Febrero de 2026 se perfila como un mes de gran relevancia para la observación astronómica en el hemisferio sur. El evento más anticipado será el eclipse solar anular del 17 de febrero, conocido popularmente como el “anillo de fuego”. Este fenómeno natural, que despierta el interés tanto de la comunidad científica como del público general, será el principal atractivo de una agenda astronómica que incluye además fases destacadas de la Luna y la aparición de un cometa visible con instrumentos modestos.
El eclipse solar anular ocurre cuando la Luna se ubica directamente entre la Tierra y el Sol, pero, debido a su posición en el apogeo —es decir, en su punto más alejado de la Tierra—, su diámetro aparente es menor que el del disco solar. El resultado es que no cubre completamente al Sol, dejando visible un brillante anillo luminoso alrededor de la silueta oscura del satélite. Este efecto, conocido como “anillo de fuego”, es sumamente llamativo y sucede con menos frecuencia que los eclipses solares totales, por lo que resulta particularmente valioso para la observación y el estudio científico.
¿Se podrá ver el eclipse solar anular en Perú?
Según expertos, el eclipse del 17 de febrero alcanzará su punto máximo cuando la Luna oculte aproximadamente el 96 % del disco solar. La franja de anularidad —la zona donde el anillo será perfectamente visible— cruzará la Antártida y sectores del Océano Antártico. Países del sur de Sudamérica como Argentina y Chile solo podrán apreciar el fenómeno de forma parcial; en cambio, en Perú, el eclipse será prácticamente imperceptible, ya que la trayectoria central del “anillo de fuego” no incluirá el territorio nacional.
Para los países que sí estarán dentro de la franja de visibilidad, el eclipse anular ofrecerá un espectáculo natural único. En Argentina, por ejemplo, se estima que el fenómeno comenzará a las 06:56 con la fase parcial, alcanzará la anularidad a las 08:42, tendrá su máximo a las 09:12, finalizará la etapa anular a las 09:41 y concluirá la parcialidad a las 11:27. En las zonas donde el eclipse será parcial, los observadores podrán notar una disminución en la intensidad de la luz solar, así como un cambio en el color y la temperatura del cielo a medida que la Luna cubre una mayor porción del Sol.
En Perú, lamentablemente, la trayectoria del anillo de fuego estará demasiado al sur y no cruzará el territorio peruano. En consecuencia, el fenómeno no provocará cambios perceptibles en la luz solar ni será observable a simple vista ni con instrumentos ópticos convencionales desde el país. Los aficionados y astrónomos peruanos podrán, eso sí, seguir el evento a través de transmisiones en vivo organizadas por observatorios internacionales y plataformas digitales, que permitirán apreciar el desarrollo completo del eclipse desde regiones donde sí será visible.
Advertencias y recomendaciones para la observación segura
Los especialistas insisten en la importancia de la seguridad durante la observación de estos fenómenos. Bajo ninguna circunstancia debe mirarse el Sol de manera directa, ni siquiera durante un eclipse parcial o anular. Hacerlo puede causar daños permanentes e irreversibles en la retina. Solo se deben utilizar gafas certificadas para eclipses solares o filtros homologados para telescopios, binoculares y cámaras. Métodos caseros como gafas de sol convencionales, radiografías, vidrios ahumados o filtros improvisados no ofrecen protección adecuada y representan un grave riesgo para la visión.
En los países ubicados en la franja de anularidad, se recomienda planificar con anticipación la observación, identificar puntos de vista despejados y asegurar el uso de protección visual adecuada. Para quienes no se encuentren en la ruta del eclipse, la opción de seguirlo por internet es una alternativa segura y educativa.
Febrero astronómico: más allá del eclipse solar
El eclipse solar anular no será el único evento astronómico relevante de febrero de 2026. El mes traerá consigo otros fenómenos de interés. El 1 de febrero, la Luna llena conocida como “de Nieve” iluminará intensamente el cielo nocturno, ideal para la observación de detalles superficiales lunares con binoculares o telescopios sencillos. Hacia la mitad de mes, la Luna nueva permitirá, en condiciones de cielo oscuro, la exploración de la Vía Láctea, galaxias y nebulosas.
El 23 de febrero, la Luna ocultará parcialmente a las Pléyades, un cúmulo estelar apreciado por astrónomos aficionados. El 27 de febrero, se producirá un acercamiento notable de la Luna a Júpiter, visible a simple vista o con ayuda óptica. Además, el cometa C/2024 E1 (Wierzchos) alcanzará su máxima proximidad el mismo día del eclipse, incentivando la observación para quienes dispongan de telescopios o binoculares.
Un mes para redescubrir el cielo
Aunque Perú no podrá apreciar directamente el “anillo de fuego” del eclipse solar anular, febrero de 2026 seguirá siendo un mes privilegiado para la observación astronómica. La sucesión de fenómenos lunares, el paso del cometa y la posibilidad de seguir el eclipse por transmisiones internacionales consolidan la fecha como una oportunidad para despertar el interés en la ciencia y la exploración del universo en toda la región.
La divulgación y la observación responsable continuarán siendo las mejores herramientas para disfrutar del espectáculo celeste sin riesgos.