El consumo de cigarrillos en la República Dominicana experimentó cambios notables entre 2021 y 2025, con una disminución del mercado legal y un aumento proporcional del sector ilícito. Un informe de la firma global de servicios profesionales KPMG LLP —elaborado para la empresa tabacalera internacional Philip Morris Products S.A. y revisado por Infobae— indicó que el país registró una caída en el consumo total de cigarrillos, mientras aumentó la participación del contrabando y la falsificación en el mercado local.
El documento señala que el consumo total de cigarrillos manufacturados pasó de 1,380 millones de unidades en 2021 a 910 millones en 2025. En este período, la venta legal doméstica descendió de 930 millones a 660 millones de cigarrillos, mostrando una reducción en cifras absolutas y porcentuales. El informe atribuye la contracción del mercado formal a la mayor adopción de dispositivos electrónicos y al endurecimiento de las políticas fiscales.
Evolución del mercado legal e ilícito de cigarrillos
El segmento ilícito, en contraste, mostró una tendencia al alza. Los datos indican que el consumo de cigarrillos ilegales en la República Dominicana fue de 450 millones en 2021 y cayó a 220 millones en 2022, para estabilizarse cerca de los 250 millones en 2023, 2024 y 2025.
Este comportamiento finalizó la tendencia descendente previa, impulsado principalmente por el crecimiento del contrabando de Cigarrillos blancos ilícitos (Illicit Whites), definidos como cigarrillos fabricados legalmente en otros países, pero ilegales en República Dominicana por no contar con la debida autorización o registro sanitario para su distribución.
La proporción de consumo ilícito pasó de 32.4 % en 2021 a 27.5 % en 2025, con un mínimo de 20.3 % en 2022. El informe de KPMG LLP vincula este repunte a la flexibilización de controles fronterizos y la capacidad de adaptación de las redes de contrabando. Según los datos, la mayoría de los cigarrillos ilícitos ingresados al país carecían de etiquetado de origen, aunque Haití fue una fuente secundaria, aportando 20 millones de unidades en 2023.
Entre las marcas más distribuidas en el segmento ilegal, el estudio identifica a Capital, Gold City, Jaisalmer y Point. El informe indica que Capital fue la marca con mayor prevalencia en la categoría ilícita, especialmente en los años de mayor flujo de Cigarrillos blancos ilícitos.
Impacto fiscal y comparación regional
La pérdida fiscal para la República Dominicana atribuida al consumo ilícito de cigarrillos se estimó en USD 41 millones en 2025, un incremento de USD 6 millones respecto al año previo. El informe plantea que las autoridades han manifestado preocupación por el efecto de esta reducción de ingresos en la recaudación estatal y en el financiamiento de programas de salud pública.
Según los datos de la firma KPMG LLP, en comparación con países de Centroamérica, la proporción de consumo ilícito en la República Dominicana se ubica por debajo de las cifras reportadas en Panamá y Costa Rica, pero por encima de Guatemala.
Panamá lidera la región, con 88.8 % del consumo total correspondiente a productos ilegales (1,120 millones de cigarrillos), situación explicada por la alta permeabilidad de sus fronteras. Costa Rica reportó 44.6 % de consumo ilícito, equivalente a 670 millones de unidades, mientras que Guatemala registró 23.7 % con 340 millones de cigarrillos ilegales.
El informe de KPMG LLP resalta que en la República Dominicana la reducción del consumo total sucedió de manera paralela a un aumento relativo del contrabando. Y añade que los flujos de cigarrillos ilegales provinieron en su mayoría de productos sin identificación de país de origen, con Haití como aportante secundario. Las exportaciones ilícitas hacia otros países centroamericanos fueron prácticamente inexistentes.