La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) confirmó que la implementación de carriles exclusivos para buses en la avenida Abancay marcha según lo previsto y no ha generado inconvenientes en el tránsito del centro de la ciudad.
La intervención responde a la necesidad de optimizar la circulación en una de las arterias más transitadas de Lima, donde diariamente se movilizan aproximadamente 41.000 vehículos.
Para minimizar el impacto en la circulación diaria, las labores de segregación de carriles se ejecutan en horarios nocturnos y de madrugada. Este procedimiento permite mantener la vía habilitada durante el día, beneficiando a quienes dependen de rutas que conectan con puntos clave de la ciudad, como el Congreso de la República, el Ministerio Público y la Biblioteca Nacional.
La ATU informó que la colocación de bolardos metálicos y topellantas presenta un progreso del 65%. Además, se coordina con la Policía Nacional, el serenazgo y la Municipalidad de Lima para que la nueva dinámica vial sea adoptada de manera gradual y ordenada por la ciudadanía.
La entrega completa de la obra está programada para el lunes 19 de enero, fecha en la que los usuarios de la avenida podrán circular bajo un esquema renovado de segregación vial.
Infraestructura para la movilidad eficiente
La avenida Abancay cuenta actualmente con ocho carriles —cuatro en cada sentido—. Con la reforma, dos serán reservados para el transporte público y otros dos para vehículos menores, tanto de ida como de vuelta.
Aunque hay una delimitación visual de los espacios, la señalización pintada sobre la pista ha resultado insuficiente para regular el tráfico, por lo que se ha optado por una segregación física a través de la instalación de bolardos y topellantas.
Al respecto, Pavel Flores, vocero de la ATU, detalló que los sistemas provisionales como los delineadores tipo New Jersey y la pintura horizontal han presentado limitaciones. Por ello, el nuevo diseño emplea bolardos metálicos colocados cada tres metros, con topellantas entre ellos, garantizando así una separación más efectiva y duradera para los buses.
En cuanto a la primera etapa del proyecto, se ejecutará un tramo de aproximadamente 1,2 kilómetros, desde el jirón Amazonas hasta la avenida Nicolás de Piérola. La posibilidad de extender la segregación hasta la avenida Grau se evaluará tras analizar el funcionamiento inicial de la obra.
Reducción de tiempos y control de la informalidad
Uno de los objetivos principales es acortar significativamente los tiempos de desplazamiento para los pasajeros. Según estimaciones de la ATU, el recorrido en bus por la avenida Abancay podría reducirse de los 20 minutos actuales en hora punta a solo 6 minutos una vez implementados los carriles exclusivos.
Para que este beneficio se concrete, se pondrán en marcha acciones coordinadas con la Policía Nacional y la Municipalidad Metropolitana de Lima, apuntando a retirar unidades no autorizadas, fiscalizar taxis informales y controlar el comercio ambulatorio.
La ATU especifica que la reorganización del transporte y la infraestructura renovada prometen un tránsito más ágil y seguro para los usuarios de la vía. Esto marca un paso importante hacia la modernización de la movilidad en el centro limeño.