El reciente empate 2-2 de la selección peruana ante Honduras en España dejó a la afición y a los analistas con un sabor amargo. El equipo dirigido por Mano Menezes mostró destellos de mejoría durante la primera mitad, pero terminó cediendo la igualdad en el último suspiro del partido, un desenlace que acentuó la frustración que rodea al elenco nacional. El gol de la ‘h’ en los minutos adicionales sepultó la posibilidad de una victoria que parecía encaminada y expuso, una vez más, las dificultades de la ‘bicolor’ para cerrar los encuentros a su favor.
Según Diego Rebagliati, la afición experimenta un desencanto persistente. “¿Cómo explicar un poco lo que nos pasa con la selección? Porque a mí no se me va la bronca del gol en el último minuto”, fueron sus primeras palabras en el programa Al Ángulo.
El combinado patrio mostró señales de mejoría durante la primera parte del encuentro, adelantándose en el marcador y generando expectativas de una victoria clara. Sin embargo, el elenco centroamericano logró igualar poco antes del descanso, tras una jugada que Rebagliati calificó como aislada y producto de errores puntuales en la defensa nacional. A pesar de esto, los seguidores percibieron que el rendimiento justificaba una ventaja mayor al cierre de los primeros 45 minutos.
La frustración de Diego Rebagliati tras el Perú vs Honduras
El desánimo de Diego Rebagliati se hizo más palpable tras analizar la segunda mitad. “Volvemos a esta sensación de que cuánto nos cuesta ganar un partido. ¡Qué difícil es para el Perú de hoy ganar un partido!”, lamentó.
Durante el segundo tiempo, Mano Menezes realizó cuatro modificaciones que alteraron el ritmo del equipo. La selección peruana logró colocarse nuevamente en ventaja gracias a una pelota parada, aunque, como precisó Rebagliati, “no producto del juego como había sido en el primer tiempo”.
Desde ese momento, el equipo priorizó la defensa, agrupando jugadores en su campo y relegando la iniciativa ofensiva, pero sin el volumen de juego necesario para sostener la diferencia. “Después se dedicó a cuidar el resultado, pero sin juego, simplemente desde juntar gente atrás, desde agrupar y dejar que pase el tiempo. Parecía que se lograba, de hecho el gol llega pasados los descuentos”, relató.
La racha negativa de la ‘blanquirroja’ se extiende desde el año pasado, teniendo en cuenta que última victoria fue por 3-1 ante Bolivia en Lima, durante las Eliminatorias 2026. “Me vuelve a invadir este desazón, esta bronca con la selección, estas pocas ganas de volver a ver un partido de la selección, cuando al final del primer tiempo, la motivación empezaba a aparecer de vuelta”, confesó.
La igualdad ante Honduras no solo interrumpe cualquier envión anímico, sino que también evidencia una problemática de fondo: la incapacidad de sostener resultados y capitalizar los momentos favorables del juego. Para Diego Rebagliati, el equipo “está inseguro, no tiene todavía una conciencia colectiva ganadora y eso creo que es lo que más va a costar recuperar a la larga”.
El analista recordó el ciclo de Ricardo Gareca, cuando la selección peruana alcanzó una “conciencia colectiva ganadora”, logró prolongar buenas rachas y consolidó una identidad competitiva, un escenario que hoy se percibe distante.
“Estamos muy sensibles, muy ciclotímicos con el equipo. El equipo está inseguro, no tiene todavía una conciencia colectiva ganadora y eso creo que es lo que más va a costar recuperar a la larga, que es algo que se logró entre 2017 y 2018, y que lo logramos arrastrar hasta buena parte de la siguiente Eliminatoria. En un momento dado, Perú se pasó un año entero sin perder un partido. Claramente hoy en día nos cuesta una vida”, sostuvo.