La madrugada del 4 de febrero, un artefacto explosivo detonó en la fachada de la discoteca Amnesia, propiedad del cantante Toño Centella, ubicada en la avenida Micaela Bastidas, urbanización Santa Isabel, en el distrito de Carabayllo. Este hecho representa el tercer ataque contra el local y el séptimo atentado extorsivo registrado contra el artista. La explosión causó daños materiales considerables y renovó el temor entre vecinos y comerciantes de la zona.
De acuerdo con el comunicado oficial difundido por Antonio Domínguez (nombre real del artista), la discoteca Amnesia permanecía cerrada al momento del ataque. “El local estuvo cerrado, no hubo baile, fiesta, nada de nada y de la nada meten una piña al local destrozando la puerta y tantas cosas”, indicó Toño Centella en el mensaje publicado en sus redes sociales. El cantante remarcó que el incidente solo dejó pérdidas materiales. “Este local ya está cerrado, pero aun así siguen causando daño. Por Dios, ¿hasta cuándo tanta delincuencia?”, añadió.
La detonación se produjo cerca de la 1 de la madrugada y dispersó fragmentos de concreto y metal sobre la acera, dejando cables eléctricos expuestos y afectando la estructura de la fachada. Testigos y residentes de la urbanización Santa Isabel reportaron momentos de alarma tras escuchar la explosión, en una zona caracterizada por la presencia de viviendas y diversos comercios.
Las investigaciones de la Policía Nacional del Perú (PNP) se centran en determinar la autoría y los motivos del atentado. Personal de la unidad especializada permaneció varias horas en el lugar, recogiendo evidencias y revisando cámaras de seguridad. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el hallazgo de mensajes o advertencias junto al artefacto, a diferencia de episodios anteriores donde los perpetradores dejaron manuscritos con amenazas dirigidas a Toño Centella.
Pide respuesta a las autoridades
El artista ha denunciado públicamente desde 2024 una serie de amenazas y extorsiones. Los ataques no solo han afectado la discoteca Amnesia, sino también la vivienda del cantante y otros locales donde tenía presentaciones programadas. En uno de los atentados previos, los delincuentes advirtieron al artista sobre represalias por relacionarse con determinadas personas del medio musical.
Ante este contexto, Toño Centella expresó su frustración y preocupación: “Yo no sé hasta cuándo voy a aguantar todo esto que me está pasando. El local Amnesia ya no estaba funcionando hace buen tiempo”.
La escalada de violencia y extorsión contra figuras del espectáculo en Lima Norte ha puesto en alerta a las autoridades y a la opinión pública. Algunos vecinos de Carabayllo manifestaron su temor por la falta de seguridad en el sector y la insuficiente presencia policial, pese a los antecedentes registrados en la zona. “Por todo lo que está pasando en Lima Norte me siento muy destrozado, triste y consternado”, reiteró el artista en su comunicado, haciendo un llamado a la Municipalidad de Carabayllo para reforzar las acciones de seguridad y protección de los locales comerciales.
A pesar del impacto emocional y material de los atentados, Toño Centella afirmó que continuará con sus actividades artísticas y que no permitirá que la delincuencia lo aparte de su vocación. “Seguiré trabajando con lo mío, cantando por todo el Perú y el mundo, pero siempre con dolor en mi alma y en mi corazón”, concluyó en el comunicado difundido tras el último ataque.
El caso de Toño Centella se suma a una serie de ataques recientes contra artistas y orquestas del país, lo que ha generado un debate sobre la eficacia de las estrategias de seguridad frente a la extorsión y el crimen organizado en la capital peruana. La situación en Carabayllo refleja una problemática creciente que afecta tanto a figuras públicas como a ciudadanos de a pie, quienes requieren respuestas contundentes y coordinadas de las autoridades.