La demanda de vasectomía como método anticonceptivo definitivo registra un notable aumento entre los varones jóvenes en Perú, según explicó Tula Zegarra, obstetra asistencial del Hospital María Auxiliadora del Ministerio de Salud (Minsa), durante una entrevista con Radio Nacional. La especialista señaló que cada vez más hombres menores de 30 años solicitan este procedimiento como parte de una decisión informada para evitar la paternidad, en muchos casos sin haber tenido hijos ni presentar problemas de salud.
El giro en la demanda se inserta en un escenario de transformaciones en la salud sexual y reproductiva. Las obstetras advierten que, mientras las cifras de morbilidad y mortalidad materna disminuyen, crecen las consultas de jóvenes —tanto mujeres como varones— que buscan planificación familiar, prevención de enfermedades y métodos que permitan postergar o evitar la paternidad de forma definitiva. Este fenómeno representa un cambio respecto de años previos, en los que las consultas se concentraban en el embarazo y el parto.
De acuerdo con Zegarra, el interés por la anticoncepción quirúrgica definitiva entre los varones jóvenes se vincula con mayor acceso a información y con nuevas formas de concebir el proyecto de vida. La experta en salud señaló que: “Ahora vemos a hombres y mujeres de 24 años solicitando la vasectomía, incluso sin hijos y con una decisión clara de no ser padres”.
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Cambios en la planificación familiar y el rol de las obstetras
El testimonio de la profesional revela que las necesidades de la población no solo abarcan el control del embarazo. Cada vez más mujeres postergan la maternidad para priorizar sus estudios, proyectos laborales o emprendimientos, mientras que las parejas, o incluso individuos, buscan información y servicios orientados a la prevención de enfermedades de transmisión sexual y cáncer ginecológico.
En ese contexto, las obstetras se posicionan como el primer recurso de orientación y acompañamiento temprano en temas de salud sexual. Zegarra subrayó que la atención debe ser inclusiva y adaptada a la diversidad de prácticas y realidades de la juventud. “La relación entre el trabajo de obstetricia y la población joven es directa y abarca tanto a mujeres como a varones”, sostuvo la especialista en la emisora estatal.
Las consultas pueden producirse de manera individual o en pareja, y la consejería ofrecida por el personal de salud se extiende a la planificación de embarazos, la prevención y la respuesta a decisiones reproductivas, como la elección de la vasectomía, que antes no ocupaban un lugar relevante en la demanda cotidiana.
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Jóvenes sin hijos optan por la anticoncepción definitiva
De acuerdo con el relato de Zegarra, llama la atención la presencia recurrente de varones de 24 años que solicitan la vasectomía, muchas veces sin haber formado una familia. Esta tendencia se atribuye a la circulación de información por redes sociales y a cambios en la manera en la que los jóvenes organizan sus metas personales y profesionales.
“Son personas sin hijos y sin problemas de salud, pero con una decisión tomada sobre no ser padres”, explicó la obstetra. La especialista puntualizó que, en la actualidad, los varones encabezan la demanda de anticoncepción quirúrgica definitiva dentro del sistema de salud. Esto implica un desafío para los servicios públicos, que deben adaptar la oferta y la orientación para acompañar este tipo de decisiones.
El acceso temprano a información confiable, sumado a la posibilidad de recibir consejería especializada, facilita que los jóvenes lleguen a la consulta con una idea clara sobre sus opciones reproductivas.
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Qué es la vasectomía
La vasectomía es un procedimiento quirúrgico sencillo y seguro que busca interrumpir el conducto deferente, que es el canal por donde pasan los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. Esta intervención impide que los espermatozoides formen parte del semen durante la eyaculación, por lo que la persona mantiene su función sexual y la producción hormonal, pero pierde la capacidad de generar un embarazo.
A diferencia de otros métodos, la vasectomía se considera permanente, aunque existen técnicas de reversión con distintos niveles de eficacia. El procedimiento no afecta el deseo sexual ni el rendimiento, y no altera la producción de testosterona.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y entidades médicas internacionales reconocen la vasectomía como una de las opciones anticonceptivas más eficaces para los varones.
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Cómo es el procedimiento de la vasectomía
La vasectomía, según explican los especialistas, se realiza en un entorno ambulatorio y no requiere hospitalización. El proceso incluye:
- Evaluación médica previa: El paciente recibe información detallada sobre la intervención, sus implicancias y la posibilidad de reversión.
- Consentimiento informado: Se firma un documento en el que el varón manifiesta su decisión de someterse al procedimiento.
- Anestesia local: Se administra anestesia en la zona del escroto para evitar molestias.
- Incisión pequeña: El médico realiza una pequeña incisión o punción para acceder a los conductos deferentes.
- Sección y sellado: Los conductos se cortan y sellan, impidiendo el paso de los espermatozoides.
- Cierre de la incisión: Se utiliza un punto de sutura o puede cerrarse sin necesidad de puntos, dependiendo de la técnica.
- Recuperación rápida: El paciente suele retomar sus actividades habituales en pocos días, siguiendo las indicaciones médicas.
Entre las ventajas de la vasectomía se destaca su alta efectividad, la baja tasa de complicaciones y la posibilidad de realizarla en centros de salud públicos y privados. La consejería previa resulta fundamental para aclarar dudas y acompañar al paciente en el proceso de decisión.
El acceso a la vasectomía y los nuevos proyectos de vida
En la actualidad, los jóvenes que solicitan la vasectomía fundamentan su elección en objetivos personales. Según relató Zegarra, muchos priorizan terminar sus estudios universitarios, emprender negocios o viajar, sin contemplar la paternidad como parte de su proyecto inmediato o futuro.
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El sistema de salud peruano provee también preservativos y otros métodos anticonceptivos, pero la especialista observó que cada vez más jóvenes llegan a la consulta solicitando directamente la intervención quirúrgica. La decisión se sostiene en un proceso de información previa y en una evaluación integral de la situación social, emocional y de pareja del paciente.
“La consejería no se limita al aspecto médico, sino que abarca la realidad social y emocional de quienes consultan”, remarcó Zegarra en la emisora estatal, quien considera que la tendencia responde a una generación que prioriza su autonomía y la planificación consciente de su futuro reproductivo.