desempeña un papel esencial en la señalización nerviosa y la integridad de la barrera hematoencefálica, elementos esenciales para preservar el funcionamiento cerebral. Además, la investigación remarcó que los efectos beneficiosos del mineral pueden observarse desde edades tempranas.

Por otro lado, un trabajo publicado en Journal of Neurorestoratology identificó que el magnesio bloqueó receptores en el cerebro que aceleran la progresión del Alzheimer. El mineral también redujo la inflamación y el estrés oxidativo, factores que contribuyen al desarrollo de enfermedades asociadas al envejecimiento.

Alimentos ricos en magnesio y recomendaciones sanitarias

Los hallazgos sugieren que incluir cereales integrales, frutos secos y verduras de hoja verde en la dieta habitual podría contribuir a la salud cerebral y reducir el riesgo de demencia en la adultez avanzada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los alimentos que incluyen cantidades significativas de magnesio figuran cereales integrales, verduras de hoja verde, frutas secas y lácteos. Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), las necesidades diarias de magnesio en adultos oscilan entre 310 y 420 miligramos. El estudio británico detectó los mayores beneficios en personas que alcanzaron los 550 mg diarios, valor que puede lograrse con una dieta equilibrada.

De acuerdo con los NIH, consumir magnesio a partir de los alimentos no supone riesgos para la salud, ya que el exceso se elimina por vía renal. No obstante, la suplementación excesiva podría causar molestias digestivas, como náuseas y calambres. Prevention recomendó consultar a un profesional de la salud antes de incorporar suplementos o modificar la ingesta diaria recomendada.

Mroz-Planells afirmó que “llevar una dieta saludable influye en el cerebro, ya que reduce la inflamación y aporta los nutrientes necesarios para su funcionamiento”. Un ejemplo de dieta equilibrada podría incluir cereal, leche y plátano en el desayuno, sándwich de pan integral y sopa de frijoles al almuerzo, almendras como merienda y salmón con arroz integral y brócoli en la cena.

Otras claves para la salud cerebral

Consumir más de 550 miligramos de magnesio al día se relaciona con mejor función cognitiva y menor deterioro cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Amit Sachdev, director de la División de Medicina Neuromuscular de la Universidad Estatal de Michigan, indicó que otros factores cotidianos también tienen impacto en la salud cerebral. Según el portal, el control del azúcar en sangre y el consumo moderado de alcohol influyen más que el magnesio en la prevención del deterioro cognitivo. A pesar de ello, el experto coincidió en que mantener niveles adecuados de magnesio es recomendable.

La investigación británica refuerza la investigación sobre la longevidad saludable y sitúa al magnesio como un nutriente relevante para el cuidado del cerebro. Los resultados sugieren que aumentar la presencia de este mineral en la dieta habitual podría retrasar la aparición de enfermedades neurodegenerativas y contribuir a la salud cognitiva en la adultez.

“Nuestro estudio muestra que un aumento del 41% en la ingesta de magnesio conduce a una menor contracción cerebral asociada a la edad”, declaró Khawlah Alateeq, autora principal e investigadora del Centro Nacional de Epidemiología y Salud Poblacional de la Universidad Nacional de Australia. Alateeq subrayó que la atención a la dieta debe iniciarse en la mediana edad para potenciar el efecto protector del magnesio a lo largo de la vida.

La evidencia científica actual fomenta el consumo regular de alimentos ricos en magnesio como parte de una estrategia integral para preservar el funcionamiento cerebral y reducir el riesgo de demencia en la vejez, según lo publicado en el estudio.

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