La muerte de Jhon Willer Grandez Aguilar en el interior del Centro de Rehabilitación Cristiano, ubicado en el caserío Tres de Octubre, en La Banda de Shilcayo, ha provocado conmoción entre familiares y habitantes de la zona. La necropsia practicada al cuerpo reveló asfixia mecánica, lo que abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento, reportó Exitosa Noticias.
La madre de Grandez Aguilar expresó dudas sobre la versión de un deceso natural. Solicitó a las autoridades una investigación exhaustiva para determinar si su hijo fue víctima de un hecho violento. La familia insiste en que el joven presentaba signos de maltrato, incluyendo marcas en el rostro y los brazos.
“Se ha llevado las diligencias de la prueba de luminol, la cual consiste en realizar cualquier tipo de manipulación de sangre o limpieza que se haya incurrido en el lugar del crimen. [...] Se ha podido demostrar que se ha limpiado restos de sangre”, señaló el doctor José Lazo a un medio regional.
Para la autoridad se podría tratar de un homicidio calificado. Asimismo, el personal de la municipalidad clausuró el local, a pesar de que ya habían sido notificados de la falta de permisos.
El viernes anterior al deceso fue la última vez que la madre vio a Jhon Willer con vida. Relató que el sábado, al acudir al centro para entregarle pertenencias, pidió a los responsables que cuidaran a su hijo y evitaran cualquier tipo de agresión.
Madre señala que su hijo presenta signos de violencia
Las autoridades confirmaron que varias personas quedaron detenidas y permanecen bajo investigación, a la espera de los resultados completos de las pericias forenses y judiciales para determinar eventuales responsabilidades penales.
La madre de la víctima denunció que su hijo ingresó al centro con la esperanza de recuperarse y fue devuelto en un ataúd. “Entró buscando ayuda y me lo devolvieron en un ataúd. Pido justicia, que la muerte de mi hijo no quede impune”, afirmó.
El Centro de Rehabilitación Cristiano ha evitado hacer declaraciones públicas hasta el momento. Las autoridades locales mantienen la investigación abierta y han asegurado que se respetará el debido proceso mientras se esclarecen los hechos.
Recomendaciones antes de internar a un familiar
- Verificar que el centro esté debidamente registrado y cuente con autorización del Ministerio de Salud y de las autoridades municipales. Solicitar la documentación que respalde su funcionamiento legal y asegurarse de que cumpla con las normativas establecidas para la atención y rehabilitación.
- Observar las condiciones de higiene, seguridad y habitabilidad, así como la suficiente ventilación y espacios adecuados para convivencia y tratamiento. Consultar si el personal cuenta con formación profesional en salud mental, adicciones y manejo de situaciones de crisis. Preguntar sobre la presencia de médicos, psicólogos y trabajadores sociales.
- Solicitar el reglamento interno y conocer los métodos terapéuticos que se utilizan, la duración del tratamiento, los horarios y las actividades diarias. Preguntar si existe un plan individualizado para cada paciente y cuáles son los objetivos del proceso de rehabilitación.
- Confirmar la posibilidad de realizar visitas periódicas y mantener contacto regular (telefónico o virtual) con el paciente. Preguntar por los protocolos para informar a la familia sobre emergencias o cambios en el estado de salud.