Anna Maria Bernini, ministra italiana de Universidades: “Con Javier Milei veo las condiciones para reforzar la relación entre Italia y Argentina”

La funcionaria viaja a Buenos Aires para representar al gobierno de Giorgia Meloni en la asunción presidencial de Javier Milei. En una entrevista exclusiva con Infobae habla sobre las expectativas de Roma con el próximo mandatario argentino y los proyectos académicos y de intercambio entre ambos países

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Anna Maria Bernini, Ministra de Universidad e Investigación Científica y Tecnológica de Italia
Anna Maria Bernini, Ministra de Universidad e Investigación Científica y Tecnológica de Italia

Anna Maria Bernini es Ministra de Universidades e Investigación Científica y Tecnológica de Italia desde octubre de 2022, cuando asumió el gobierno de Giorgia Meloni.

Abogada y profesora universitaria, Bernini (Bolonia, 1965) es una de las ministras más experimentadas del actual ejecutivo. Es además una de las líderes de Forza Italia. El partido, fundado por el ex primer ministro Silvio Berlusconi, constituye el ala más moderada y liberal de la coalición de derecha liderada por Meloni.

Bernini viaja en estas horas a Buenos Aires, donde representará al gobierno italiano en la asunción presidencial de Javier Milei. Lo que sigue es una entrevista exclusiva con Infobae.

—¿Qué espera el Gobierno italiano del nuevo ejecutivo de Javier Milei en cuanto a las relaciones bilaterales entre Italia y Argentina?

—Argentina ha dado una gran prueba de democracia. Cuando los ciudadanos se expresan a través del ejercicio de su voto, los resultados deben ser siempre respetados. Nuestros dos países tienen una relación especial y un profundo vínculo histórico y cultural, reforzado por la presencia en Argentina de la mayor comunidad de italianos en el extranjero. Los Gobiernos argentino e italiano tienen puntos de vista convergentes en muchos expedientes internacionales. Ambos estamos del lado de Ucrania, que ha sufrido una injusta invasión por parte de Rusia, así como estamos cerca de Israel, preocupados por la situación humanitaria de la población palestina y comprometidos con una solución pacífica del conflicto en Oriente Medio. Estoy convencida de que el vínculo entre nuestros dos países será aún más fuerte y estrecho.

—¿Cree que el enfoque liberal del próximo presidente argentino podría repercutir positivamente en las inversiones italianas en Argentina?

—Milei se presentó a los electores con un programa que apunta a una fuerte renovación del país. Sus ideas han obtenido el consenso de gran parte de los argentinos deseosos de cambio. Actualmente hay unas 250 empresas italianas en Argentina, activas en sectores tradicionales e innovadores. En 2022, el intercambio entre nuestros países ascendió a más de 2.600 millones de euros. No veo ninguna razón para que esta relación, tan estrecha y provechosa para ambas partes, se afloje; al contrario, veo las condiciones para reforzarla.

—¿Cómo ve el potencial de cooperación en investigación y desarrollo entre universidades y centros de investigación de Italia y Argentina? ¿Qué áreas de investigación cree que podrían beneficiarse más de la colaboración ítalo-argentina?

—Italia y Argentina ya colaboran fructíferamente en los campos de la investigación y la innovación. Hasta la fecha existen 656 acuerdos interuniversitarios, además de 6 acuerdos entre instituciones AFAM (Instituciones de enseñanza superior de arte, música y danza), como conservatorios y academias. Los estudiantes argentinos en Italia aumentan constantemente. Han pasado de 280 en 2016/17 a casi 500 en 2021/22. Estas cifras son la prueba de una relación sólida y fructífera. El Acuerdo de Cooperación Científica y Tecnológica data de 1997 y en ese marco se definió el Programa Ejecutivo de Cooperación Científica y Tecnológica Italia-Argentina 2021-2023. Este acuerdo prevé el intercambio de investigadores y la puesta en marcha de importantes proyectos de investigación en temas estratégicos como biotecnología, energías renovables, ciencias del mar, agroalimentación y tecnologías satelitales.

—Desde el ministerio que usted dirige, ¿cómo se piensa reforzar el intercambio cultural y educativo entre ambos países?

—Un sistema académico cada vez más internacionalizado es uno de los objetivos de mi mandato. Suelo decir que no me gusta el término “fuga de cerebros” porque creo en la contaminación y la hibridación del conocimiento. Nuestra tarea es crear un ecosistema atractivo que pueda atraer de vuelta a Italia a estudiantes e investigadores extranjeros, así como a italianos tras un periodo en el extranjero. En este contexto, la consolidación de las relaciones entre Italia y Argentina es un camino constante y continuo. Por ejemplo, en el marco del PNRR [el plan europeo de recuperación pospandémico] hemos previsto un anuncio para promover la colaboración con universidades de países extra UE. Hay a disposición 50 millones de euros para potenciar la cooperación en áreas estratégicas. Hay nueve propuestas de proyectos que implican acuerdos con una institución argentina. Su evaluación comenzará en breve.

Bernini es Ministra de Universidad de Italia desde el 22 de octubre de 2022
Bernini es Ministra de Universidad de Italia desde el 22 de octubre de 2022

—Entre Italia y Argentina ya existen algunos proyectos para promover los intercambios de estudiantes y académicos. Pienso en el Consorcio de Universidades Italianas para Argentina (CUIA), el Centro Ítalo-Argentino de Estudios Avanzados (CIAAE) de la Universidad de Buenos Aires, la presencia de la Universidad de Bolonia en el país desde hace 25 años. ¿Tiene previsto su Ministerio reforzar estas iniciativas o crear otras nuevas? En caso afirmativo, ¿cuáles?

—Mi Ministerio tiene especial interés en fomentar el intercambio continuo de experiencias científicas y también de estudiantes entre Italia y Argentina. Vemos con particular interés las actividades que lleva a cabo el Consorcio Universitario Italiano para Argentina-Cuia. Por este motivo, precisamente el año pasado el Consorcio activó “CUIASMUS-PRO-Italia y Argentina esquema de acción comunitaria para la Movilidad de Estudiantes Universitarios y Profesores”. El programa tiene como objetivo promover la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores argentinos hacia Italia, el desarrollo de proyectos de investigación conjuntos y la activación de nuevas asociaciones para la educación superior y la investigación. Creemos tanto en ello que hemos destinado recursos financieros a este programa. También estoy muy satisfecha de las importantes actividades emprendidas en Argentina por la Universidad de Bolonia.

—En Italia hay escasez de ciertos profesionales muy demandados, pienso por ejemplo en médicos, enfermeros, ingenieros. Por otro lado, los jóvenes profesionales argentinos, muchos de ellos con ciudadanía italiana, desearían tener la posibilidad de ejercer su profesión en Italia. En este sentido, una de las demandas históricas de la comunidad ítalo-argentina es que Italia facilite la homologación de los títulos obtenidos en Argentina. ¿Cuál es la posición de su ministerio al respecto?¿Podría avanzar hacia una política de este tipo, que al mismo tiempo beneficiaría a Italia y fomentaría la atracción de talentos y profesionales argentinos?

—Este es un tema que también nos preocupa mucho. Debo aclarar que es un tema que involucra competencias de varios ministerios. He reforzado la estructura dedicada al reconocimiento de títulos académicos para permitir a los licenciados argentinos, así como a los de otras nacionalidades, obtener rápidamente el reconocimiento de sus títulos con vistas a su eventual entrada en el sector público italiano y también obtener el reconocimiento de su cualificación como investigadores.

—Basándose en su experiencia y punto de vista, ¿cuál cree que debería ser la visión a largo plazo para fortalecer las relaciones entre Italia y Argentina?

—Especialmente en los últimos meses he reforzado una convicción que tenía, de hecho, desde mi primer día en el ministerio. Las universidades, como las academias, los conservatorios y los centros de investigación, son herramientas poderosas para aplacar las tensiones. Y en estos tiempos en los que desgraciadamente asistimos a numerosos conflictos, la “diplomacia académica” es un medio para mantener abiertos canales que parecen cerrados o alimentar diálogos interrumpidos. En esto, Italia y Argentina son grandes aliados. Pienso, por ejemplo, en nuestra cooperación en materia de investigación en la Antártida entre el PNRA italiano (Programa Nacional de Investigación en la Antártida), la Dirección Nacional del Antártico (Argentina) y el Instituto Antártico Argentino. En ese ámbito, nuestros países son puntos de referencia y excelencia.