La acumulación de materiales en las azoteas de galerías comerciales y viviendas del Centro Histórico de Lima representa un peligro para comerciantes, residentes y visitantes, especialmente ante la posibilidad de lluvias intensas. Objetos en desuso, estructuras deterioradas y sistemas de evacuación deficientes podrían favorecer filtraciones, cortocircuitos e incendios. Frente a este escenario, la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) ejecuta operativos para despejar estos espacios y reducir las condiciones que podrían desencadenar emergencias.
Las imágenes difundidas por Buenos días Perú de Panamericana TV muestran el panorama que permanece oculto desde las calles del Damero de Pizarro, Mesa Redonda y Barrios Altos. En lugar de encontrarse libres de obstáculos, las superficies superiores de numerosos inmuebles están ocupadas por diversos enseres, desperdicios y elementos almacenados sin ningún tipo de organización.
PUBLICIDAD
El problema presenta características particulares según el sector. El ingeniero César Calderón, subgerente de Defensa Civil de la comuna limeña, explicó que Mesa Redonda y los alrededores del Mercado Central concentran principalmente galerías comerciales, mientras que en Barrios Altos predominan las edificaciones residenciales. Sin embargo, advirtió que algunos propietarios alquilan sus inmuebles para utilizarlos como depósitos clandestinos, pese a las condiciones inadecuadas de esos ambientes.
Acumulación de materiales aumenta el riesgo de incendios
La presencia de objetos en las azoteas no constituye únicamente un problema de limpieza. Durante episodios de precipitaciones intensas, el agua puede filtrarse por las construcciones, acumularse en determinados sectores y entrar en contacto con instalaciones eléctricas. Esta combinación incrementa las posibilidades de cortocircuitos y siniestros que podrían extenderse hacia otros ambientes.
Calderón señaló que ya se registraron dos emergencias de este tipo en el Cercado de Lima. Una ocurrió en la cuadra de Andahuaylas y otra en Puno, en una zona identificada como Pomapuro. Según el funcionario, la concentración de elementos inflamables puede favorecer la propagación de las llamas y dificultar las labores de respuesta.
PUBLICIDAD
Ante estos antecedentes, la administración municipal mantiene acciones de fiscalización y retiro de materiales. Las intervenciones buscan liberar las superficies, disminuir la presencia de componentes que puedan alimentar el fuego y evitar que las precipitaciones ocasionen situaciones de peligro para quienes trabajan o transitan por estos establecimientos.
Municipalidad de Lima retiró 15 toneladas de materiales
En lo que va de 2026, la comuna ejecutó ocho operativos en galerías comerciales y viviendas del Centro Histórico. Como resultado de estas jornadas, consiguió retirar aproximadamente 15 toneladas de objetos que permanecían almacenados en las partes superiores de diferentes edificaciones.
La situación requiere especial atención porque varios de los espacios intervenidos son alquilados y empleados como almacenes, pese a que no reúnen las condiciones necesarias para desarrollar esa actividad. Por ello, las autoridades exhortaron a los propietarios a mantener sus inmuebles en buen estado, retirar los elementos innecesarios y garantizar instalaciones apropiadas para evacuar las precipitaciones.
PUBLICIDAD
Uno de los aspectos señalados por el subgerente de Defensa Civil es la necesidad de contar con un sistema de drenaje pluvial eficiente. Calderón precisó que las construcciones presentan distintas características: algunas tienen superficies de concreto, mientras que otras cuentan con estructuras aligeradas, cubiertas metálicas o techos de calamina. Estas particularidades deben considerarse durante las inspecciones para determinar qué medidas correctivas corresponden en cada caso.
Drones permiten identificar los techos en situación crítica
Para reconocer los puntos que necesitan atención, la Municipalidad de Lima utiliza aeronaves no tripuladas que sobrevuelan las zonas comerciales y residenciales. Las imágenes obtenidas permiten observar desde el aire las condiciones de las azoteas, identificar los sectores con mayor concentración de objetos y establecer dónde deben priorizarse las intervenciones.
Esta tecnología facilita la supervisión de lugares que no siempre pueden inspeccionarse con facilidad desde las calles. Asimismo, permite detectar estructuras que requieren mantenimiento y advertir sobre posibles deficiencias antes de que se produzca una emergencia.
PUBLICIDAD
La comuna anunció que estas acciones se intensificarán durante las próximas semanas debido al incremento de las actividades comerciales y la afluencia de personas por las celebraciones de fin de año. En ese contexto, las autoridades buscan disminuir los factores de peligro en una zona que concentra establecimientos, almacenes y viviendas con elevada circulación de ciudadanos.
Las jornadas también apuntan a generar conciencia entre los propietarios y responsables de los inmuebles sobre la importancia de conservar las superficies superiores despejadas. La acumulación de enseres, sumada a una infraestructura sin condiciones adecuadas de evacuación pluvial, puede comprometer la seguridad de quienes trabajan y residen en distintos sectores del Cercado de Lima.
PUBLICIDAD