Más de 500.000 conexiones de agua en el norte de Perú están expuestas a interrupciones ante las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño, un escenario que podría obligar a detener plantas de tratamiento por el ingreso de lodo y sedimentos a los sistemas de captación.
La advertencia fue planteada por Paola del Carpio, integrante de la Red de Estudios para el Desarrollo, quien señaló que la infraestructura de agua y saneamiento enfrenta una presión adicional en las regiones del norte. Tumbes, Piura y Loreto ya presentan dificultades de continuidad en el servicio, con hogares que reciben agua menos de 10 horas al día.
PUBLICIDAD
Las precipitaciones intensas pueden aumentar el caudal de ríos y quebradas, aunque ese volumen no se traduce de forma automática en agua apta para consumo. Cuando el barro, los residuos y la sedimentación llegan a las plantas, el proceso de potabilización se vuelve más complejo. En determinadas circunstancias, las empresas prestadoras deben suspender sus operaciones para proteger los equipos y evitar que el agua llegue sin las condiciones sanitarias requeridas.
Más de tres millones de personas carecen de conexión dentro de sus viviendas
La amenaza climática se suma a una brecha que se mantiene desde hace una década. Más de tres millones de peruanos no tienen acceso a agua dentro de sus hogares, pese a que la expansión urbana y las inversiones en saneamiento deberían haber reducido esa distancia. La cobertura por red pública apenas registró cambios en los últimos 10 años.
PUBLICIDAD

Del Carpio vinculó esta situación con problemas en la ejecución de inversión pública y con el crecimiento de barrios en áreas donde extender tuberías, construir reservorios o instalar estaciones de bombeo demanda mayores recursos. Las zonas periféricas de las ciudades concentran parte de ese déficit, al igual que localidades rurales donde la dispersión de las viviendas eleva el costo de las obras.
Contar con una conexión tampoco asegura un suministro constante. En promedio, los hogares del país reciben agua durante 18 horas al día. La situación es más limitada en Tumbes, Piura y Loreto, donde el abastecimiento baja de 10 horas diarias. La diferencia expone a las familias a cortes frecuentes y condiciona actividades básicas, como la preparación de alimentos, la higiene y el almacenamiento doméstico.
PUBLICIDAD
Tener red domiciliaria no asegura agua durante las 24 horas
El contraste resulta visible en Tumbes y Piura. Más del 80% de los hogares de ambas regiones tiene conexión de agua, pero apenas entre el 12% y el 13% dispone del servicio durante las 24 horas. La cobertura, por lo tanto, no refleja por sí sola la calidad ni la continuidad del abastecimiento.

La falta de agua continua obliga a numerosas familias a guardar reservas en baldes, bidones, tanques u otros recipientes. Esa práctica puede resolver una necesidad inmediata, aunque también presenta riesgos si los envases permanecen destapados, no se lavan con frecuencia o el agua queda expuesta a contaminación. La recomendación ante una interrupción es contar con cuatro litros por persona por día durante al menos tres días, una cantidad destinada al consumo y la higiene esenciales.
PUBLICIDAD
Para los hogares sin red dentro de la vivienda, el problema incluye un costo mayor. Estas familias pagan cerca de siete veces más por el agua que quienes reciben el servicio domiciliario, de acuerdo con los datos expuestos por Del Carpio. El desembolso representa alrededor del 9% de su presupuesto total, una proporción que puede aumentar durante periodos de escasez o cuando las lluvias afectan la distribución.
El 58% de la población no accede a agua segura para consumo
La continuidad tampoco garantiza que el agua sea segura. El 58% de los peruanos no accede a agua adecuadamente clorada y libre de bacterias que puedan afectar la salud. La irregularidad en el servicio complica además la conservación de una reserva doméstica en condiciones aptas para beber o cocinar.
PUBLICIDAD
El antecedente de 2017 muestra el alcance que pueden tener las lluvias sobre el abastecimiento. Lima afrontó cinco días de restricciones, mientras que Piura y La Libertad también registraron interrupciones. En esos episodios, el arrastre de barro y sedimentos alteró las condiciones de las fuentes de agua y obligó a reforzar los procesos de tratamiento antes de reanudar la distribución.

La capacidad de almacenamiento tampoco ofrece una respuesta completa. De los 19 reservorios vigilados, 14 registran menos agua que un año antes y ocho están por debajo del 50% de su capacidad. La sedimentación reduce el volumen útil de esas infraestructuras y limita su capacidad de respuesta frente a periodos secos. A esa situación se añade el riesgo sanitario: Perú registra 53% más casos de dengue que hace un año y Piura concentra la mayor cantidad de contagios. El almacenamiento de agua en recipientes sin protección puede favorecer la reproducción del mosquito transmisor, en especial en zonas donde el servicio llega por pocas horas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Decretan días no laborables en noviembre en ocho regiones, por llegada del papa León XIV
Papa León XIV visitará Perú y los ciudadanos podrán no trabajar y compensar las horas en otra fecha. No habrán feriados, solo días no laborables

Surco: tres sospechosos son detenidos tras ingresar a una casa e intentar llevarse electrodomésticos
La llegada de la familia frustró el presunto robo, pues varios electrodomésticos y objetos de valor ya estaban colocados cerca de la entrada para ser retirados

Halloween: Guerreras de K-pop y personajes clásicos lideran las búsquedas en Mesa Redonda desde los S/ 20
Las galerías del jirón Andahuaylas registran consultas por atuendos de K-pop, superhéroes, princesas y personajes de terror para las celebraciones del 31 de octubre
Fenómeno El Niño en Lima: ¿qué distritos podrían registrar huaicos e inundaciones por las intensas lloviznas de este fin de semana?
El aumento de las lloviznas durante la madrugada podría complicar el tránsito y afectar sectores de Chaclacayo, La Molina, Ate, Comas, Carabayllo y la Costa Verde



