La economía de República Dominicana afronta un ajuste a la baja en sus perspectivas de expansión para los próximos años, tras la publicación del informe Panorama Económico de América Latina y el Caribe por parte del Banco Mundial. Este organismo proyecta que el país crecerá 3.6% en 2026, muy por debajo de estimaciones previas, lo que refleja los efectos persistentes de un entorno internacional adverso sobre el dinamismo local, según reportó elDinero, medio especializado en economía de República Dominicana.
El recorte reciente supone una disminución de 0.9 puntos porcentuales respecto a la proyección inicial del 4.5%. El propio Gobierno dominicano había anticipado esta desaceleración: el Ministerio de Hacienda y Economía estableció una previsión de 3.75% para 2026, dentro de un intervalo que va del 3.5% al 4%.
Esta revisión, efectuada a comienzos de abril, responde a un panorama global caracterizado por tensiones geopolíticas, encarecimiento del financiamiento y volatilidad en los precios de la energía, factores que restringen la actividad en economías con alta dependencia de importaciones, como la dominicana, según la publicación.
A pesar del freno que indica el dato de 2026, el Banco Mundial anticipa una recuperación para 2027, con un crecimiento del 4.4%. La previsión a largo plazo sugiere que el país podría acercarse de nuevo a su desempeño histórico, aunque sin alcanzar su potencial pleno, mientras el contexto global siga marcado por incertidumbre. Para ese mismo año, el informe del organismo señala una posible aceleración hasta el 5%, impulsada por una demanda interna más dinámica.
El recorte de previsiones para 2026 y su impacto
En el bloque de América Latina y el Caribe, República Dominicana aparece en un rango intermedio de crecimiento estimado. La región tiene una proyección de 2.1% en 2026, inferior al 2.4% logrado en 2025, y para 2027 apenas se prevé que mantenga el 2.4%. Guyana sobresale como el caso más destacado, con un crecimiento estimado de 16.3%, mientras que Paraguay y Costa Rica exhiben expectativas similares a la dominicana, con 4.4% y 3.6% respectivamente. Países como Guatemala (3.7%), Honduras (3.4%) y Nicaragua (3.4%) mantienen cifras moderadas. Brasil y México, principales economías de la región, presentan las expansiones más bajas: 1.6% y 1.3% respectivamente.
En su actualización más reciente, el Banco Mundial redujo la proyección de crecimiento económico de República Dominicana para 2026 al 3.6%, un descenso marcado frente a previos cálculos y en línea con la revisión oficial emitida por el Gobierno dominicano. Según elDinero, las causas están asociadas a la volatilidad internacional, el encarecimiento del financiamiento y el debilitamiento de la demanda externa, lo que limita la inversión y el empleo en el país.
El organismo internacional atribuye la moderación en parte a los altos costos de financiamiento, la débil demanda global y las tensiones geopolíticas, factores que —de acuerdo con el informe citado por el medio— restringen especialmente a las economías importadoras de petróleo. El balance de riesgos permanece inclinado a la baja, condicionado por situaciones como el conflicto en Medio Oriente y posibles disrupciones en el suministro energético.
Comparación regional y panorama para América Latina y el Caribe
Pese al entorno externo, el Banco Mundial reconoce en República Dominicana avances en la articulación entre formación técnica y sectores productivos, en particular mediante zonas económicas especiales dedicadas a logística y manufactura. El informe destaca que iniciativas apoyadas por instituciones como el Infotep (instituto nacional de formación técnico profesional de República Dominicana) han contribuido a “reducir brechas entre oferta y demanda laboral”, fortaleciendo la capacidad del país para atraer inversión, según elDinero.
Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del organismo para la región, planteó: “la ambición central debe ser clara” y “crear empleos de calidad que impulsen el crecimiento y eleven la productividad”. A su vez, el economista jefe William Maloney mencionó que “políticas industriales necesitan invertir en la base”: habilidades, apertura e instituciones sólidas, según la publicación.
En el contexto caribeño, la economía dominicana se sitúa en una posición favorable frente a países como Bahamas (2.2%) y Barbados (2.7%). En cambio, la tendencia en los mercados grandes es de menor dinamismo, como Chile (2.4%) y Argentina, que tras una etapa de alta volatilidad lograría alcanzar un crecimiento del 3.6% en 2026.
El informe advierte que la sostenibilidad del crecimiento dominicano dependerá de la capacidad de mantener la inversión, aumentar la productividad y fortalecer la confianza del sector privado. Según el medio, el Banco Mundial señala además que la región cuenta con ventajas como una matriz energética más limpia y recursos naturales relevantes, cuyo aprovechamiento estará condicionado a políticas que refuercen las capacidades productivas y la apertura económica.