Un integrante del equipo de ciclismo de Jamaica se cubre con una toalla mojada al entrar en la pista este miércoles, durante los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo ante las altas temperaturas. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Orlando Barría)
29 Jul, 2026 09:01 p. m. EST
Los termómetros en la capital dominicana marcan a diario entre 33 y 35 grados centígrados, según el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet). (Infobae Centroamérica/EFE/ Rodrigo Sura)
Pero el verdadero problema es la humedad del 80 por ciento en la costa, lo que eleva la sensación de calor. (Infobae Centroamérica/EFE/ Orlando Barría)
El clima de la capital dominicana se ha convertido en un rival extra y de cuidado para los 6.200 deportistas de 37 países. (Infobae Centroamérica/EFE/ Orlando Barría)
La combinación entre las altas temperaturas y la cercanía de la costa con la capital anula el mecanismo de defensa natural del cuerpo: el sudor no se evapora, sino que chorrea sin enfriar la piel, provocando que la sensación térmica real supere los 40 grados. (Infobae Centroamérica/EFE/ Rodrigo Sura)
Esto ha llevado a los miembros de la logística de la competición a mojar los escenarios que sean posibles en el intento de aliviar la sensación térmica. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Rodrigo Sura)
A este 'horno' ambiental se ha sumado un visitante inesperado en los Juegos en la capital dominicana: una densa nube de polvo del Sahara. Estas micropartículas penetran directo hasta los alvéolos pulmonares, causando irritación y sequedad severa. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Rodrigo Sura)
Santo Domingo 2026 ya no es solo una prueba de talento, sino un desafío en pos de la conservación fisiológica. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Rodrigo Sura)
Las competencias más duras se han movido a la primera mañana (antes de las 10.00 horas) y al caer la tarde. (Infobae Centroamérica/EFE)