Las ciudades de Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa ya comenzaron a organizar las actividades que se desarrollarán durante la visita del papa León XIV al Perú. El pontífice permanecerá en el país del 11 al 17 de noviembre, como parte de su viaje apostólico por América del Sur, y la Iglesia católica peruana prepara una agenda que busca involucrar a comunidades, jóvenes, pueblos originarios y distintos sectores de la población.
El cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima, explicó a Vatican News que las comisiones encargadas de recibir al Santo Padre ya fueron conformadas en las cuatro ciudades. Cada equipo asumió funciones específicas para coordinar los encuentros y garantizar que las actividades se desarrollen de manera organizada.
Los principales servicios contemplados durante la preparación son:
- Lugares de encuentro: se encargan de acondicionar y organizar los espacios donde León XIV tendrá contacto con los fieles y diferentes representantes de la sociedad.
- Liturgia: tiene a su cargo la planificación de las celebraciones religiosas, ceremonias y momentos de oración que formarán parte de la agenda papal.
- Participación de sectores sociales: coordina la presencia de jóvenes, comunidades populares, mujeres vinculadas a comedores, pueblos originarios y otros grupos representativos.
- Actividades pastorales: prepara iniciativas destinadas a fortalecer la experiencia de fe y generar espacios de encuentro entre las comunidades católicas.
- Recepción y seguridad: articula las condiciones necesarias para que el desplazamiento y las actividades del pontífice se desarrollen de manera adecuada y segura.
Castillo destacó que la preparación no se limita a la organización logística, pues también existe una participación activa de diversos grupos sociales. Para el arzobispo, esta intervención permite reflejar la diversidad cultural del Perú y convertir la llegada del Papa en un momento de encuentro entre distintas realidades.
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La confirmación del viaje fue recibida con entusiasmo por la Iglesia peruana. El cardenal afirmó que existe una “enorme expectativa” por recibir al pontífice y recordó que el país mantiene una fuerte tradición católica. También resaltó la relación de León XIV con Chiclayo, ciudad en la que su llegada ha generado especial interés entre la población.
El representante de la Iglesia consideró que el viaje puede servir para renovar la vivencia religiosa y fortalecer el compromiso de los creyentes. A su juicio, la presencia del Santo Padre puede convertirse en un aliento para que las comunidades profundicen su fe y desarrollen una mayor disposición hacia la solidaridad.
Sin embargo, Castillo también espera que el recorrido permita abordar las dificultades que enfrenta la población. Mencionó la inseguridad ciudadana, el sicariato y la extorsión como problemas que afectan especialmente a los sectores más vulnerables. Frente a este escenario, sostuvo que la visita puede impulsar una reflexión sobre la defensa de la vida, la justicia y la responsabilidad colectiva.
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Otro de los mensajes que el cardenal espera escuchar está relacionado con la fraternidad, la unidad y la paz. Consideró que la diversidad peruana debe asumirse como una fortaleza y que la sociedad necesita encontrar mecanismos para construir unidad sin recurrir a la violencia.
En esa línea, Castillo planteó fortalecer una Iglesia sinodal que favorezca el diálogo y el encuentro. Espera que León XIV contribuya a promover una paz basada en la reconciliación y que su presencia ayude a recuperar la capacidad de construir acuerdos entre quienes forman parte de una sociedad diversa.