La semana agroclimática (hasta el 13 de mayo) se presenta marcada por una fuerte variabilidad atmosférica. Según la perspectiva de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), el período comenzará con el paso de un frente de tormenta de gran intensidad, aunque con un limitado aporte de humedad en la atmósfera, lo que restringirá el volumen de precipitaciones sobre gran parte del área agrícola y dejará un escenario muy dispar entre regiones.
Las lluvias más significativas se concentrarán sobre el este del NOA, buena parte de la Región del Chaco, la Mesopotamia, Paraguay y Uruguay, donde se prevén acumulados superiores a los 25 milímetros, con focos de tormentas de mayor intensidad, especialmente en territorio uruguayo. En contraste, amplias zonas del centro y sur del área agrícola recibirán aportes escasos o directamente nulos, una situación que podría comenzar a generar preocupación en sectores que necesitan recomponer humedad en los perfiles para encarar la campaña fina.
Pero el dato más sensible llegará detrás de las precipitaciones. El ingreso de una masa de aire polar provocará un fuerte descenso térmico, con heladas generales en el oeste del área agrícola y eventos localizados en sectores de la Región Pampeana, Paraguay oriental, el norte de la Mesopotamia y el norte uruguayo. En áreas serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo, las mínimas podrían ubicarse por debajo de 0°C, mientras que en otras zonas productivas los registros caerían por debajo de los 5°C, instalando un escenario de frío intenso y riesgo para algunos planteos sensibles.
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La irrupción polar, sin embargo, no será el único protagonista de la semana. Tras el pulso frío, volverán con fuerza los vientos tropicales, aunque su avance quedará limitado al norte del mapa agrícola. Esto generará un marcado gradiente térmico entre regiones, con máximas superiores a 25°C en el este del NOA, el norte chaqueño, el norte mesopotámico, el norte pampeano y el norte uruguayo, donde incluso podrían registrarse focos de entre 30°C y 35°C.
Más hacia el centro del país, el escenario será mucho más moderado. Allí se esperan máximas de entre 20°C y 25°C, valores típicos de la época, mientras que en áreas serranas del NOA, el oeste cuyano y el sudeste bonaerense persistirán temperaturas más bajas, con máximas por debajo de 20°C. Este fuerte contraste entre calor norteño, estabilidad templada en el centro y frío en el sur refleja una transición estacional cada vez más marcada y dinámica.
Con lluvias desiguales, irrupción de heladas y posterior repunte térmico en el norte, la semana deja un panorama complejo pero estratégico para el agro. Mientras algunas regiones recibirán el agua necesaria para sostener reservas, otras deberán monitorear el impacto del frío y la continuidad de la humedad disponible. En un contexto de decisiones clave para la siembra fina, el clima vuelve a convertirse en la variable que puede inclinar la balanza productiva.
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