La partida de Manolo Rojas ha congregado a todo el país en un sentido homenaje. El Gran Teatro Nacional de Lima se transformó en el epicentro del último adiós a uno de los humoristas más queridos de la televisión peruana.
Desde las 11 de la mañana, familiares, amigos, colegas y decenas de seguidores se acercan para rendir tributo y despedirse del comediante, cuya risa y carisma marcaron generaciones.
Un velorio multitudinario y emotivo en el Gran Teatro Nacional
La sala VIP del recinto cultural ubicado en San Borja fue el lugar elegido para velar los restos de Manolo Rojas. Familiares cercanos, como hermanos y sobrinos que llegaron desde Huaral y Cañete, acompañaron a la hija del artista, Ruby, en este momento difícil. El féretro blanco del comediante recibió a quienes quisieron compartir recuerdos y mostrar su respeto.
La sala se llenó de arreglos florales provenientes de diversas regiones del país y de figuras del espectáculo como Ernesto Pimentel, Gian Marco, Fernando Armas y otros familiares.
Cada arreglo llevaba mensajes de gratitud y admiración por el legado artístico y humano de Rojas.
El público y los fans forman largas filas para despedirse
Desde temprano, decenas de personas formaron una larga fila en los exteriores del teatro, esperando su turno para despedirse del comediante. El ambiente era de recogimiento y emoción, con admiradores de varias generaciones recordando anécdotas y momentos compartidos a través de la televisión y la radio.
La humildad y cercanía de Manolo Rojas fue un punto en común en todos los testimonios: seguidores y colegas destacaron cómo siempre tenía tiempo para una foto o un saludo, y cómo su amabilidad trascendía el escenario.
Homenajes y recuerdos de colegas del espectáculo
Durante la jornada, la llegada de personalidades del arte y el humor fue constante. Hernán Vidaurre, Carlos Vilchez, Fernando Armas, Gian Marco, Patricia Alquinta, Tula Rodríguez, Mariella Zanetti, Mónica Cabrejos, Dany Rosales, Luigui Carbajal, Román ‘El Ronco’ Gámez y la cantante Daniela Darcourt.
Además de sus compañeros de “Los Chistosos” no ocultaron su tristeza, pero también recordaron la alegría y profesionalismo que Manolo transmitía en cada presentación.
El ambiente se caracterizó por una mezcla de tristeza y gratitud. La emoción era evidente en los abrazos, las lágrimas y los aplausos que acompañaron los recuerdos compartidos tanto en el teatro como en redes sociales.
Tributos en redes sociales y medios: el país despide a un grande
En paralelo al velorio, diversas figuras públicas y fanáticos expresaron su pesar a través de redes sociales. Mensajes y videos destacaron la capacidad de Manolo Rojas para unir generaciones con su humor, la destreza de sus imitaciones y su disposición para apoyar causas solidarias. El homenaje en el Gran Teatro Nacional fue visto como un tributo justo a su trayectoria y a su vida dedicada a hacer reír al Perú.
La directora de la Oficina de Comunicación e Imagen Institucional del Gran Teatro Nacional, Carmen Dora Garrido Díaz, explicó que el acceso al público estará habilitado hasta las 7 p.m. del sábado 28 de marzo y el domingo 29 de marzo hasta las 2 de la tarde. La familia agradeció las muestras de cariño y pidió mantener el orden y respeto durante la ceremonia.
¿Cuándo y dónde será el sepelio de Manolo Rojas?
Ruby Rojas, hija del comediante, confirmó que el sepelio de Manolo Rojas se realizará este domingo 29 de marzo a las 4 p.m. en el cementerio Campo Fe de Huachipa. Con este anuncio, se pone fin a las versiones que señalaban que el entierro sería en Huaral, y se invita a todos los seguidores a acompañar a la familia en el último adiós.
Un legado de alegría y humildad
La muerte de Manolo Rojas sorprendió a quienes lo conocieron y trabajaron con él. Su inconfundible talento para la comedia, su carisma y humildad dejaron una huella imborrable en la televisión y el corazón del público peruano. El último adiós en el Gran Teatro Nacional, con la presencia masiva de amigos, familia y admiradores, es muestra del cariño y el respeto ganado a lo largo de su carrera.
El sepelio en Campo Fe de Huachipa será el cierre de una etapa, pero el legado de Manolo Rojas vivirá en la memoria colectiva y en cada risa que provocó en el país.