A simple vista, unos arándanos pueden parecer más atractivos que otros. Algunos lucen oscuros, negros y brillantes, mientras que otros presentan una especie de capa gris o aspecto empolvado. Sin embargo, aunque los primeros pueden llamar más la atención, esa apariencia no necesariamente significa que estén en mejor estado.
Jaime Delgado, excongresista y fundador del movimiento de defensa del consumidor, explicó que, al momento de comprar esta fruta, conviene fijarse precisamente en aquellos arándanos que tienen una capa grisácea y parecen estar ligeramente empolvados.
¿Por qué los arándanos tienen una capa gris?
De acuerdo con Delgado, esa apariencia corresponde a una capa protectora natural que recubre al fruto. Esta cobertura ayuda a protegerlo de la humedad, los hongos y las bacterias, por lo que su presencia es una característica que se debe considerar al elegir los arándanos.
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En cambio, conforme pasa el tiempo, esta capa protectora se va deteriorando y el fruto puede terminar adquiriendo un aspecto más oscuro, negro y brillante.
Por ello, entre los dos tipos de arándanos que pueden encontrarse en el mercado, el especialista recomienda preferir aquellos que mantienen esa capa grisácea o aspecto empolvado.
¿Se deben lavar los arándanos apenas se compran?
Otro detalle importante está relacionado con su conservación en casa. Delgado recomienda no lavar los arándanos inmediatamente después de comprarlos si todavía no se van a consumir.
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La razón es que el lavado puede retirar esa capa protectora natural que recubre la fruta. Por ello, lo recomendable es conservarlos tal como fueron adquiridos y lavarlos justo antes de consumirlos.
“Al momento de consumirlos, sí, deles una enjuagadita”, explicó.
Así, la próxima vez que encuentres arándanos con una apariencia ligeramente gris o empolvada, no necesariamente significa que estén viejos o en mal estado. Esa capa puede ser precisamente una señal de que todavía conservan su protección natural.
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Beneficios del arándano
Los arándanos son una fruta que destaca por su contenido de antioxidantes, fibra, vitaminas y minerales, por lo que pueden formar parte de una alimentación saludable. Entre sus principales beneficios se encuentran:
- Son ricos en antioxidantes: contienen antocianinas, compuestos vegetales responsables de su color azul o morado. Estas sustancias ayudan a proteger las células frente al daño causado por los radicales libres.
- Contribuyen a la salud cardiovascular: el consumo habitual de frutas ricas en compuestos antioxidantes se asocia con una alimentación favorable para el cuidado del corazón y los vasos sanguíneos.
- Favorecen la salud intestinal: aportan fibra, un nutriente importante para el funcionamiento adecuado del sistema digestivo y el tránsito intestinal.
- Aportan vitamina C: esta vitamina participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario y también contribuye a la protección de las células frente al estrés oxidativo.
- Contienen vitamina K: este nutriente participa en procesos importantes del organismo, como la coagulación normal de la sangre y el mantenimiento de los huesos.
- Son una fruta de baja densidad calórica: pueden incorporarse a la alimentación como una alternativa práctica para acompañar desayunos, yogures, ensaladas o preparaciones con avena.
- Aportan compuestos vegetales beneficiosos: además de las antocianinas, contienen otros polifenoles que forman parte de los componentes bioactivos de esta fruta.
Por estas características, los arándanos pueden ser una buena opción dentro de una dieta variada y equilibrada. Sin embargo, sus propiedades nutricionales no significan que por sí solos prevengan o curen enfermedades.