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Sismos en la costa central: suelos y construcciones vulnerables exponen a millones a perecer ante posible terremoto

Sectores como Lomo de Corvina y Villa El Salvador albergan viviendas sobre suelos arenosos y pendientes, lo que, según especialistas, podría desencadenar consecuencias devastadoras si ocurre un movimiento telúrico importante

Este reportaje periodístico aborda la vulnerabilidad sísmica en Lima, centrándose en Chorrillos y Villa El Salvador. Se expone cómo los suelos blandos en estas áreas amplifican las ondas sísmicas, representando un riesgo. El video presenta un panorama de las condiciones habitacionales y geológicas en estas jurisdicciones.

En Lima, el riesgo sísmico mantiene en alerta a más de 14 millones de personas. En zonas como Chorrillos y Villa El Salvador, la combinación de suelos blandos y construcciones precarias multiplica la amenaza ante la posibilidad de un movimiento telúrico de gran magnitud. De acuerdo con un informe televisivo, la presencia de terrenos arenosos y viviendas levantadas sin normas técnicas podría transformar un sismo en una catástrofe de consecuencias letales.

Según el reporte, la preocupación no se circunscribe a un solo distrito ni a barrios específicos. El análisis advierte que un sismo de 8,8 grados sigue siendo una posibilidad latente en la costa central del país. La última vez que se liberó la energía acumulada en esa región fue en 1746, lo que, según los especialistas, mantiene vulnerable a una población distribuida entre Lima, Ica y Piura.

Un recorrido por las zonas más expuestas mostró que las condiciones del terreno y el tipo de edificación son factores determinantes al medir el impacto potencial de un terremoto. En áreas edificadas sobre arena suelta o rellenos, el peligro se multiplica, como lo reveló la crónica de Ocurre Ahora.

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Casas de madera y ladrillo se asientan sobre suelo arenoso e inestable en una ladera, con una escalera de concreto visiblemente deteriorada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El suelo arenoso amplifica el riesgo en Chorrillos y Villa El Salvador

En el sector de Lomo de Corvina, en Chorrillos, un especialista en geotécnica física explicó que el problema principal radica en la combinación de un suelo suelto y edificaciones carentes de condiciones mínimas de seguridad. El experto señaló que se trata de un terreno arenoso con alta capacidad de amplificación de ondas sísmicas, por lo que el método de construcción no puede ser el mismo que en el centro histórico de la ciudad.

El diagnóstico técnico es claro: las edificaciones sobre suelos blandos no deberían superar ciertas alturas. Sin embargo, el informe constató la presencia de viviendas de dos y hasta tres pisos, muchas de ellas descritas como casi clandestinas. Una vecina resumió la desobediencia a las advertencias técnicas con una frase contundente: “Acá nos han dicho que nosotros no podemos construir más de dos pisos y la base bien hecha, enmayado para que pueda resistir. Pero ya la gente no cumple”.

En Villa El Salvador el panorama se repite. Allí, la vulnerabilidad se incrementa no solo por la posibilidad de que la tierra tiemble, sino por la respuesta del terreno arenoso y la fragilidad de las casas levantadas sobre él. El reporte subraya que, en ambos distritos, la autoconstrucción y el desconocimiento de las normas técnicas configuran un escenario de alto riesgo.

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El suelo arenoso expone cimientos de concreto y ladrillo fracturados con malla metálica de refuerzo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lomo de Corvina: viviendas sobre relleno y vías de evacuación deterioradas

El recorrido por Lomo de Corvina mostró que el peligro no reside únicamente en el interior de las viviendas. Las escaleras de evacuación presentan huecos y rajaduras en la base, una situación que podría dificultar o impedir la salida de los vecinos ante una emergencia. Esta infraestructura, en un contexto de sismo, se transforma en un punto crítico ante la necesidad de evacuar de manera rápida y segura.

En otros sectores del mismo barrio, las casas están asentadas sobre pendientes pronunciadas. El especialista en geotécnica advirtió que existen zonas construidas sobre relleno, y sobre esa base inestable se han edificado más viviendas, lo que abre la posibilidad de deslizamientos. La descripción fue categórica: “Toda esta parte es arenal”, remarcó el técnico. Bajo esas condiciones, anticipó que las construcciones en esa área serán de las más afectadas cuando llegue un sismo de magnitud considerable.

Los testimonios recogidos por el informe refuerzan esa percepción de vulnerabilidad. Un vecino explicó que las viviendas del entorno son “bien precarias” y que el suelo es “de arena suavecita”, una combinación que incrementa el temor cada vez que se registra una sacudida.

Asentamiento humano Lomo de Corvina, expuesto a deslizamientos y colapsos por su ubicación y tipo de suelo. Foto: Andina

Temor cotidiano en los asentamientos de Villa El Salvador

En los asentamientos humanos de Héroes del Pacífico y San Genaro, ubicados en la zona de Villa, los habitantes manifestaron inquietud respecto a la solidez de sus viviendas. Una vecina relató: “Ay, mal, porque esa arena pues de toda la casa se viene”. Otra mujer expuso la dificultad de reaccionar a tiempo en caso de sismo: “Eso ya no sacaré a mi madre, me salvaré sola. De repente mi casa está mal construida. Hace 2.000 construí. Ya mi hija me dice, ‘Hay que buscar a alguien que puede ver cómo es, qué hacemos’”.

El reportaje también identificó otros puntos vulnerables en Pachacútec y Mi Perú (en Ventanilla), así como en sectores de Puente Piedra e Independencia. En todos estos casos, la preocupación gira en torno a la misma cadena de peligro: suelos inestables, autoconstrucción y alta exposición ante un terremoto mayor.

Lomo de Corvina, en Villa El Salvador, se asienta sobre suelo arenoso que amplifica las ondas sísmicas. Foto: Andina

Un riesgo que abarca la costa central

El informe televisivo cierra con una advertencia de los especialistas: la posibilidad de un gran sismo en la costa central de Perú no responde a una hipótesis aislada. La acumulación de energía sísmica desde el siglo XVIII mantiene bajo amenaza a millones de personas, principalmente por la ausencia de liberación de esa energía desde 1746.

Según la investigación, más de 14 millones de personas podrían verse afectadas por un sismo de gran magnitud en regiones como Lima, Ica y Piura. La precariedad de las construcciones y la naturaleza del suelo en varios distritos aumentan el riesgo de colapso y dificultan la evacuación en caso de emergencia.

Frente a Lima, en la costa central, hay un tramo de unos 400 kilómetros donde las placas tectónicas permanecen acopladas. Foto: Construyendo Seguro

La crónica de Camila Ruiz expone que la gestión del riesgo sísmico en la capital peruana requiere atención inmediata sobre dos factores: la calidad del suelo y el cumplimiento de normas técnicas en la construcción. El diagnóstico coincide en que la magnitud del daño dependerá, en buena medida, de la preparación de las comunidades y la capacidad de las autoridades para intervenir antes de que ocurra una tragedia.