Horacio Rodríguez Larreta y Rogelio Frigerio (Fotos: Franco Fafasuli)
Horacio Rodríguez Larreta y Rogelio Frigerio (Fotos: Franco Fafasuli)

Fue un cónclave reservado, pero nada inesperado. En una cena que compartieron anoche un puñado de dirigentes del PRO y de la UCR se cristalizó la nueva mesa política con la que Cambiemos busca fortalecerse de cara a las próximas elecciones presidenciales. La reunión transcurrió en un conocido restaurante ubicado detrás del Museo Nacional de Bellas Artes y frente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, en el barrio porteño de Recoleta.

De la cena, que se inició cerca de las 21 y se extendió hasta minutos antes de la medianoche, participaron la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal; el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta; el jefe de Gabinete Marcos Peña; el ministro del Interior Rogelio Frigerio; el gobernador de Mendoza y presidente de la UCR Alfredo Cornejo, y el mandatario de Jujuy Gerardo Morales.

El eventual otorgamiento de la vicepresidencia a los radicales es apenas uno de los temas a analizar en el nuevo espacio que se construyó con la anuencia del presidente Mauricio Macri. Aunque según consultó este medio a fuentes al tanto del encuentro, el tema no sobrevoló la velada.

La idea es que, en adelante, la toma de este tipo decisiones se comparta con referentes de la UCR y la Coalición Cívica, los dos partidos que junto al PRO integran la alianza gobernante.

Esta mesa ampliada, cuyo surgimiento había adelantado Infobae el miércoles y a la que podrían sumarse algunos legisladores o ministros, propone dos lecturas: por un lado, significa que Macri no está tan fortalecido políticamente como en otro momento por lo que necesita contar con el respaldo pleno de sus socios de Cambiemos para tomar decisiones relevantes, y por otra parte, es una muestra cabal de la necesidad de mantener la unidad de la alianza oficialista de a cara a una dura batalla electoral.

En la práctica implicará que los gobernadores radicales sean informados de las decisiones presidenciales, no se enteren por los diarios y, eventualmente, sean consultados en el caso de que haya temas a definir en el Poder Ejecutivo que afecten directamente a la gente como puede ser un aumento de tarifas. La UCR fue uno de los socios de Cambiemos más críticos del Gobierno a la hora de hablar de los últimos aumentos tarifarios. También lo fue Elisa Carrió, quien no formará parte de esta mesa nacional de Cambiemos en el ámbito del Gobierno.

"La reunión fue muy buena. Pateamos la definición de cargos, avanzamos con otros temas", explicaron esta mañana sobre la reunión de anoche.

En efecto, "economía y lucha contra la inflación" fueron los principales tópicos de la noche en el restaurante que suele aglutinar a buena parte del círculo Rojo. Incluso se ideó la posibilidad de que, en estos días, parte de la cúpula radical mantenga un encuentro con el ministro Nicolás Dujovne.

Es un esquema que el Gobierno empezó a implementar en los últimos tiempos puertas adentro: el virtual viceministro Miguel Braun recibe semanalmente a funcionarios de diversas áreas para explicarles el complejo rumbo de la economía.

El jefe de la bancada de Cambiemos en Diputados, Mario Negri, mantuvo el miércoles dos reuniones en la Casa Rosada. Más allá de su agenda electoral en Córdoba y la coordinación de la sesión del día siguiente allí también se planteó la posibilidad de que los legisladores de Cambiemos se sumen a la mesa nacional para coordinar estrategias comunes y se los consulte más seguido si el Gobierno piensa enviar un proyecto de ley al Congreso.

En tiempos de debilidad política y a solo cuatro meses de las PASO, aflora el diálogo en Cambiemos. La necesidad de recomponer el frente interno se presenta como urgente. Resistida en un principio por el círculo íntimo del Presidente, la mesa ampliada que debutó anoche se convirtió en la nueva apuesta del núcleo macrista, que sueña con la reelección del Presidente en un contexto que obliga al debate dentro de la alianza.