Cuánto tiempo se puede tomar antidepresivos y cuál es la mejor forma de dejarlos, según la ciencia

Los psicofármacos encabezan la lista de medicamentos más consumidos y suelen recetarse durante largos periodos. Un estudio publicado en The Lancet Psychiatry reveló la única estrategia respaldada para suspenderlos con seguridad y evitar recaídas

Más del 11% de los adultos en Estados Unidos toma antidepresivos de forma regular, según los últimos datos epidemiológicos (Freepik)

El mayor metaanálisis realizado hasta la fecha sobre la retirada de antidepresivos concluyó que la única estrategia eficaz y segura para dejar estos medicamentos consiste en reducir la dosis de forma lenta y progresiva, acompañada de apoyo psicológico.

Según el estudio publicado en The Lancet Psychiatry, esta combinación reduce el riesgo de recaída en depresión o ansiedad de manera similar a continuar el tratamiento farmacológico, lo que representa un avance importante para millones de personas que toman antidepresivos en todo el mundo.

La evidencia científica disponible indica que los antidepresivos deben mantenerse durante un periodo de consolidación tras la remisión de los síntomas, y la decisión de suspenderlos debe ser individualizada y supervisada por un profesional de la salud mental. No existe un plazo máximo para todos; pacientes con antecedentes de episodios prolongados o graves suelen requerir tratamientos más extensos.

Read more!

Resultados del estudio y estrategias comparadas

Los especialistas recomiendan mantener el tratamiento antidepresivo al menos durante cuatro a nueve meses tras la remisión de los síntomas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis, liderado por Giovanni Ostuzzi de la Universidad de Verona, Italia, revisó 76 ensayos controlados con más de 17.000 participantes.

Los resultados demuestran que la retirada lenta —definida como una reducción de la dosis durante más de cuatro semanas— junto a apoyo psicológico previene la recaída en el año siguiente en una proporción equiparable a quienes mantienen el tratamiento.

En cambio, la interrupción abrupta o la reducción rápida, de cuatro semanas o menos, se asociaron con tasas mayores de recaída.

Jonathan Henssler, del hospital Charité de Berlín, subrayó que “el apoyo psicológico o la psicoterapia complementaria resultó mejor para todas las diferentes estrategias farmacológicas”, según declaró en un artículo que acompaña a publicación.

Destacó la necesidad de integrar intervenciones psicológicas durante el proceso de desprescripción. El metaanálisis respalda que la combinación de reducción gradual y apoyo psicológico supera a la interrupción abrupta o rápida, tanto en prevención de recaídas como en tolerabilidad.

Guías clínicas y criterios para la desprescripción

Reducir la dosis de forma progresiva y bajo supervisión médica es la estrategia más segura para dejar estos medicamentos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las guías clínicas internacionales recomiendan mantener el tratamiento antidepresivo durante un periodo de consolidación tras la remisión de los síntomas, considerando la retirada solo después de ese periodo.

Esta decisión debe ser individualizada y siempre supervisada por un profesional, teniendo en cuenta factores como la duración y gravedad de la enfermedad, número de episodios previos y respuesta al medicamento.

El Dr. Jonathan E. Alpert, jefe de psiquiatría en Montefiore Einstein de Nueva York, explicó a The New York Times que las personas con antecedentes de episodios depresivos prolongados o graves suelen requerir un tratamiento más extenso.

Además, indicó que abandonar la medicación antes de tiempo puede aumentar el riesgo de recaída. La reducción paulatina de la dosis junto a apoyo psicológico es la estrategia recomendada por consenso entre expertos y sociedades profesionales.

Riesgos de la retirada abrupta y efectos secundarios asociados

La retirada abrupta de los antidepresivos eleva considerablemente el riesgo de recaída y síntomas de abstinencia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Suspender los antidepresivos de manera repentina puede provocar síntomas de abstinencia, como mareos, fatiga y sensaciones eléctricas en la cabeza, según los especialistas. Se estima que una de cada seis personas experimenta efectos adversos al dejar el medicamento; en algunos casos, los síntomas resultan tan intensos que dificultan el proceso de abandono. La reducción progresiva de la dosis ayuda a minimizar estos riesgos.

Por otro lado, el uso prolongado de antidepresivos tampoco está exento de efectos secundarios. Al respecto, los expertos destacan que la disfunción sexual y la menor capacidad de expresar sentimientos son frecuentes, sumados a riesgos como aumento de peso, alteraciones de la presión arterial o el colesterol, y, en algunos casos, mayor riesgo de problemas cardíacos. No obstante, los expertos insisten en que los beneficios del tratamiento superan los riesgos en pacientes con diagnóstico confirmado de depresión.

Acceso desigual al apoyo psicológico

El apoyo psicológico durante la reducción gradual del tratamiento disminuye la posibilidad de recaídas a niveles similares a los de continuar con el fármaco (Freepik)

A pesar de la evidencia sobre la eficacia del apoyo psicológico, su acceso es limitado, especialmente en los sistemas públicos de salud.

En España, el 30% de quienes buscan ayuda por salud mental acuden a la sanidad privada y el 22% de los pacientes atendidos en la sanidad pública espera hasta dos meses para ser vistos por un especialista, según datos nacionales.

Gerard Anmella, psiquiatra del Hospital Clínic de Barcelona, advirtió que “ofrecer apoyo psicológico breve de forma sistemática durante la discontinuación es un reto debido a limitaciones económicas y de personal”. Esta dificultad se repite en otros países, donde la falta de recursos obstaculiza la implementación de la estrategia recomendada.

Crece el consumo de antidepresivos

Cerca del 40% de los usuarios consume antidepresivos durante cinco años o más; el 22% lo hace de manera indefinida (Imagen ilustrativa Infobae)

El uso de antidepresivos es generalizado: alrededor del 11% de los adultos en Estados Unidos los consume, y en Europa las cifras son similares.

El 40% de los pacientes toma antidepresivos durante cinco años o más y el 22% lo hace de manera indefinida. El estudio detalla que la edad media de los participantes fue de 45 años, el 67,5% eran mujeres y el 88% personas blancas, con un seguimiento medio de 46 semanas.

La mayoría de los ensayos incluyó a personas con trastorno depresivo mayor, aunque también se analizaron casos de ansiedad.

Recomendaciones finales para la retirada

Las guías clínicas internacionales insisten en adaptar la duración y la retirada del tratamiento a cada paciente y situación clínica (Imagen Ilustrativa Infobae)

La decisión de abandonar los antidepresivos debe basarse en una evaluación individualizada y en la disponibilidad de apoyo psicológico, factores considerados esenciales por los expertos para reducir el riesgo de recaída y mejorar la calidad de vida.

Las recomendaciones actuales apuntan a que la retirada gradual junto a intervenciones psicológicas estructuradas representa el estándar más seguro y eficaz para quienes buscan suspender el tratamiento.

Las nuevas evidencias destacan la necesidad de que las guías clínicas impulsen estrategias de desprescripción adaptadas a cada persona, priorizando la reducción progresiva de la dosis y el acompañamiento psicológico como elementos centrales del proceso.

Read more!

Más Noticias

7 recomendaciones para acompañar el autismo a lo largo de la vida

En exclusiva para Infobae, Ineco explicó cómo se manifiesta esta condición en la adultez y la importancia de adaptar los entornos para favorecer el bienestar y la inclusión

Las terapias dirigidas revolucionan los tratamientos del cáncer de próstata: qué son y cómo funcionan

Desde Berlín, referentes internacionales explican el futuro de estos abordajes que priorizan no solo la eficacia sino también el bienestar del paciente. El impacto de la investigación y los desafíos clínicos

Por qué la inteligencia no depende de una sola área del cerebro, según un estudio

Los hallazgos de la Universidad de Notre Dame muestran que la clave está en la colaboración entre múltiples redes neuronales, y ofrecen pistas para mejorar el diagnóstico de problemas cognitivos

Cómo funciona la herramienta realizada con IA que predice bacterias peligrosas antes de su aparición

Un nuevo sistema, entrenado con más de 21.000 genomas, distingue organismos dañinos y permite mapear y clasificar miles de especies según su capacidad de causar enfermedad, optimizando la vigilancia y el control de infecciones emergentes

Sordera congénita: cómo un modelo desarrollado en primates podría brindar terapias más eficaces

El estudio de la pérdida auditiva hereditaria en condiciones biológicas más cercanas al ser humano podría brindar tratamientos innovadores y permitir evaluar su eficacia antes de los ensayos clínicos en personas