Los escenarios que proyecta Kicillof según el resultado del balotaje y cómo podrían impactar en su segundo mandato

Si gana Milei, el mandatario se prepara para ser la cara de la resistencia y contendrá al peronismo desde la provincia de Buenos Aires. Si se impone Massa, tendrá un aliado para la construcción de cara al 2027

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Sergio Massa junto a Axel Kicillof en el despacho de la gobernación bonaerense
Sergio Massa junto a Axel Kicillof en el despacho de la gobernación bonaerense

El resultado del balotaje de este domingo será determinante porque abrirá un nuevo horizonte y escenario político en la Argentina así gane Sergio Massa o Javier Milei. Uno de los dirigentes que está directamente afectado por el desenlace electoral es el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Básicamente porque todo lo proyectado para su segundo mandato de gobierno luego de imponerse en la elección general del pasado 22 de octubre está condicionado por quién gane el mano a mano entre el candidato de Unión por la Patria y el postulante de La Libertad Avanza.

Hasta el momento previo al inicio de la veda, Kicillof planteó el mismo escenario con el que transcurrió toda la campaña del balotaje. “Todo lo que prometimos hacer en la provincia de Buenos Aires corre riesgo si gana Milei”, dijo en la mañana de este viernes en declaraciones a Radio 10, antes del inicio de la veda electoral. Es lo que viene sosteniendo en los diferentes actos de campaña y en reuniones con dirigentes de Unión por la Patria. Los planes del mandato 2023-2027 están atados exclusivamente a quién se imponga el próximo domingo.

Antes de la elección general, Kicillof le había adelantado a Infobae que entre sus ideas estaba la creación de una empresa estatal de emergencias, la conversión en sociedad del estado del instituto biológico Tomás Perón, para la fabricación de medicamentos genéricos entre otros temas. Si bien para algunos proyectos precisa del acompañamiento legislativo, de otros solamente requiere de recursos para la ejecución. Son, por ejemplo, los trabajos que se enmarcan en su plan 6X6 que incluía al momento de su lanzamiento -en febrero del año pasado- la pavimentación integral de 110.000 cuadras; la construcción de 134 casas de la provincia; 7.600 aulas nuevas entre varios proyecto más. Algunos anuncios ya se encuentran en plena ejecución. Otros, admiten en La Plata, están en zona riesgo.

El gobernador realizó campaña para apuntalar la victoria de Massa
El gobernador realizó campaña para apuntalar la victoria de Massa

Otro tema que pone en alerta a la administración de Kicillof si Milei se convierte en el próximo presidente es el recorte de las transferencias directas que vía Aportes del Tesoro Nacional (ATN), del que hizo uso la gestión bonaerense durante el gobierno de Alberto Fernández. El desembolso de tipo de recursos son una decisión política; no así los fondos automáticos que son vía ley de coparticipación federal. Buenos Aires es una de las más perjudicadas en lo que refiere a la coparticipación, pero una de las más beneficiadas por ATN.

Allí entran en juego también los intendentes y los fondos que se destinan a los municipios. Por ejemplo, durante la gestión de Fernández se le dio forma al Programa Nacional para el Fortalecimiento de Seguridad; un “mini” fondo del conurbano que significó el desembolso de 10 mil millones de pesos para la compra de patrulleros, equipamiento y armas a destinarse a 24 municipios de la región metropolitana.

Con Massa presidente la historia será otra en lo que refiere a la transferencia de recursos para la provincia de Buenos Aires. Quizás los matices con Kicillof afloren en materia política o en otros asuntos sobre por ejemplo cómo continuar la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sobre algunos temas, Massa y Kicillof no opinan lo mismo. Sin embargo, el mandatario provincial se convirtió en el jefe de campaña no oficial de Massa en el territorio bonaerense, casi su primer militante. A sabiendas del acompañamiento que obtuvo en las urnas en octubre, Kicillof se puso a disposición de la necesidad electoral del ministro de Economía.

Sergio Massa, Axel Kicillof e intendentes de UP en La Plata, tras la elección de octubre
Sergio Massa, Axel Kicillof e intendentes de UP en La Plata, tras la elección de octubre

Juntó a intendentes del conurbano y explicó por qué no servía demasiado haber ganado la Provincia y los distritos si no se garantiza el triunfo de Massa. Los intendentes, en su mayoría, bajaron el mensaje en sus distritos. También se les dio libertad de acción en la campaña; que lleven adelante la estrategia que creían más conveniente; pero que no se queden quietos.

El resultado también tendrá implicancias políticas al interior del peronismo bonaerense. Si Massa gana “habrá lugares” a ocupar en los equipos de gestión del gobierno nacional. Si Milei se impone, la Provincia se convertirá en un territorio contenedor de la dirigencia gruesa y el gobernador la cara visible de la oposición peronista. Por ley, Kicillof ya no puede ser reelecto y al finalizar su mandato en 2027 deberá dejar el cargo. Su futuro -en términos políticos- es prometedor.

El balotaje le mantiene en stand by la oficialización del nuevo gabinete con el que gestionará su segundo mandato. En las últimas elecciones, varios ministros fueron candidatos y dejarán el Ejecutivo bonaerense. Este viernes, hubo desfile de funcionarios por la Casa de Gobierno en La Plata, donde reina el hermetismo y la ansiedad: el foco es el domingo.

Lo cierto es que podrían llegar caras nuevas al gabinete bonaerense, que además cambiará su estructura. Para empezar, ya no habrá jefatura de Gabinete. El escándalo de Martín Insaurralde y el yate de Marbella le acomodó el contexto al mandatario provincial para ejecutar la reorganización de esa área: nunca estuvo muy de acuerdo con la figura de un Jefe de Gabinete; sobre todo por el contrapeso político que tenía el cargo. A partir del martes ya podría haber novedades sobre cómo acomodará su gabinete el mandatario.

Martín Insaurralde con Máximo Kirchner y Axel Kicillof
Martín Insaurralde con Máximo Kirchner y Axel Kicillof

En el medio de la campaña, asomaron las diferencias con el jefe del PJ bonaerense y diputado nacional, Máximo Kirchner, quien en este tramo hacia al balotaje cultivó el bajo perfil y se dedicó a reunirse con dirigentes en su despacho del Congreso. Una de sus últimas reuniones fue con los intendentes de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini -también ministro presumiblemente saliente de la gestión de Kicillof- y de Escobar, Ariel Sujarchuk. Los matices entre Kicillof y Kirchner se silenciaron pero no se sepultaron.

Desde el cierre de listas a esta parte, el gobernador dio muestras de la construcción política que se fue dando alrededor suyo de la mano de algunos intendentes o ministros como Andrés Larroque. Un elemento con el que contará para sí en su segundo mandato. “Si no ganamos la nación, Axel quedará como el referente de la oposición y será el gobernador de la provincia más importante del país; pero vamos a ganar el balotaje”, aseguró un funcionario que conoce al mandatario bonaerense. Kicillof, por su parte, poco quiere saber con las lecturas hacia el futuro.

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