La cifra de 236 personas fallecidas y más de 100 heridas marcó el desenlace más trágico del accidente en la discoteca Jet Set de Santo Domingo, ocurrido poco antes de la 1 de la madrugada del 8 de abril de 2025.
El derrumbe del techo, durante una presentación del merenguero Rubby Pérez, dejó una huella imborrable en la vida nocturna dominicana y en diversas familias del país.
Entre las víctimas del colapso se contaron figuras públicas y ciudadanos de distintos sectores sociales. El fallecimiento del exlanzador de Grandes Ligas Octavio Dotel, el diseñador de modas Martín Polanco, la gobernadora de Montecristi Nelsy Cruz y un hijo del ministro de Obras Públicas Eduardo Estrella, junto con empleados y asistentes al evento, amplió el impacto de la tragedia a nivel nacional, según informó EFE.
Una madrugada marcada por la desesperación
La madrugada del accidente estuvo atravesada por escenas de incertidumbre y conmoción en los alrededores de Jet Set. Cientos de familiares y amigos se trasladaron al lugar tras conocer la noticia, en medio de la desesperación por obtener información sobre quienes habían asistido al espectáculo.
Los equipos de rescate intervinieron rápidamente y comenzaron a trabajar entre los escombros, rescatando a personas con lesiones de diversa gravedad y recuperando cuerpos sin vida.
El avance de las horas aumentó la angustia de los presentes, especialmente cuando algunos heridos fallecieron posteriormente en centros de salud debido a la gravedad de sus lesiones.
Las autoridades proporcionaron actualizaciones progresivas sobre la cantidad de víctimas, mientras el dolor se extendía entre quienes recibían la confirmación de la pérdida de sus allegados.
La presencia de personalidades reconocidas y empleados del local entre los fallecidos reforzó la dimensión social del desastre, que dejó imágenes de duelo y solidaridad en toda la comunidad.
Qué provocó la tragedia en Jet Set
Una investigación de la Fiscalía dominicana, con apoyo de técnicos internacionales, estableció que la causa del colapso fue la sobrecarga estructural del techo.
La instalación de equipos de climatización de gran tamaño y depósitos de agua, sin estudios técnicos previos, comprometió la resistencia de la losa. Los expertos identificaron que los propietarios ignoraron alertas sobre desprendimientos y omitieron el mantenimiento necesario. Además, realizaron modificaciones estructurales relevantes sin aval profesional.
Ante estos hallazgos, la Fiscalía imputó a Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la discoteca, por homicidio involuntario y negligencia. Ambos estuvieron bajo prisión preventiva durante algunos días y actualmente tienen prohibido salir del país, mientras el proceso judicial sigue su curso para determinar si serán llevados a juicio.
El accidente de Jet Set, uno de los lugares más emblemáticos de la vida nocturna de Santo Domingo, conmocionó a la sociedad dominicana por la magnitud de la tragedia y por el perfil de las personas afectadas.
Demandas, acuerdos y expectativas judiciales
Las consecuencias legales y civiles del accidente han ocupado a los tribunales durante el año posterior. Los abogados de los hermanos Espaillat aseguraron que aproximadamente el 70 % de los familiares de fallecidos y heridos aceptó acuerdos de compensación económica. Sin embargo, una parte considerable de los afectados decidió presentar demandas civiles y penales.
La legislación vigente en República Dominicana establece que la pena máxima para este tipo de delitos es de dos años de prisión, un hecho que generó críticas y malestar entre los familiares, quienes consideran insuficiente esa condena frente al daño sufrido. En paralelo, las demandas civiles pueden derivar en indemnizaciones millonarias para quienes no llegaron a acuerdos extrajudiciales.
El juicio preliminar contra los acusados continuará el 20 de abril. El juez concedió a la defensa treinta días adicionales para presentar un peritaje propio sobre el colapso. Mientras tanto, los hermanos Espaillat, también conocidos por su actividad en medios radiales y el sector gastronómico, enfrentan la presión social y legal del caso.
Las secuelas del accidente de Jet Set han reabierto el debate nacional sobre la seguridad en locales de ocio y la responsabilidad empresarial en el mantenimiento y las reformas de establecimientos públicos. La dimensión de la tragedia y el recuerdo de las víctimas mantienen vigente la discusión social a un año de los hechos, de acuerdo con EFE.