Durante la madrugada del martes 10 de febrero, en la comunidad de Lliupapuquio, provincia de Andahuaylas, rondas campesinas descubrieron a un hombre dentro de un colegio local.
De acuerdo con información difundida por América Noticias, Jhon Poma Pacheco fue sorprendido intentando llevarse equipos de cómputo y televisores, lo que activó una respuesta inmediata de los comuneros.
Los habitantes, cansados de los frecuentes robos que afectan a las instituciones educativas rurales, trasladaron al detenido a la plaza principal, donde reconoció su participación en el hecho frente a la asamblea y los ronderos.
La comunidad decidió aplicar una sanción tradicional. El hombre debió realizar ejercicios físicos y emprender un recorrido descalzo, vigilado por decenas de vecinos, como parte de una medida ejemplar ante el incremento de actos delictivos.
La caminata, que superó una hora de duración, partió desde la plaza de Lliupapuquio y culminó en la comisaría del distrito de San Jerónimo. Durante el trayecto, el individuo intentó justificarse argumentando que había sido engañado para participar en el robo, pero su versión fue rechazada por los presentes.
La Policía Nacional del Perú (PNP) y el personal de Serenazgo de la localidad llegaron al lugar para asumir el control del caso, aunque los ronderos optaron por mantener el control del traslado, negando el uso de patrulleros.
Esta situación, documentada por vecinos de la zona, reflejó la tensión creciente entre las autoridades estatales y la justicia popular ejercida por las comunidades rurales ante la percepción de inseguridad.
Exigen respuestas
El episodio en Andahuaylas no solo terminó con la recuperación íntegra de los equipos sustraídos, sino que desencadenó nuevas demandas de los habitantes al Estado.
Los dirigentes de las rondas campesinas solicitaron a la policía una investigación exhaustiva para identificar a un segundo implicado que habría huido antes de la intervención, según los testimonios recogidos por América Noticias. Los pobladores pidieron revisar las cámaras de vigilancia del distrito de San Jerónimo para ubicar el vehículo y la ruta de escape del cómplice.
La preocupación de la comunidad no se limita a este caso puntual. Los vecinos advirtieron que mantendrán activas las rondas nocturnas y se mantendrán alertas para proteger las escuelas y a los estudiantes.
El temor a que los delitos contra las instituciones educativas rurales queden impunes los llevó a advertir que no bajarán la guardia. La policía inició las diligencias correspondientes para procesar a Poma Pacheco por el delito de robo agravado en grado de tentativa.
De acuerdo con la información oficial, la PNP reiteró la disposición de su Central de Emergencias durante las 24 horas, con la línea telefónica 105 y los números de WhatsApp 964 605 570 y 942 479 506. Los ciudadanos pueden acudir también a la comisaría distrital para realizar denuncias de robos o cualquier otro delito, como parte del esfuerzo por restablecer la seguridad en las zonas rurales de Andahuaylas.