Los hombres suelen guardar la billetera en su bolsillo trasero y pasar sentados durante mucho tiempo sin notar el desnivel en su postura (Getty)
Los hombres suelen guardar la billetera en su bolsillo trasero y pasar sentados durante mucho tiempo sin notar el desnivel en su postura (Getty)

En el auto, en la oficina, en el colectivo, en el bar, durante el almuerzo o durante una reunión. El hombre suele repetir el mismo procedimiento: guardar la billetera en el bolsillo trasero de su pantalón y sentarse. Esta práctica habitual, al parecer simple e inofensiva, puede traer consecuencias severas a la salud. Fue nombrado "síndrome de la billetera", aunque también recibió la denominación de "síndrome piriforme" o "síndrome de atrapamiento del nervio ciático", que se produce por la compresión del nervio ciático a la altura de músculo piramidal (el glúteo). Fue bautizado así porque es un síndrome exclusivamente masculino que comparten una característica curiosa: sienten dolor en el mismo lado en el que guardan su billetera.

Cerca del 70% de los hombres adultos llevan una billetera cargada de dinero, tarjetas de crédito, tarjetas personales, documentaciones, recordatorios, recibos, fotos. Muchos adoptaron la costumbre de llevarla en el bolsillo trasero y no advierten que al sentarse queda elevada una parte de la cadera creando un desnivel en la espalda y el cuello. El proceso es lógico: nadie se sentaría en una silla desnivelada. La billetera genera una inclinación de la pelvis, lo que crea una demanda mecánica en las vértebras y todas las estructuras de la columna por un considerable período de tiempo.

El síndrome de la billetera es también conocido como síndrome piriforme o síndrome de atrapamiento del nervio ciático (Getty)
El síndrome de la billetera es también conocido como síndrome piriforme o síndrome de atrapamiento del nervio ciático (Getty)

Marcelo Barroso Griffiths (Matrícula 9784) es quiropráctico registrado en la Asociación Quiropráctica Argentina (AQA). Analizó en un documento las contraindicaciones de una técnica común en muchos hombres: "El aumento de presión en la zona provoca el pinzamiento o la compresión del nervio ciático, causando dolor que se irradia a lo largo de la pierna, adormecimiento e incluso alteraciones de la marcha. A esto con se refiere 'el síndrome de la billetera'. Pasar varias horas sentados con un glúteo más alto que el otro, genera un acostumbramiento para un lado del hueso cilíaco y por supuesto, termina impactando en la columna, haciendo que se doble un poco para mantener la postura, provocando así una curvatura totalmente perjudicial para la columna".

El profesional explicó que el hecho de permanecer sentados durante mucho con la billetera en el bolsillo ejerce una demanda mecánica crónica a las vértebras, discos, ligamentos y músculos de la zona lumbar, donde se encuentra el piriforme que pasa sobre el nervio ciático. "Si este músculo es irritado -explica el experto-, se producirá una contractura y el músculo hará presión sobre el mismo".

Es un dolor habitual en personas que conducen durante varias horas, agravada por la costumbre de llevar la billetera en el bolsillo trasero (Getty)
Es un dolor habitual en personas que conducen durante varias horas, agravada por la costumbre de llevar la billetera en el bolsillo trasero (Getty)

El malestar puede traducirse en un hormigueo, el adormecimiento de la pierna y en un dolor que baja por la parte posterior de la pierna conectando la cola baja con el pie. "El atrapamiento del nervio ciático puede producir un déficit funcional severo debido a que inerva la mayoría de músculos de la parte inferior del cuerpo. La flexión de cadera puede quedar limitada, por lo tanto la pierna no podrá realizar muchos movimientos. Y también puede producir un déficit funcional del pie", detalló Barroso Griffiths.

Cuando la lesión ya se produjo, existen algunas opciones para tratar el malestar. El estiramiento de la musculatura glútea y de los miembros inferiores es la primera y más rápida alternativa. En caso de persistir la dolencia, se debe tratar la zona para reducir la inflamación así deshacer la contractura defensiva. Ante una lesión crónica, el quiropráctico aconsejó un tratamiento de largo plazos: "Lo sería ideal crear una rutina de estiramientos acompañada de ejercicios de estabilización abdominal que ayudarán a corregir la alineación de la columna y a disminuir la presión en la zona del piramidal".

El especialista concluyó su exposición con una reflexión sobre las molestias en el cuerpo: "Cuando padecemos un dolor debemos entender que no llegamos al mismo de la noche a la mañana, sino fruto del descuido y del haber adquirido malos hábitos a lo largo de la vida que indefectiblemente modificarán nuestra estructura".

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