A partir del 4 de febrero de 2026, los hogares y empresas del Perú verán reflejada una reducción en las tarifas eléctricas, decisión que aliviará el gasto mensual de miles de usuarios en todo el país. Esta medida, anunciada por el organismo regulador Osinergmin, surge como resultado de la revisión tarifaria mensual y se aplicará de manera automática a quienes están conectados al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).
El ajuste responde a la necesidad de alinear los precios de la electricidad con los costos reales de los procesos involucrados en la cadena eléctrica, en un contexto en el que el acceso a la energía representa una preocupación constante para las familias y los sectores productivos. El impacto será inmediato: el porcentaje de descuento se aplicará sin trámites adicionales desde el inicio de febrero, permitiendo que los usuarios perciban el beneficio en sus próximas facturas.
Reducción tangible en los hogares
Para un consumidor residencial con un recibo promedio de S/100, la reducción de 2,96% anunciada por Osinergmin se reflejará en un pago mensual aproximado de S/97,04. Si bien puede parecer una variación pequeña, el ajuste alivia la carga financiera de los hogares, que deben afrontar diversas obligaciones presupuestarias en un escenario económico desafiante.
La reducción no discrimina por región ni por tipo de usuario dentro del SEIN, lo que garantiza que el beneficio alcance a la mayor parte de la población conectada al sistema nacional. Desde la autoridad reguladora explican que este tipo de ajustes tiene como objetivo mantener la accesibilidad de la energía, un servicio considerado esencial para el bienestar y el desarrollo social.
Sectores productivos y sistemas aislados
El impacto de la medida no se limita a los hogares. Para los sectores comercial e industrial, la reducción tarifaria será aún más significativa: en promedio, los recibos disminuirán en 3,68%. Este descenso en los costos fijos de operación representa un incentivo para la competitividad empresarial, en un entorno donde la eficiencia energética es clave para el crecimiento sostenido.
En el caso de los Sistemas Eléctricos Aislados, la actualización tarifaria implicará una leve variación positiva. Los usuarios domiciliarios experimentarán un incremento de 0,03%, mientras que los clientes comerciales e industriales verán ajustes de 0,12%. Según Osinergmin, estas actualizaciones responden a particularidades técnicas y logísticas que caracterizan el suministro en zonas no integradas al SEIN, donde los costos de generación y distribución difieren respecto al sistema interconectado.
Estructura y justificación del ajuste
La tarifa eléctrica en el Perú se compone de los costos eficientes de generar, transmitir y distribuir la electricidad a los usuarios. Esta estructura tarifaria es objeto de revisión mensual para asegurar que los precios reflejen el valor real de cada proceso en la cadena eléctrica. De acuerdo con Osinergmin, el cálculo tarifario incorpora variables como la fluctuación del índice de Precios al por Mayor (IPM) y los precios de los combustibles, en particular el diésel.
A estos factores se suman las revisiones trimestrales de cargos adicionales presentes en los recibos, los mecanismos de compensación a las centrales de reserva fría, la prima por generación con energías renovables y el cargo unitario del FISE. Estos componentes buscan mantener la confiabilidad en el suministro eléctrico y garantizar la capacidad instalada para cubrir la demanda nacional en todo momento.
Transparencia y control regulatorio
La decisión de ajustar las tarifas eléctricas se sustenta en la “revisión mensual correspondiente”, según el documento emitido por Osinergmin. El organismo enfatiza que el objetivo principal es que las condiciones del mercado y la estructura de costos se reflejen de manera transparente y precisa en las cuentas de los peruanos. De este modo, se promueve la confianza en el sistema tarifario y se asegura que los precios mantengan una correspondencia real con los costos de provisión del servicio.
Esta política de revisión periódica permite que el sistema se adapte a los cambios en los costos de producción, distribución y factores externos como la variación en el precio de los combustibles, contribuyendo así a la sostenibilidad y previsibilidad del suministro eléctrico. La reducción anunciada, aunque modesta, representa un paso hacia el equilibrio entre accesibilidad, sostenibilidad y calidad en el servicio de electricidad en el país.