Durante la tercera fecha del debate presidencial rumbo a las Elecciones Generales 2026, el candidato presidencial del Partido Aprista Peruano (APRA), Enrique Valderrama, presentó sus propuestas sobre seguridad ciudadana y lucha contra la criminalidad, en un contexto de creciente inseguridad, violencia y casos de extorsión que afectan a diversas regiones del país. Su intervención se centró en estrategias para reforzar las fuerzas del orden, aumentar la presencia policial y militar, y sancionar con severidad la corrupción en todas las instancias del Estado.
Valderrama subrayó que su gobierno aplicará medidas estrictas contra jueces, fiscales, policías y militares que se coludan con criminales. “A todo aquel juez, policía, fiscal o militar que se coluda con organizaciónes criminales le aplicaremos cadena perpetua”, afirmó durante el debate, enfatizando la necesidad de restablecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones del país. El candidato explicó que combatir la criminalidad requiere de acciones directas contra quienes permiten que la violencia y la delincuencia prosperen.
Además, señaló que la seguridad ciudadana no puede desvincularse de la justicia social. “Combatir la criminalidad es combatir el hambre, la miseria y la falta de oportunidades”, expresó Valderrama, destacando la importancia de ofrecer empleo, becas educativas y facilidades para que los jóvenes puedan terminar sus estudios. Según el candidato, estas políticas contribuirán a prevenir la delincuencia al brindar alternativas a los sectores más vulnerables.
Reforzamiento de fuerzas policiales y militares
Valderrama propuso un aumento significativo del personal de seguridad, planteando duplicar el número de policías de 130.000 a 250.000 y elevar los efectivos dedicados a investigación criminal de 7.000 a 20.000. Señaló que este incremento será acompañado de mejoras en las condiciones laborales y salariales, así como la construcción de un gran hospital policial para atender tanto a los miembros de la fuerza como a sus familias.
“Tenemos que potenciar a la Policía Nacional. Siempre he concebido a la policía y a las fuerzas armadas como el pueblo uniformado”, declaró Valderrama, destacando que los soldados también recibirán mayor reclutamiento y beneficios, con el objetivo de reforzar la vigilancia en fronteras y zonas estratégicas del país. Además, propuso que el serenazgo municipal sea elevado a categoría de guardia municipal con acceso a armas no letales más efectivas, garantizando así la protección de la ciudadanía en el ámbito local.
El candidato planteó un incremento del presupuesto estatal en seguridad de al menos 150%, financiado mediante la reducción de gastos considerados frívolos en otras áreas del Estado. Valderrama puso como ejemplo la disminución del presupuesto del Congreso a la mitad, con el fin de reasignar esos recursos a la seguridad ciudadana. Según él, estas medidas permitirán contar con infraestructura, tecnología y personal capacitado para enfrentar de manera efectiva la delincuencia.
Estrategias contra la criminalidad y construcción de penales
Entre las medidas adicionales, Valderrama presentó la creación de un grupo especial de inteligencia policial dedicado a la captura de cabecillas de la criminalidad transnacional. Además, propuso la expulsión inmediata de delincuentes extranjeros que operen en el país y la construcción de entre doce y veinticuatro penales en la primera etapa de su gobierno, administrados de manera privada para descongestionar el sistema penitenciario.
El candidato destacó que la prevención y la persecución del delito requieren un enfoque integral que incluya educación y oportunidades para los jóvenes. “A los jóvenes que no han terminado el colegio les daremos la oportunidad de culminar sus estudios y acceder a becas”, afirmó, reforzando la relación entre seguridad, inclusión social y desarrollo económico.
Valderrama insistió en que estas medidas buscan no solo sancionar a los delincuentes sino también crear un entorno donde la juventud tenga alternativas para alejarse del crimen. Asimismo, señaló que el fortalecimiento de la Policía Nacional y las fuerzas armadas permitirá una respuesta más rápida y eficiente frente a la violencia, extorsión y tráfico de drogas.