Trabajoras sexuales están a favor de estado de emergencia en Lince, asegura su representante

Ángela Villón, presidenta de la Asociación de Trabajadoras Sexuales Miluska, Vida y Dignidad, señaló que las mafias dedicadas al proxenetismo, trata de personas y extorsión, son las que no dejan trabajar y contribuyen con esta ola de criminalidad que azota a la ciudad.

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Representante de trabajadoras sexuales se pronuncia por el estado de emergencia en algunos distritos. ATV

Ante la declaratoria de estado de emergencia en Cercado de Lima y Lince, para combatir la delincuencia, proxenetismo y trata de personas, tal como anunció el premier Alberto Otárola, la representante de las trabajadoras sexuales, Ángela Villón, se pronunció al respecto.

En una entrevista para Al Estilo Juliana, Villón lamentó que las mafias, ya sean peruanas o extranjeras, extorsionen y exploten a aquellas personas que se dedican a este oficio. Este es uno de los motivos por el cual gran parte de este gremio se encuentra a favor del estado de excepción.

“Lince es un lugar en donde hay mucho trabajo sexual a toda hora. Pero esto se ha desbordado por las mafias. Ellas se pelean por los espacios, asesinan e inclusive obligan a las trabajadoras sexuales a vender drogas. Esto lo venimos decunciando desde hace años, pero no nos hacen caso”, indicó la también presidenta de la Asociación de Trabajadoras Sexuales Miluska, Vida y Dignidad.

Del mismo modo, detalló que tanto peruanas como extranjeras, ”libres que tienen años viviendo en Perú”, han conformado una “red familiar y de amigos”. Sin embargo, esto se ve quebrantado por las bandas criminales, las cuales tendrían planeado migrar a otros distritos ante la imposibilidad de operar con impunidad en Lince.

Un grupo de mujeres venezolanadas se encuentran paradas en una esquina cerca al jirón Risso. Aparentemente están a la espera de clientes y siempre tienen la mirada amenazante de los integrantes de ls llamadas mafias del sexo.
Un grupo de mujeres venezolanadas se encuentran paradas en una esquina cerca al jirón Risso. Aparentemente están a la espera de clientes y siempre tienen la mirada amenazante de los integrantes de ls llamadas mafias del sexo.

Perú, lugar de encuentros sexuales

Ángela Villón reveló al mencionado medio que, desde el 2018, no solo el Tren de Aragua controla varios distritos del Perú en materia de proxenetismo, sino que también están Los Gallegos, Los del Oriente, La Dinastía Alayón, Los Gota a Gota, Los Hijos de Dios, Los Mellizos, entre otros.

“Conforme eso fue avanzando, se adueñaron de todo. Comenzaron a matar a los cabecillas peruanos, quienes no necesariamente traían a las trabajadoras sexuales en estado de explotación, pagando la ‘multa’, como lo hacen los extranjeros. No era así, habían arreglos. Muchas trabajadoras extranjeras vinieron de forma voluntaria. Pagaron lo que tenían que pagar y eran libres, pero ya no es así. Las mafias no te dejan libre”, acotó.

En la zona de Risso y alrededores se observan diariamente, sobre todo en horas de la noche, entre 250 a 300 trabajadores sexuales, en su mayoría jóvenes de nacionalidad venezolana que caminan por las calles en busca de clientes.
En la zona de Risso y alrededores se observan diariamente, sobre todo en horas de la noche, entre 250 a 300 trabajadores sexuales, en su mayoría jóvenes de nacionalidad venezolana que caminan por las calles en busca de clientes.

Consultada por los cobros de cupos que son exigidos por estas bandas delictivas a las trabajadoras sexuales, la representante del gremio confirmó que “todo el mundo paga, acá nadie se salva, todas pagan”.

“(Para el monto a pagar) tienen diferentes escalas, depende mucho del lugar en donde estás, la edad, hasta de la antigüedad. Estos cobros oscilan entre 300 o 500 soles semanales, a veces hasta 100 soles diarios. También depende de la afluencia de público, si eres joven. Inclusive tienes que pagar la matrícula si quieres pararte en una zona a trabajar, a parte del cobro de cupo”, explicó.

Aquellas trabajadoras que no paguen el dinero solicitado, primero son amedentradas con agresiones o amenazas de muerte a su familia. Si continúan negandose a “cancelar”, lamentablemente, son asesinadas.

Según pudo conocer Infobae Perú, en la zona de Risso, en Lince, las organizaciones dedicadas a la explotación sexual pueden generar ingresos mensuales que superan los 850 mil soles. Razón que explica por qué este área es objeto de deseo para grupos delictivos, incluso desencadenado enfrentamientos entre ellos.