Un incendio forestal afectó la madrugada del 1 de enero parte del acantilado del Malecón Cisneros, en el distrito limeño de Miraflores, en plena Costa Verde, tras la celebración de Año Nuevo. El fuego, que se reportó alrededor de la 01:00 horas, consumió cerca de 200 metros de vegetación en una zona próxima al mar, obligando a la intervención de los bomberos y generando preocupación entre las autoridades locales.
El incendio: causas y respuesta inmediata
De acuerdo con el brigadier mayor Javier Erken, del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, el siniestro inició como un amago que rápidamente se expandió. “Al momento, un amago de incendio que empezó más o menos con 60 metros cuadrados. Estamos ya casi en 200 metros cuadrados afectados. Ya estamos en brasa. Está ligeramente, digamos, propagándose. Es muy aventurado decirlo, pero ha sido más o menos a la hora de los fuegos artificiales. Podría ser eso. Normalmente son los cohetes que pueden quedar prendidos y prenden la maleza debajo de la malla de protección”, explicó Javier Erken a RPP Noticias.
El incendio fue reportado a las 01:00:06 y dos unidades de bomberos acudieron para controlar la emergencia. La labor se dificultó por la pendiente del acantilado y la vegetación seca, que facilitó la propagación de las llamas. Este tipo de incidentes suele incrementarse durante las celebraciones de Año Nuevo, cuando el uso de pirotécnicos es generalizado en toda Lima.
Una prohibición vigente y sus motivos
La Municipalidad de Miraflores había reforzado días antes sus operativos para impedir el uso de pirotécnicos y el consumo de alcohol en parques y espacios públicos. La manipulación de fuegos artificiales está terminantemente prohibida en el distrito y las multas pueden superar los S/ 15.000 para quienes los vendan sin autorización, y llegar a S/ 5.150 para quienes los utilicen.
Las autoridades municipales remarcaron que la restricción aplica tanto para residentes como para visitantes, y advirtieron que la manipulación de pirotécnicos no solo pone en riesgo la seguridad, sino que afecta a niños, adultos mayores, personas con autismo y mascotas, sectores especialmente sensibles al ruido y al peligro de los artefactos explosivos.
Fiscalización y aplicación de sanciones
Para garantizar el cumplimiento de las normas, el distrito activó el grupo especial “Zorro”, integrado por fiscalizadores municipales, agentes de seguridad ciudadana y miembros de la Policía Nacional. Este equipo patrulla desde temprano zonas donde se concentra el comercio ambulatorio o hay aglomeraciones, y puede imponer papeletas preventivas o decomisar productos.
Las sanciones no solo recaen sobre quienes residen en Miraflores. Incluso si el infractor rechaza recibir la multa, esta puede ser notificada a través de su dirección en Reniec. Además, los infractores disponen de cinco días hábiles para presentar sus descargos. El municipio también utiliza drones con mensajes de advertencia para disuadir el uso de fuegos artificiales.
Vigilancia extendida y llamado a la responsabilidad
La vigilancia municipal se ha extendido a toda la Costa Verde y a los parques del distrito. El consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública también es sancionado, con multas equivalentes a una UIT (S/ 5.150) para cada infractor. Durante las festividades de diciembre se impusieron hasta 20 multas diarias por esta causa.
Si se detecta a alguien vendiendo o usando pirotécnicos, no solo será multado, sino que se decomisará todo el material. “No vale la pena arriesgarse, el daño puede ser grande y la multa muy alta”, advirtieron las autoridades.