(Nicolás Stulberg)
(Nicolás Stulberg)

Casi todos los discursos sobre el pequeño escenario montado sobre la calle Viamonte, llegando a Cerrito, mencionaron al juez federal Luis Rodríguez, señalado en la causa de los cuadernos de haber recibido un soborno de 10 millones de dólares para proteger al ex secretario privado de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz. Pero el reclamo que atravesó la marcha de esta tarde impulsada por el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos fue más amplio: "Basta de malos jueces" y "No queremos más jueces corruptos". El destinatario fue, casi exclusivamente, el Consejo de la Magistratura de la Nación, el órgano responsable de seleccionar y destituir a los magistrados.

Convocada bajo la consigna "Sin Justicia no hay República" y para pedirle celeridad al Consejo en el enjuiciamiento a Rodríguez y a los otros magistrados denunciados, la manifestación reunió a unas 5.000 personas, que fueron congregándose de a poco, pasadas las seis y media de la tarde en la esquina de la manzana donde está el edificio del Consejo. Iban llegando a pie hasta la calle lateral del Teatro Colón -no había micros- y permanecieron hasta finalizar el acto, poco antes de las 20, cuando la calle Viamonte y casi toda la plaza seca del Teatro se veía colmada.

La mayoría de los asistentes eran mayores de 50 años , con preeminencia de mujeres – algunas envueltas en banderas argentinas como capa-, sin identificaciones partidarias, portando carteles caseros, hechos a mano o por computadora. "La Justicia apesta", "Jueces cómplices de la corrupción", "Juicio político a jueces cómplices"o "Devuelvan lo robado", podía leerse . También se veían fotos de varios jueces federales de Comodoro Py en cartulinas de colores, aunque la más reiterada era la de Rodríguez, un magistrado de muy bajo perfil en los Tribunales Federales de Retiro, del que se conocen pocas fotos, e históricamente resistente a hablar con los periodistas.

Los oradores

"Gracias a ustedes por estar acá. Por querer hacer oír la voz impaciente y asqueada ante el delito impune", se escuchó de boca del filósofo y escritor Santiago Kovadloff, el primer orador del acto, uno de los más duros en su mensaje, y muy aplaudido.

El filósofo y escritor Santiago Kovadloff
El filósofo y escritor Santiago Kovadloff

"El Consejo debe avanzar con el juicio a los delincuentes que se amparan en su cargos judiciales, verdaderos ladrones y estafadores del estado y del pueblo", continuó con la voz pausada y reflexiva que lo caracteriza. "Queremos por el bien de la República que el Consejo vaya a fondo, y deje de considerar colegas a los que sólo deben ser caratulados como delincuentes", agregó, y dio el pie para que la multitud coreara "Delincuentes".

"La Justicia llegará a ser lo que debe ser si se anima a combatir la podredumbre que la amenaza desde adentro, no sólo desde afuera", dijo con firmeza, y lo interrumpieron nuevamente los aplausos.

Antes de concluir, Kovadloff no dejó de recordar que "siguen en libertad los que asesinaron a un fiscal de la Nación", por Alberto Nisman.

A continuación, habló la filósofa y ensayista Diana Cohen Agrest, como presidente de Usina de Justicia, una asociación civil de víctimas de homicidio apartidaria. Al subir, leyó la adhesión que acababa de llegar de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad de Tucumán, que lidera Alberto Lebbos, el padre de Paulina.

Cohen Agrest cargó especialmente contra los jueces "abolicionistas", a quienes comparó con los magistrados señalados como corruptos."Hay muchos puntos de contacto entre un juez corrupto que absuelve por dinero y el abolicionista que lo hace por ideología", afirmó.

"Yo culpo del asesinato de mi hijo, no al que empuñó el arma, sino al que puso la firma y lo liberó", sostuvo, para luego agregar: "Tenemos un Consejo que no cumple con su función si no juzga a estos jueces. Le pedimos que cumpla con su deber. Exigimos el juicio político de los malos jueces. Y si el Consejo no los controla, nosotros como sociedad civil vamos a controlar a los miembros del Consejo".

En medio de los aplausos, y subiendo la voz, concluyó: "No les tenemos miedo. Hemos perdidos lo más querido, nuestros hijos, nuestros padres y hermanos". Sus palabras se replicaron en los asistentes que empezaron a corear, a su vez, "No tenemos miedo", en medio de aplausos.

El consitucionalista Daniel Sabsay
El consitucionalista Daniel Sabsay

En un clima mucho más intenso, subió al escenario el constitucionalista Daniel Sabsay. "Estoy emocionado de ver a esta asamblea de ciudadanos, en la medida que quienes tienen que bregar por nuestros derechos, miran para otro lado", señaló.

Sabsay recordó el objetivo con el que fue creado el Consejo de la Magistratura en 1994, y luego mencionó la reforma que promovió Cristina Kirchner como senadora en 2006, cuando era presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales. Esa modificación aumentó el número de integrantes del sector político y le dio el manejo de la mayoría al oficialismo kirchnerista, lo que le permitió "nombrar y proteger a los jueces que tenemos hoy". Citó el caso de Rodríguez, sobre quien pesa la sospecha de que tuvo el examen del concurso con anticipación.

Al mencionar a la ex presidenta, los abucheos y silbidos taparon su voz y debió esperar a que cesen, así como los gritos de "chorra" y "corrupta". "Se ve que no la quieren", retomó el constitucionalista su discurso.

"No es tan grave la corrupción como la impunidad. Con impunidad no hay forma de solucionar los problemas", sostuvo. Y recordó, además, que "los jueces encubridores, se transforman ademas en magnates, como el caso de (el camarista destituido Eduardo) Freiler".

El cierre del acto estuvo a cargo del abogado Ricardo Monner Sans y el presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Lipera.

Monner Sans destacó que, en paralelo al juicio político, había que avanzar con las denuncias penales contras los jueces sospechados. Y recordó que fue lo que él hizo en el caso de Freiler y de Rodríguez, dando inicio a sendas causas en Comodoro Py.

Por último, Lipera agradeció a la difusión de la convocatoria en la redes y "a todas las entidades del sector privado que hicieron también posible este acto". La marcha contó con el apoyo de las entidades del Foro de Convergencia Empresarial, que integran 26 entidades del sector privado entre las que se encuentran la Sociedad Rural, el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA, la Asociación de Bancos de la Argentina y la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa.

Daniel Sabsay, Eduardo Gerome, Diana Cohen Agrest, Alejandro Fargosi y Santiago Kovadloff (Fotos Nicolás Stulberg)
Daniel Sabsay, Eduardo Gerome, Diana Cohen Agrest, Alejandro Fargosi y Santiago Kovadloff (Fotos Nicolás Stulberg)

"Tanta corrupción durante tantas décadas sería imposible sin una Justicia que lo permitió. No todos los jueces son iguales. Le pedimos al Consejo que actué y profundice las auditorías para saber quiénes son los corruptos que permitieron todo esto. La próxima tenemos que dar los nombres", concluyó, cuando ya oscurecía sobre Buenos Aires.

El acto cerró con todos los oradores sobre el escenario, y el himno nacional. Al bajar del escenario, los esperaban varias decenas de personas para saludarlos y disputárselos para las fotos.

Hubo pocos dirigentes del oficialismo, pese a que hubo varias figuras como Elisa Carrió que alentaron la convocatoria en las redes. Sí se hicieron presentes las diputadas nacionales de la Coalición Cívica (CC) Paula Oliveto y Marcela Campagnoli, y la diputada del Parlasur Mariana Zuvic. El que faltó con aviso, porque fue a Olivos a una reunión convocada por Mauricio con Macri con los legisladores del oficialismo, fue Juan Manuel López, el otro diputado de la CC, autor de dos de las denuncias contra Rodríguez en el Consejo, junto a Oliveto. También estuvo el abogado Alejandro Fargosi y el escritor Marcos Aguinis. Sobre el final se lo vio al actor y ex legislador radical Luis Brandoni.