El líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, dirigió este martes una serie de críticas a Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), a quien calificó de “sinvergüenza” y acusó de estar “aferrado” en el cargo.
“Yo confiaba antes en la ONPE. Después de ver a Corvetto aferrado ahí, también tengo que decir que es un sinvergüenza”, declaró en una entrevista con Canal N luego de la segunda ronda de debates en la que participó junto a Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular.
La ONPE ha pedido precisamente al partido fujimorista un pago superior a 17 millones de soles para entregar las listas de electores utilizadas en la segunda vuelta de 2021, una suma que corresponde al costo de producción y certificación de más de 2,5 millones de páginas, tanto impresas como digitales.
El requerimiento responde a un fallo del Poder Judicial que obliga al organismo electoral a proporcionar copias certificadas de estos registros tras una demanda de hábeas a raíz de que la formación de Fujimori denunció indicios de fraude sin pruebas.
El monto total —17.532.630 soles— debe ser asumido íntegramente por Fuerza Popular, según lo establece la resolución judicial, debido al volumen y la certificación exigida para cada página.
López Aliaga se refirió a ese procedimiento e insistió en sus cuestionamientos al órgano electoral. “Si me hacen eso a mí, yo al señor Corvetto voy a ver las oficinas y no sé si quede vivo”, afirmó.
Reiteró su desconfianza hacia la ONPE y sostuvo, sin aportar pruebas, que a Renovación Popular “le robaron” las elecciones de ese año. “Han llevado al Perú, perdóname, al carajo. Eso han hecho con el país (...) han reventado el país cinco años”, señaló.
Aseguró, finalmente, contar con 90 mil personeros en cada mesa del país y con miembros de mesa designados por Renovación Popular.
En tanto, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) informó que el 12 de abril se desplegarán unos 50.000 fiscalizadores, que operarán uno por cada dos mesas de sufragio y, para evitar riesgos, también se contará con seis miembros suplentes en las mesas electorales, en lugar de los tres que había antes.
“No me intimida ninguna amenaza”
En diálogo con la misma televisora, Corvetto señaló que no le contestaría a ningún político en campaña. “Nosotros hacemos gestión pública y mi deber moral e institucional es garantizar que las elecciones sean limpias, transparentes, seguras y tranquilas, como lo han sido desde hace casi seis años que tengo el honor de ser jefe de la OMPE”, dijo.
“Yo soy un funcionario electoral desde hace más de veintiséis años y he recorrido muchos países organizando y observando elecciones. A mí no me intimida ninguna amenaza. A mi familia la han acosado, a mí me han golpeado, y yo sigo acá, poniendo el pecho por la democracia de mi país. Yo no entro en ninguna polémica con nadie”, zanjó.
A los comicios han sido convocados más de 27 millones de peruanos para renovar a sus autoridades nacionales para el periodo 2026-2031, lo que implica la Presidencia y sus dos vicepresidencias, 60 senadores, 130 diputados y 5 representantes para el Parlamento Andino.