Cáncer de mama: ¿una biopsia puede hacer que la enfermedad se extienda?

Un bulto en la mama no siempre es cáncer. Un especialista explica cuándo se indica una biopsia, si puede provocar metástasis y qué revelan las pruebas genéticas.

Ilustración del torso y cuello de una mujer con ramificaciones rosa con formas de hojas sobre la piel y un fondo pastel de tonos azul y rosa.
Un diseño artístico estilizado con entramados botánicos sobre el torso femenino simboliza la concientización sobre el cáncer de mama. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El cáncer de mama es una de las enfermedades oncológicas que más afectan a las mujeres y cuya detección oportuna puede influir en las posibilidades de tratamiento. En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre, conocer cómo se diagnostica esta enfermedad y qué evaluaciones pueden ayudar a identificar riesgos permite tomar decisiones informadas sobre la salud.

Entre las dudas que persisten está la creencia de que una biopsia puede hacer que el cáncer se extienda a otras partes del cuerpo. También existe confusión sobre el propósito de las pruebas genéticas y su diferencia con los análisis que se utilizan cuando ya hay sospecha de una enfermedad. En entrevista con Infobae Perú, el médico patólogo Félix Loza, director médico de Synlab, explicó cómo funcionan estos procedimientos y por qué no se debe retrasar una evaluación médica por temor a sus resultados.

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¿La biopsia puede hacer que el cáncer de mama se extienda?

La creencia de que una biopsia puede provocar la propagación del cáncer, conocida como metástasis, es un mito, explicó el especialista. Este procedimiento puede indicarse cuando se detecta un bulto u otra lesión sospechosa en la mama y consiste en extraer una pequeña muestra de tejido para determinar si existen células cancerosas. La toma de la muestra suele realizarse con una aguja y permite establecer con mayor precisión la naturaleza de la lesión.

“En verdad, de que al hacer esta toma de muestra, que usualmente se hace con equipos sofisticados, con una aguja, y que esto vaya a sembrar estas células tumorales, pues en verdad es casi improbable”, señaló Loza.

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El médico advirtió que el temor a este procedimiento puede llevar a algunas personas a postergar la evaluación y, con ello, retrasar el diagnóstico. En el caso del cáncer de mama, encontrar un bulto durante la autoexploración no permite determinar por sí solo si se trata de una lesión maligna. Muchas alteraciones mamarias son benignas, pero se necesita una evaluación médica para establecer su causa.

La biopsia permite analizar directamente el tejido y confirmar si una lesión corresponde a cáncer, además de aportar información sobre sus características. Por ello, cuando el especialista la indica, no debe reemplazarse por la palpación ni descartarse por miedo a que la enfermedad se propague.

¿Para qué sirven las pruebas genéticas en el cáncer de mama?

Las pruebas genéticas permiten identificar determinadas alteraciones del ADN que pueden estar asociadas con una mayor predisposición a desarrollar algunas enfermedades. En el cáncer de mama, dos de los genes más conocidos son BRCA1 y BRCA2, cuyas variantes patogénicas pueden aumentar el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer y otros tumores.

Loza explicó que conocer la presencia de estas alteraciones puede ayudar a establecer una estrategia de vigilancia adaptada al riesgo de cada persona. Si se identifica una predisposición genética, el médico puede evaluar la necesidad de controles más frecuentes u otras medidas preventivas, según los antecedentes personales y familiares.

Sin embargo, tener una predisposición genética no significa que la persona tenga cáncer ni que necesariamente vaya a desarrollarlo. El resultado debe interpretarse junto con la historia clínica y otros factores de riesgo, preferentemente con orientación de profesionales especializados en genética clínica o asesoramiento genético.

El especialista indicó que las muestras para estos estudios pueden obtenerse mediante una extracción de sangre o un hisopado de la parte interna de las mejillas, según la prueba utilizada. Posteriormente, el laboratorio analiza el material genético para identificar determinadas variantes.

Una médica con bata blanca mira una mamografía en un monitor mientras una paciente de espaldas se apoya en un mamógrafo.
Una médica revisa la imagen de una mamografía en una pantalla mientras una paciente realiza el estudio en el equipo radiológico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los obstáculos para acceder a estas pruebas es su costo elevado y su disponibilidad limitada en el sistema público de salud. Durante la entrevista, Loza señaló que estos exámenes suelen tener precios superiores a los de las pruebas rutinarias y afirmó que, en el ámbito hospitalario público, no se realizan de manera habitual, aunque mencionó que el Hospital Rebagliati estaba implementando algunas pruebas genéticas específicas. Por ello, el acceso a estudios más amplios puede depender de la disponibilidad de servicios especializados y de la capacidad económica de cada paciente.

Estas evaluaciones no son necesarias para todas las personas de manera indiscriminada. Su indicación depende, entre otros factores, de los antecedentes familiares, la edad de diagnóstico de los parientes afectados y la historia personal de la paciente. Por eso, ante antecedentes relevantes de cáncer de mama, ovario u otros tumores asociados, corresponde consultar con un profesional para determinar si se necesita una evaluación genética.

Pruebas genéticas y marcadores tumorales: ¿cuál es la diferencia?

Aunque ambos estudios pueden relacionarse con el cáncer, cumplen funciones distintas. Las pruebas genéticas de predisposición buscan alteraciones heredadas que pueden aumentar el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades. En cambio, los marcadores tumorales son sustancias que pueden medirse en muestras biológicas y que, en ciertos contextos, ayudan a evaluar la evolución de un cáncer o la respuesta al tratamiento.

Los marcadores tumorales no sustituyen una biopsia ni sirven, por sí solos, para confirmar o descartar todos los tipos de cáncer. Su utilidad depende del tumor y de la situación clínica, por lo que el médico determina cuándo corresponde solicitarlos e interpreta los resultados junto con otras pruebas.

Esta diferencia es importante para evitar confusiones: una prueba genética de predisposición no diagnostica por sí misma un cáncer activo, mientras que los estudios de imágenes y la biopsia cumplen funciones específicas dentro de la evaluación de una lesión sospechosa.

¿Cuál es la ruta para diagnosticar el cáncer de mama?

La evaluación comienza con la consulta médica, en la que se revisan los antecedentes personales y familiares, los posibles factores de riesgo y la presencia de síntomas. Según cada caso, el profesional puede indicar estudios de imágenes, como una mamografía o una ecografía mamaria.

La mamografía permite detectar alteraciones que no necesariamente se perciben al tacto. La ecografía puede complementar la evaluación y ayudar a caracterizar determinados hallazgos. Si los resultados o la valoración clínica lo justifican, se puede recomendar una biopsia para analizar el tejido y determinar si existe cáncer.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Cáncer de mama (SOLO USO TENDENCIAS)

El orden y el tipo de pruebas dependen de la edad, los síntomas, los antecedentes y las recomendaciones médicas aplicables a cada paciente. La autoexploración puede ayudar a reconocer cambios en los senos, pero no reemplaza los exámenes de detección ni permite descartar por sí sola una enfermedad.

Loza destacó la importancia de no esperar a que aparezcan molestias para consultar. La detección temprana busca identificar alteraciones cuando todavía existen mayores posibilidades de ofrecer un tratamiento oportuno, aunque las pruebas que corresponden deben definirse de acuerdo con las características de cada mujer.

¿Qué cambios en las mamas requieren una consulta?

La aparición de un bulto, los cambios en el tamaño o la forma de una mama, las alteraciones en la piel, la retracción del pezón o una secreción espontánea son señales que requieren una evaluación profesional. Estos cambios no significan necesariamente que exista cáncer, pero es importante determinar su causa.

Cáncer de mama, metástasis - Perú - 20 de octubre
Cáncer de mama, metástasis - Perú - 20 de octubre (Gaceta Médica)

Si una persona identifica alguna de estas señales, debe solicitar atención médica sin esperar a que desaparezca ni asumir que se trata de una lesión maligna. Del mismo modo, quienes tienen antecedentes familiares relevantes pueden consultar sobre su riesgo individual y las medidas de vigilancia apropiadas.

La prevención no consiste en realizarse todas las pruebas disponibles, sino en recibir una evaluación adecuada para cada caso. Informarse sobre los antecedentes familiares, seguir las recomendaciones de detección y completar los estudios indicados permite evitar retrasos y contar con un diagnóstico más preciso.

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