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Fenómeno el Niño podría restar hasta 1,5 puntos al crecimiento de Perú entre 2026 y 2027

El fenómeno climático podría afectar la pesca, agricultura, transporte y otras actividades productivas, mientras el Gobierno acelera intervenciones en zonas vulnerables para reducir daños sobre la infraestructura y las cadenas de abastecimiento

La advertencia coincide con el Decreto de Urgencia N.º 013-2026, que acelera las medidas de prevención ante lluvias intensas e inundaciones. Foto: ComexPerú

El avance del fenómeno El Niño (FEN) 2026-2027 no solo representa un desafío climático, sino también un riesgo para la economía peruana. De acuerdo con estimaciones de Carlos Parodi, profesor e investigador de la Universidad del Pacífico, un evento de intensidad extraordinaria podría reducir en alrededor de 1,5 puntos porcentuales el crecimiento del país durante los próximos dos años, principalmente entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027.

La advertencia coincide con la publicación del Decreto de Urgencia N.º 013-2026, mediante el cual el Gobierno busca acelerar acciones de prevención frente a lluvias intensas e inundaciones. El objetivo es intervenir infraestructura vulnerable antes de que los daños se traduzcan en menores niveles de producción, interrupciones logísticas y mayores costos económicos.

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El impacto sobre el crecimiento económico

Si se toma como referencia la proyección de expansión de 3,5% planteada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el efecto de un El Niño extraordinario podría llevar el avance del PBI a un rango cercano de entre 2,9% y 3%, según el análisis de Carlos Parodi, profesor e investigador de la Universidad del Pacífico.

El especialista explica que los efectos no se concentran en un solo periodo ni afectan de igual forma a todas las actividades productivas. Mientras algunos sectores podrían registrar una desaceleración inmediata, otros sentirían las consecuencias meses después debido a problemas de abastecimiento, transporte o reconstrucción de infraestructura.

Con el MEF proyectando un crecimiento de 3,5%, El Niño extraordinario podría reducirlo a entre 2,9% y 3%. Foto: ComexPerú

Prevención para evitar daños económicos

Una de las medidas adoptadas por el Ejecutivo fue autorizar recursos por hasta S/ 129,4 millones para la Autoridad Nacional del Agua (ANA), destinados a trabajos de limpieza, descolmatación y conformación de bordos en zonas críticas de Áncash, La Libertad, Lambayeque, Lima, Piura y Tumbes.

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Para Carlos Parodi, profesor e investigador de la Universidad del Pacífico, estas intervenciones tienen un alcance que va más allá de reducir el riesgo de inundaciones. Prevención, infraestructura y actividad económica están estrechamente vinculadas, pues una carretera bloqueada o un sistema hidráulico dañado puede afectar cadenas de producción, comercio y exportaciones.

Pesca, agricultura y el efecto sobre otros sectores

Los primeros impactos del FEN suelen observarse en la pesca y la agricultura. Cambios en la temperatura del mar pueden modificar la disponibilidad de especies como la anchoveta, afectando la elaboración de harina y aceite de pescado, mientras que las lluvias, plagas o huaicos pueden reducir la producción agrícola.

Sin embargo, el efecto no se limita a estas actividades. Una menor oferta puede generar presiones sobre los precios y reducir la capacidad exportadora del país. Pesca, agro y precios forman parte de un proceso que puede extenderse hacia otros sectores mediante los llamados efectos de segunda ronda.

El Ejecutivo destinó hasta S/ 129,4 millones a la ANA para prevenir inundaciones en zonas críticas de Áncash, La Libertad, Lambayeque, Lima, Piura y Tumbes. Foto: Instituto Continental

El rol de la infraestructura y el transporte

El deterioro de carreteras y vías férreas puede interrumpir el traslado de minerales, alimentos, insumos industriales y otros productos. Esto significa que problemas originados en una región pueden repercutir en mercados ubicados a cientos de kilómetros de distancia.

Por esa razón, el DU 013-2026 busca agilizar la contratación de bienes, servicios y maquinaria para atender zonas vulnerables. Además, el DU 008-2026 identificó 70 puntos críticos en ríos y quebradas que requieren atención prioritaria. Carreteras, transporte y exportaciones aparecen así como elementos clave para evitar que un evento climático se convierta en una perturbación económica de mayor magnitud.

Efectos que pueden extenderse más allá del fenómeno

El análisis de Carlos Parodi, profesor e investigador de la Universidad del Pacífico, señala que el impacto económico del FEN no termina cuando cesan las lluvias intensas. Durante la emergencia pueden registrarse pérdidas y daños, pero posteriormente la reconstrucción puede impulsar la inversión pública y la actividad de la construcción.

En ese sentido, la estrategia de prevención adquiere especial relevancia. Proteger infraestructura crítica permite reducir costos futuros y evitar interrupciones que afecten simultáneamente a diversos sectores. Reconstrucción, inversión pública y crecimiento económico serán variables determinantes para medir los efectos reales de El Niño entre 2026 y 2027.

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