Un grupo de encapuchados detuvo en Villa Mascardi un micro de turistas que transitaba por la ruta 40, amenazó con piedras y gomeras a los pasajeros que observaban atónitos el hostigamiento y escribió una leyenda en aerosol contra la megaminería: “No a la megaminia (sic)”, dice en letras rojas. El episodio cuando uno de los micros de la empresa MS Turismo volvía hacia a Bariloche desde El Bolsón y cinco encapuchados obligaron al conductor a detener el micro.
El grupo de encapuchados cortaba el tránsito a 35 kilómetros de Bariloche, en el sitio que desde 2017 es epicentro de conflicto por la ocupación de tierras a cargo de la autodenominada agrupación mapuche Lafken Winkul Mapu. Tanto los guías del colectivo como el chofer observaron su presencia a la distancia, aunque desconocían el motivo del reclamo.
Cuando la unidad se detuvo, una mujer se acercó para dialogar con el conductor e intentar convencerlo de que los dejen dialogar para los pasajeros. El cartel tenía consejos relacionados al cuidado del medioambiente: “No tirar basura, no hacer ruido, no tirar árboles”.
Mientras el chofer conversaba con uno de los encapuchados, otro escribió con aerosol rojo en el lateral derecho de la unidad de transporte un lema en contra de la megaminería, sin que los empleados de la empresa de turismo se percaten de esa situación.
Los pasajeros que circulaban a bordo fueron testigos del hostigamiento de los agresores y vieron cuando realizaban la leyenda en el vehículo. “Fueron cinco minutos, pero pareció una eternidad”, dijo uno de los pasajeros. Mientras uno dialogaba con el chofer y otro escribía con aerosol, los restantes encapuchados se ubicaron en el perímetro de forma amenazante, portando gomeras y piedras en las manos. “Estaban listos para atacar, si el colectivo avanzaba”, dijo el turista.
El colectivo continuó su recorrido hasta el centro de Bariloche y al constatar los daños el propietario de la empresa radicó la denuncia en la Comisaría 2º del Centro Cívico.
Zona roja
Villa Mascardi dejó de ser un rincón turístico ubicado en un entorno privilegiado, entre el lago homónimo y el cordón montañoso cordillerano, a pocos minutos de Bariloche. Los encantos naturales están aunque desde hace cuatro años, el entorno es diferente. El desembarco de unas 30 familias que se autobautizaron como comunidad mapuche en dos lotes de Parques Nacionales y el avance posterior a otros predios fiscales y también de privados, convirtió al lugar en un sitio opuesto al que era originalmente.
Desde entonces hubo reiterados ataques a vehículos, cortes de ruta, incendios intencionales, sabotajes al sistema de energía eléctrica y hostigamiento a los turistas que eligen las playas del lago Mascardi para disfrutar del día. Los vecinos de la zona radicaron numerosas denuncias por los daños ambientales que provocó la comunidad, ante la Dirección de Bosques de la provincia de Río Negro, Parques Nacionales y otros organismos de conservación.
“Pasar por Villa Mascardi es una lotería. La ruta puede estar cortada por encapuchados o por Gendarmería, que lo único que hace es avisar que los mapuches la están cortando. Además, si pasas, podes recibir piedrazos, palos u otras cosas. Es tierra de nadie”, explicó un repartidor de bebidas, que diariamente viaja hacia el sur por esa ruta.
Indignación
Federico Stuke, propietario de la empresa MS Turismo, expresó su indignación por el caso a través de las redes sociales, luego de radicar la denuncia en la unidad policial. De inmediato el mensaje se viralizó y la noticia sobre el incidente de Villa Mascardi llegó a boca de todos. Además de la imagen con la leyenda en aerosol, publicó que “no puede ser que los barilochenses vivamos con miedo de pasar por esa zona”.
Dijo, además, que “hay un conductor trabajando, una guía y una agencia de turismo, tratando de salir adelante después de un año y medio de pandemia, y un grupo de encapuchados se caga en absolutamente todo”. Exigió medidas a las autoridades: “ya es hora de que hagan algo” y agregó que “la respuesta de Gendarmería no puede ser que no pueden hacer nada”. “Por suerte esta vez no pasó nada, pero realmente no sé qué están esperando”, finalizó.
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