Lula recibió afectuosamente a Alberto Fernández en la Cumbre de Presidentes del Mercosur

Será su última actividad en el exterior como mandatario argentino. No habrá representantes del gobierno entrante de Javier Milei en la reunión que se hará en Río de Janeiro

Compartir
Compartir articulo
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (d), saluda a su homólogo de Argentina, Alberto Fernández, durante la LXIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur hoy, en Río de Janeiro (Brasil). EFE/ Antonio Lacerda
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (d), saluda a su homólogo de Argentina, Alberto Fernández, durante la LXIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur hoy, en Río de Janeiro (Brasil). EFE/ Antonio Lacerda

En la inauguración de la 63ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur el presidente de Brasil, Lula da Silva, le dedicó una parte de su discurso a su par argentino Alberto Fernández para agradecerle su trabajo que sirvió en el fortalecimiento de la relación entre ambos países y también la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Tuviste que afrontar una pandemia y una sequía, merecías mejor suerte. Nunca olvidaré el gesto de que me visitaste en 2018. Nunca lo olvidaré. Este compañero que me precedió como presidente del Mercosur y que trabajó activamente para fortalecer la la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) merece todo nuestro reconocimiento”, escribió luego Lula en su cuenta de X como resumen del tramo que le dedicó a quien considera un amigo personal.

Alberto Fernández publicó un tuit en el que mostró en un video el abrazo que ambos se dieron en la llegada a Río. Y un par de horas después consignó en la misma red social: “Tus sinceras palabras reafirman lo que siempre pienso, compañero @LulaOficial. Como presidente de la Argentina, tu valiosa solidaridad con nuestra patria. En lo personal, la convicción de que esta infinita amistad nos seguirá reuniendo para trabajar por nuestros pueblos”.

Este es el último viaje al exterior de su gestión para Alberto Fernández que arrancó el 10 de diciembre de 2019. Viajó esta mañana a Río de Janeiro para participar de la 63ª edición de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur. El mandatario argentino comparte la reunión con sus pares de Brasil, Luis Inácio “Lula” da Silva; de Uruguay, Luis Lacalle Pou; de Paraguay, Santiago Peña Nieto y de Bolivia, Luis Arce.

Fernández retornará a la Argentina por la noche. Lo acompañarán el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello y su vocera Gabriela Cerruti. En esta oportunidad no estuvo el canciller Santiago Cafiero, quien se quedó en Buenos Aires para jurar como nuevo diputado nacional por la provincia de Buenos Aires en el Congreso de la Nación. La secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca Bocco intervino en su reemplazo este miércoles cuando habló en la Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común (CMC), previa al encuentro de los mandatarios.

Si bien en los últimos días se habían anunciado avances de Brasil en la concreción del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, la posición argentina de cuestionar varios puntos será uno de los ejes de discusión principales durante las deliberaciones.

En la Cumbre no habrá representantes del presidente entrante Javier Milei, de tensa relación con el gobierno de Lula, por más que el líder libertario lo invitó a su asunción del domingo como una señal de distensión. El presidente brasileño ya anunció que no asistirá y que enviará a su canciller Mauro Vieira.

Cancilleres participan en una reunión, en una fotografía de archivo. EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
Cancilleres participan en una reunión, en una fotografía de archivo. EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

Además del traspaso de Brasil a Paraguay de la presidencia pro témpore del bloque regional esta es la primera vez que Bolivia participe como miembro pleno. Hace pocos días quedó confirmada esta incorporación luego de que la aprobara el Senado brasileño, el único impedimento para que se concretara. Por primera vez, entonces, a la tradicional “foto de familia”, se sumará Arce.

Las exposiciones de cada delegación en la jornada previa a la Cumbre de Presidentes hace prever un debate con ciertas tensiones. En la Reunión Ordinaria del CMC, además de Todesca Bocco, participaron por Brasil el vicepresidente y ministro de Fomento, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin; la ministra de Planificación y Presupuesto, Simone Tebet; y el canciller Vieira. Por Paraguay lo hicieron el canciller Rubén Ramírez y el viceministro da Economía, Carlos Javier Charotti; por Uruguay el canciller Omar Paganini y la ministra de Economía, Azucena Arbeleche; y por Bolivia estuvieron la canciller Celinda Sosa Lunda y el ministro de Economía, Marcelo Montenegro Gómez García.

Allí Alckmin había destacado que “la integración no se logra sólo con grandes gestos y grandes acuerdos, también se hace en el día a día, con avances específicos que desbloquean barreras y crean oportunidades”. Luego el vicepresidente brasileño mencionó “los importantes avances” en las negociaciones entre el Mercosur y la UE durante los últimos meses. En ese sentido sostuvo que existían “compromisos de ambas partes hacia un entendimiento equilibrado en un futuro próximo y con bases sólidas”.

 La última foto de familia del Mercosur, en la Cumbre de Iguazú, el 4 de julio de este año. Ricardo Stuckert/Brazil Presidency/Handout via REUTERS
La última foto de familia del Mercosur, en la Cumbre de Iguazú, el 4 de julio de este año. Ricardo Stuckert/Brazil Presidency/Handout via REUTERS

Todesca, por su parte, en declaraciones a la agencia Télam, dijo que “es un tratado que todavía está en negociaciones. Nosotros hemos heredado ese texto de la gestión anterior y tiene sus problemas. La UE lo ha negociado apuradamente con el Mercosur, pero fue la voluntad del resto de los socios. Cuando llegamos nos pusimos a trabajar en paralelo a ese texto y que a esas cosas planteadas se adopten espacios de política industrial, científica, que se traten los derechos de exportación. Y pedimos un tratamiento distinto al tema de la electromovilidad, porque tenemos minerales críticos. Comerciamos muchos autos entre nosotros. Hay que tener en cuenta que el 50% exportaciones de la Argentina a Brasil se da en el sector automotriz. También pedimos que se incluyera una propuesta sobre cooperación, especialmente para pequeñas y medianas empresas”.

A principios de esta semana, la postura del gobierno de Alberto Fernández también se había reflejado en las palabras del canciller Cafiero: Si se pone en funcionamiento tal como está, habría que restringir exportaciones. Es un acuerdo malo, que tiene un impacto negativo en la industria y en las exportaciones agropecuarias”. Los sindicatos ligados a la industria automotriz y a la metalurgia, SMATA y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) le habían pedido al Gobierno que el Tratado no avance en estas condiciones “porque perjudica a la industria nacional”.