La cartera identificada de proyectos de inversión en generación y transmisión eléctrica en Perú asciende a USD 17.228 millones hasta noviembre de 2025, según el Boletín Estadístico Mensual del sector Electricidad de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE). Esta cifra refleja el volumen potencial de recursos destinados a ampliar y diversificar la matriz energética nacional, en un escenario donde las fuentes renovables no convencionales ganan mayor presencia.
El análisis de la SNMPE detalla que el 60,6% de los proyectos corresponde a nuevas centrales hidroeléctricas, con una inversión conjunta de USD 10.442 millones. La infraestructura de transmisión eléctrica representa el 24,8% de la cartera, equivalente a USD 4.273 millones, mientras que las propuestas de energía renovable no convencional (solar, eólica y otras) suman el 14,6% del total, con USD 2.514 millones.
Entre los principales proyectos hidroeléctricos figuran Chadín II y Veracruz, ambas en Cajamarca. Chadín II lidera la inversión con USD 2.023 millones, mientras que Veracruz alcanza USD 1.444 millones. También destacan la central Huallaga I en Huánuco (USD 988 millones) y Molloco en Arequipa (USD 680 millones), de acuerdo con las cifras reportadas por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía.
En el segmento de energías renovables no convencionales, el Ministerio de Energía y Minas otorgó la concesión a Chabarbamba para el desarrollo de la Central Solar Fotovoltaica Macarena en Ica, que proyecta una capacidad instalada de 170 megavatios. Por otra parte, Orygen Perú recibió la autorización para construir la Central Eólica Mórrope en Lambayeque, que contará con 40 turbinas y una potencia de 224 megavatios.
La estructura de la producción eléctrica nacional también muestra avances en la diversificación. Según el boletín sectorial, en noviembre la generación del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) totalizó 5.051 gigavatios-hora (GWh). De ese volumen, el 52% provino de generación hidráulica, el 35% correspondió a fuentes térmicas (principalmente gas natural), el 7% a energía eólica y el 5% a energía solar.
El crecimiento de la cartera de proyectos eléctricos responde a la necesidad de garantizar el abastecimiento interno y fortalecer la seguridad energética. La incorporación de nuevas centrales y líneas de transmisión busca mejorar la cobertura y la confiabilidad del suministro en distintas regiones del país. A la vez, la mayor participación de energías renovables no convencionales se alinea con los compromisos nacionales de sostenibilidad y reducción de emisiones, según los objetivos planteados en el sector.
El desarrollo de estos proyectos identificados plantea desafíos técnicos, ambientales y sociales, así como exigencias en la gestión de inversiones y en los plazos de ejecución. Para la SNMPE, la cartera vigente constituye uno de los pilares principales para el crecimiento económico y para la transición energética del Perú en el mediano plazo.
La expansión de las energías renovables en el Perú enfrenta un reto clave: concretar una cartera de proyectos que, de materializarse, permitiría casi triplicar la potencia renovable actualmente instalada. Según datos recientes de Osinergmin, la potencia operativa de fuentes renovables en el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) alcanza 1.021,3 MW eólicos y 734,2 MW solares. Sin embargo, si se ejecutan los 15 proyectos que ya cuentan con concesión definitiva, la capacidad podría elevarse a 4.503,1 MW para el año 2030, reforzando el peso de las fuentes limpias en la matriz eléctrica nacional.
Este objetivo, sin embargo, depende de la superación de trabas legales, institucionales y administrativas que han ralentizado el desarrollo sectorial. Osinergmin subraya que el potencial técnico del país es muy superior al avance efectivo y que el cumplimiento de la meta de 4,5 GW requiere acelerar la aprobación de permisos, cerrar brechas regulatorias y destrabar inversiones. La concreción de estos proyectos será determinante para que Perú avance en su transición energética y cumpla los compromisos internacionales de sostenibilidad.