El mercado de maquinaria agrícola cerró 2025 con una aparente contradicción: aumentaron las unidades comercializadas, pero la facturación real retrocedió con fuerza. En total, se vendieron 17.049 equipos, un 5% más que en 2024, aunque los ingresos ajustados por inflación cayeron un 11%, reflejando un escenario de mayor competencia y presión sobre los precios.
Un informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) indica que el dinamismo en las ventas estuvo impulsado principalmente por una mayor apertura de las importaciones y condiciones económicas más competitivas, que facilitaron el ingreso de maquinaria extranjera. Este fenómeno amplió la oferta disponible en el mercado, aunque también contribuyó a una baja en los valores reales de comercialización.
El comportamiento a lo largo del año fue dispar. El segundo trimestre concentró la mayor actividad, con 4.880 unidades vendidas, mientras que el primero fue el más débil, con 3.628 operaciones. Esta estacionalidad responde en parte a los ciclos productivos del agro y a la disponibilidad de financiamiento.
Al analizar por tipo de maquinaria, se destacan fuertes subas en cosechadoras e implementos, con incrementos interanuales del 37% y 17%, respectivamente. En contraste, los tractores y sembradoras mostraron caídas del 3% y 11%, lo que evidencia un mercado heterogéneo según el segmento.
En cuanto al origen, el 83% de las unidades comercializadas fueron de fabricación nacional, aunque el dato más relevante fue el crecimiento del 82% en las importaciones, que pasaron de 1.384 unidades en 2024 a 2.525 en 2025. Este avance se vincula a políticas de apertura comercial y a la simplificación de trámites para adquirir maquinaria usada del exterior.
Sin embargo, pese a este crecimiento, los niveles de importación aún se encuentran lejos de los máximos históricos registrados a comienzos de los años 2000, especialmente del récord de 2008, lo que sugiere que todavía hay margen para una mayor penetración de equipos extranjeros.
En términos de facturación, el panorama fue menos alentador. Los ingresos reales se ubicaron en $2.865 mil millones a valores de diciembre de 2025, el nivel más bajo desde 2019. Solo el segundo y tercer trimestre lograron superar el promedio histórico, con $835 y $733 mil millones respectivamente.
El patentamiento de maquinaria agrícola también mostró señales mixtas. En 2025 se registraron 6.643 unidades, un 2% más que el año anterior, aunque por debajo del promedio de los últimos seis años. Las cosechadoras lideraron el crecimiento con una suba del 19%, mientras que los tractores se mantuvieron estables y las pulverizadoras registraron una leve caída.
De cara a 2026, el sector arranca con expectativas moderadamente positivas. En el primer trimestre ya se patentaron 1.291 unidades, un 5% más interanual, impulsadas por mejores condiciones macroeconómicas, mayor acceso al crédito y buenas perspectivas para la campaña agrícola. No obstante, persisten desafíos, como la creciente competencia de equipos importados —especialmente usados y de menor costo— que podrían tensionar aún más a la industria local, concluye el relevamiento de la BCCBA.