El fallecimiento de Alfonso Mendoza, más conocido como Pompinchú, ha dejado un profundo vacío en la comicidad peruana. El querido artista, de amplia trayectoria en el humor ambulante y la televisión, murió a los 55 años tras permanecer internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Santa Rosa de Pueblo Libre.
Su partida generó una oleada de mensajes de despedida y reconocimiento, especialmente por parte de colegas del medio artístico. Entre ellos, el humorista Cachay compartió un emotivo mensaje en redes sociales para honrar la memoria de su amigo y compañero de escenario.
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El impacto en la comunidad artística
La muerte de Pompinchú se conoció el 1 de mayo, generando la rápida reacción de sus seguidores, quienes recordaron el legado que deja en el humor nacional. El comediante José Luis Cachay Ramos, conocido como Cachay, no fue la excepción.
El humorista, quien se encontraba trabajando en la ciudad de Trujillo cuando recibió la noticia, recurrió a su cuenta de Facebook para transmitir su pesar y rendir homenaje al cómico fallecido. En un video, visiblemente conmovido, el humorista destacó la calidad artística y la humanidad de Mendoza.
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“Acabo de enterarme que acaba de fallecer un grande de la comicidad, nuestro amigo y recordado, querido, mejor de los cómicos ambulantes, Pompinchú”, inició Cachay, resumiendo el sentimiento general del medio.
“Se fue un gran artista, pero en estos momentos el escenario queda vacío, pero sus chistes siempre quedarán en el recuerdo de todos los peruanos. Desde acá le doy a su familia mis condolencias”, agregó Cachay, resaltando la importancia de Pompinchú en la historia de la comicidad peruana. El mensaje fue recibido con muestras de apoyo por parte de seguidores y otros colegas, quienes reconocieron la autenticidad del vínculo entre ambos.
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Una amistad forjada en las calles
Cachay y Pompinchú compartieron más que la profesión de humoristas ambulantes. Sus caminos se cruzaron en plazas emblemáticas de Lima, como la plaza San Martín y el Parque Universitario, donde ambos encontraron en el humor una oportunidad de vida. Mendoza, antes de alcanzar la popularidad televisiva, se ganaba la vida como lustrabotas y fue en esos espacios públicos donde comenzó a construir su carrera.
El propio Cachay recordó el inicio de su amistad en los años 90, en una Lima marcada por la crisis y la búsqueda de alternativas para sobrevivir. Allí, la comicidad ambulante se convirtió en un fenómeno social y cultural que ofreció a muchos jóvenes una salida frente a la adversidad. Pompinchú se destacó por su carisma, su capacidad para conectar con el público y un estilo que pronto lo hizo imprescindible en cualquier escenario.
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De la calle a la televisión: el salto de Pompinchú
El talento de Alfonso Mendoza no pasó desapercibido para los productores de televisión. Aunque inicialmente no fue seleccionado para formar parte de El show de los cómicos ambulantes de Frecuencia Latina, recibió una segunda oportunidad que aprovechó para consolidarse en el medio. “Me llamaron solo para un sketch y quedé. Así uno demuestra”, relató en una entrevista.
El programa se convirtió en una de las principales vitrinas de la comicidad peruana y permitió que Pompinchú llegara a una audiencia nacional. Su humor sencillo, basado en la observación de la vida cotidiana, lo hizo ganarse el cariño de los televidentes, quienes lo recuerdan por sus rutinas y personajes inolvidables. Mendoza compartió escenario con humoristas como Danny Rosales, entre otros, que también surgieron del circuito ambulante.
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El mensaje de Cachay no solo fue un tributo a la trayectoria de Pompinchú, sino también un reconocimiento al impacto que tuvo en el humor popular. “Sus chistes siempre quedarán en el recuerdo de todos, no solamente de todos los peruanos, de todo el mundo. A la familia le doy mis más sentidas condolencias”, añadió el comediante en su publicación.
La partida de Pompinchú representa el cierre de una etapa para la comedia ambulante, un género que encontró en la televisión una plataforma para llegar a miles de hogares peruanos. Su historia, marcada por la perseverancia y el esfuerzo, es reflejo de la realidad de muchos artistas populares que, tras conquistar la calle, lograron ganarse un lugar en los medios de comunicación.
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