El reciente escenario político volvió a colocar en el centro de la atención a Carlos Álvarez, quien, tras ubicarse en el tercer lugar en la última encuesta de Datum, ofreció declaraciones en Canal N sobre su desempeño electoral y su participación en el debate presidencial 2026.
Con un tono reflexivo, pero sin dejar de lado su estilo característico, el candidato del partido País Para Todos abordó tanto sus expectativas políticas como las críticas generadas por su reciente imitación del expresidente Alan García.
Consultado sobre su posición en las encuestas y las perspectivas de cara al siguiente encuentro con sus contendores, Álvarez evitó atribuirse el mérito de manera directa y optó por trasladar la responsabilidad al electorado.
“Bueno, eso es decisión del público, decisión del televidente, que puedan sopesar, valorar las propuestas. Eh, porque es importante tener criterio y, sobre todo, si queremos un Perú diferente, distinto, tenemos que aquilatar las propuestas con argumento del qué, cómo y por qué, ¿no?”, expresó, enfatizando la necesidad de que los ciudadanos evalúen con detenimiento cada planteamiento.
En ese mismo sentido, el candidato insistió en la importancia de un voto consciente, marcando distancia con las opciones tradicionales. “Porque si queremos que todo siga igual, bueno, sigan votando por los mismos. Si queremos que todo cambie, votemos por una opción diferente”, agregó, en una clara invitación a considerar alternativas dentro del actual escenario político.
Su imitación
Durante la entrevista en Canal N, uno de los puntos que generó mayor interés fue su reacción frente a la imitación del expresidente Alan García realizada durante el debate. El gesto, que para algunos fue interpretado como un recurso humorístico y para otros como una falta de solemnidad, fue abordado directamente por el entrevistador, quien planteó si este tipo de intervenciones podían ser consideradas peyorativas.
Lejos de incomodarse, Álvarez respondió con ironía y naturalidad, fiel a su trayectoria en el humor político. “Ah, bueno, no, lo que pasa…”, inició, para luego añadir con una sonrisa: “No, me está quitando la chamba, pues el candidato, ¿no? Ese ha sido mi trabajo siempre. Me pareció una muy buena imitación, así que lo felicito”. Con esta declaración, no solo evitó entrar en polémica, sino que también reforzó su identidad como figura pública vinculada al entretenimiento, incluso dentro de la contienda electoral.
El intercambio continuó cuando se le mencionó una frase que también generó comentarios en el debate: el calificativo de “telonero de Pedro Castillo” dirigido a otro candidato. Ante ello, Álvarez ofreció su interpretación del contexto en el que se dio esa expresión. “Ah, bueno, bueno, porque le pidió, creo, un ministerio de la producción, recuerda, Pedro Castillo”, señaló, haciendo referencia al expresidente Pedro Castillo.
Más allá de las frases y los momentos llamativos, el candidato buscó centrar su discurso en temas sociales que considera prioritarios. En ese sentido, destacó su trabajo con comunidades vulnerables en el sur del país, especialmente con niños. “Y lo otro es que yo he trabajado mucho con los niños de la comunidad de Ancaca, en Puno, en Araqueri y también en Candate Ururi, en Puno. Y tuvimos ahí un lance sobre los niños del Congreso y los niños de Puno, que son los que me preocupan”, afirmó, trasladando la conversación hacia una problemática que, según indicó, ha sido parte de su trayectoria.