Fue sobre el final del partido. Sporting Cristal ya le había dado la estocada final a Alianza Atlético, en el Rímac. De pronto, un cruce de palabras fugaz entre Cristiano Da Silva y Franco Coronel, advertido por la señal de transmisión oficial, devino en un acto racista cometido por el último. De ahí, todos se olvidaron del 3-1 local para volcarse en solidaridad con el lateral brasileño, quien aún sigue muy conmocionado por lo acontecido.
Así lo ha demostrado en un escueto mensaje a través de una historia instantánea en su cuenta oficial de Instagram: “Ayer pasé por una situación muy difícil, que no le deseo a nadie. Sólo pido acción , que no quede en palabras y discursos”.
El deleznable accionar de Franco Coronel, cuyo silencio se sigue prolongando, ha generado una ola de apoyo no solo del Sporting Cristal, también de varias instituciones del Estado en Perú como el Ministerio de Cultura, que ha solicitado el esclarecimiento del tema toda vez que ha exhortado una sanción ejemplar para el denunciante.
“Este hecho vulnera la dignidad de la persona y contraviene el principio de igualdad y no discriminación que el Estado peruano debe garantizar [...]. El Ministerio de Cultura hará seguimiento a las investigaciones y a las sanciones que adopten la Federación Peruana de Fútbol, la Liga 1, la Comisión Nacional de Árbitros y los clubes Sporting Cristal y Alianza Atlético de Sullana, a fin de asegurar que los hechos sean sancionados con la debida diligencia”, destacó el MINCUL.
El insulto
Aunque no hay una versión oficial del agraviante expresado por el delantero de Alianza Atlético, Cristiano le indicó a los integrantes del club ‘rimense’ que lo atacaron con el insulto de “macaco” (mono), término peyorativo en su país que se emplea, de manera execrable, en contra de los afrodescendientes.
“En un momento del partido, el número 7 (Franco Coronel) agrede verbalmente a Cristiano y le dice ‘macaco’ (mono). No entiendo cómo un extranjero, a quien el país le brinda la oportunidad de trabajar, puede venir a hacer esto”, precisó Gustavo Zevallos al término del cotejo.
Por otro lado, el entrenador Paulo Autuori se mostró muy mortificado por la forma en cómo el cuerpo arbitral no condujo con precisión y severidad la delicada situación que afrontó Da Silva. Además, reveló que una jueza asistente restó importancia al condenable episodio.
“Más allá de ser un rival, es una persona. Lo que no puede pasar es que la jueza de línea diga que no importa [acto de racismo]. Eso nos dio más bronca”, externó el responsable técnico de Cristal.
Cristiano diferencial
Cristiano Da Silva fue uno de los fichajes que ha caído de pie en Sporting Cristal. Sin una competencia fija de por medio, se ha hecho dueño indiscutible de la banda izquierda en defensa, ofreciendo un rendimiento sólido y aprobatorio.
Su momento cumbre, hasta ahora, con los ‘celestes’ sucedió en el desquite frente a Sportivo 2 de Mayo, en el Callao, por el acceso a la Fase 3 de la Copa Libertadores. Allí se hizo cargo del último penal de la ronda, por encima de otros jugadores con mayor recorrido.
Lo más llamativo fue la manera en cómo realizó el tiro que solventó el pase de Cristal: cobró un ‘panenka’ espléndido con el que desató el júbilo total de los hinchas presentes y de cada uno de sus compañeros de plantel.
Da Silva arrastra una amplia trayectoria hecha en su Brasil natal, con un paso nada desdeñable por el Fluminense. No obstante, su mejor experiencia llegó en el Sheriff Tiraspol, con el que participó en una memorable Champions League. En ese escenario fue parte de un hito: derrotar al Real Madrid en el Bernabéu.