Los fosfatos seguirán relativamente caros

De acuerdo con los especialistas, hoy no hay elementos para pensar que estos fertilizantes exhibirán menores cotizaciones en el corto plazo. El contexto global influye decisivamente para ello, en especial los movimientos previstos para China

China es una pieza clave en la generación y exportación de fosfatos. Sus propias necesidades y la geopolítica la llevaron a restringir sus despachos en los últimos meses (Reuters)

Si bien nada está escrito en piedra y todo puede modificarse, en principio un posible abaratamiento de este insumo a nivel global no se encuentra en los cálculos de los especialistas. Josh Linville, experto en fertilizantes de StoneX indicó a la canadiense Western Producer que existen dos factores predominantes sobre el mercado mundial del fósforo de cara al futuro, y China es uno de ellos. Los envíos del gigante asiático representaron en 2025 aproximadamente la mitad de un programa de exportación normal, y parece que este país estará aún menos activo en 2026. “Actualmente, se espera que no vuelva a exportar fosfatos hasta agosto, en un contexto que solo tiene cinco grandes oferentes de este fertilizante a nivel mundial”.

El otro elemento clave pasa por el superfosfato simple (SSP), un producto de menor concentración que viene con algunos problemas. En principio, contiene azufre, y sus precios se han disparado. Según Linville, esto contribuyó al reciente cierre de una planta de producción de SSP en Brasil, que se suma a las restricciones en el suministro de fosfato por parte de China. Este escenario no augura nada bueno para el fosfato monoamónico (PMA) y el fosfato diamónico (PDA), cuyos precios actuales son altos y no está a la vista que puedan retroceder. “Es simplemente otro año difícil”, dice el especialista.

Por su parte, un analista de Rabobank aseguró a Brownfield durante la Cumbre de Soja de Illinois, en Estados Unidos, que no habría razones para esperar precios más bajos para los fosfatos en 2026. El especialista cuestiona los aranceles de Trump y la reducción de las exportaciones de este tipo de fertilizantes por parte de China, que está apretando la oferta mundial. El gigante asiático produce alrededor del 40 % del fosfato procesado en el planeta. A eso se suma la disminución de las exportaciones desde Rusia, Marruecos y Arabia Saudita, lo que contribuye a que los costos sigan siendo elevados.

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Los países del norte de África incluyen asimismo destacados exportadores de fertilizantes fosfatados. Al igual que China, no han tenido el dinamismo necesario (Reuters)

Para la argentina IF, el mercado internacional de fosfatados se mantiene firme y con sesgo alcista, impulsado por restricciones de oferta, mayores costos de materias primas y una demanda que si bien muestra cautela en algunos destinos, sigue activa en América Latina y en mercados puntuales de Europa. La ausencia de China en el comercio exportador, las disrupciones logísticas en el norte de África y la presión de costos por azufre y amoníaco continúan sosteniendo un escenario ajustado. La cercanía del Año Nuevo Lunar en el gigante asiático y una demanda doméstica estacionalmente más débil reforzaron la estabilidad interna, mientras que la falta de producto chino siguió generando tensión en mercados dependientes de esa oferta.

Hoy por hoy Beijing mantiene una dinámica enfocada en su mercado interno. La producción se sostiene con tasas operativas estables, pero la ventana exportadora continúa cerrada, lo que limita severamente su rol como proveedor internacional. Esta ausencia sigue teniendo un impacto directo sobre el balance global, en particular para Sudamérica.

Del otro lado del mostrador, la India mantuvo prácticamente detenida la importación de DAP, con compradores al margen gracias a stocks elevados y a la reciente definición presupuestaria que confirma una reducción del 10% en el subsidio a fósforo y potasio para 2026/27. En Europa, los valores se sostuvieron elevados ante una oferta limitada, con Marruecos afectado por cierres y demoras portuarias y Rusia con presencia reducida. En América Latina, el tono fue claramente firme, con matices, por cierto.

En fosfatados el ajuste históricamente se manifiesta primero por disponibilidad. El riesgo principal para el productor es quedar corto de producto (Revista Chacra)

IF subraya que el mercado argentino de fertilizantes muestra actualmente un desacople marcado entre los precios locales y el contexto internacional, tanto en urea como en fosfatados. La relación insumo–producto continúa siendo desfavorable y se posiciona en percentiles altos de la serie histórica. No es un vínculo que incentive compras por precio, pero tampoco justifica una estrategia de espera total.

Con valores FCA promedio de USD 865/t para el PMA y USD 855/t para el PDA, frente a CFR de USD 765/t y 755/t respectivamente, el spread FCA–CFR ronda los USD 100/t. Históricamente, esta brecha se mueve en un rango más amplio, con un promedio cercano a USD 150/t, por lo que los niveles actuales confirman que el mercado local se encuentra operando con primas comprimidas.

La diferencia clave está en la dinámica de ajuste. Mientras que en urea un spread bajo suele corregirse vía precio, en fosfatados el ajuste históricamente se manifiesta primero por disponibilidad. Con un mercado menos fluido y una oferta global ajustada, IF considera que el riesgo principal para el productor argentino es quedar corto de producto.

En Brasil coinciden respecto de los fosfatos, en el sentido de que resulta riesgoso posponer la compra, debido a la disponibilidad futura del producto (EMBRAPA)

La región vive desde luego el mismo escenario. Un analista brasileño dice que el mercado ha dado un giro y las noticias no son alentadoras para quienes necesitan comprar. “El suministro global de fosfatos es escaso. Con China fuera del contexto exportador (centrada en el mercado interno y las festividades del Año Nuevo Lunar) y Estados Unidos preparándose para la siembra de primavera, la presión alcista es generalizada”, reconoce Alé Delara.

En Brasil, el reflejo se ve en los precios: el mercado interno ya ha sentido el impacto. El PMA subió más de USD 15 la semana pasada, cotizando en torno de los USD 712/t, en tanto el SSP ya acumula un aumento del 13,3% en 2026. Los productores brasileños están frenando el ritmo de compras, ya que los términos de intercambio son desfavorables. La estrategia de “esperar y ver” es peligrosa este año. “Existe un riesgo real de un cuello de botella en la oferta más adelante. Quienes aguarden la mejora ideal del precio podrían terminar pagando una prima por la falta de producto”, advierte Delara, coincidiendo con la opinión de IF.

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