Panamá destinó aproximadamente 1,440millones de dólares al pago de intereses de la deuda pública durante los primeros 6 meses de 2026, una carga financiera que evidencia el impacto creciente del endeudamiento sobre las finanzas del Estado.
A ese monto se sumaron cerca de $6,613 millones en amortizaciones de capital, correspondientes al pago o recompra de obligaciones internas y externas. La suma de ambos componentes elevó el servicio de la deuda —capital más intereses— a unos $8,054 millones entre enero y junio.
El cálculo surge de los informes mensuales de la Dirección de Financiamiento Público del Ministerio de Economía y Finanzas, que detallan los pagos realizados a tenedores de bonos, organismos multilaterales, bancos comerciales, acreedores bilaterales y compradores de títulos del Tesoro.
PUBLICIDAD
Solo en febrero, el Gobierno ejecutó una operación de manejo de pasivos que incluyó la recompra de $3,184,73 millones en bonos globales, lo que explica una parte importante del elevado pago de capital registrado durante el semestre. La operación buscaba reducir obligaciones específicas y mejorar el perfil de vencimientos de la República.
La dimensión del servicio de la deuda se observa al compararlo con los ingresos generados por el principal activo del país. El Canal de Panamá entregó $2.965 millones al Tesoro Nacional por el año fiscal 2025, entre excedentes, derechos por tonelada y pagos por servicios públicos. En otras palabras, el monto pagado por Panamá en capital e intereses durante apenas 6 meses fue equivalente a 2.7 veces los aportes canaleros de todo el año fiscal.
También supera ampliamente los $3,193,8 millones que el Canal tiene programado aportar directamente al Tesoro durante el año fiscal 2026. El servicio acumulado hasta junio equivale a unas 2.5 veces esa contribución prevista.
PUBLICIDAD
La comparación no significa que todos los pagos de capital sean un gasto definitivo, ya que una parte corresponde a refinanciamientos, recompras y sustitución de obligaciones. Sin embargo, sí refleja el volumen de recursos que debe movilizar el Estado para atender los compromisos derivados del endeudamiento.
La deuda aumentó desde enero
Al cierre de junio, el saldo de la deuda pública panameña se ubicó en $61.526,8 millones, pese a que durante ese mes disminuyó en $344.8 millones, equivalente a 0.6%, frente al cierre de mayo.
La reducción mensual no modifica la tendencia acumulada. En enero, la deuda cerró en $59,758,87 millones, por lo que en los siguientes 5 meses aumentó en aproximadamente $1,767,93 millones, equivalente a cerca de 3%.
PUBLICIDAD
Frente a diciembre de 2025, cuando el saldo era de $59,349.28 millones, el incremento hasta junio ascendió a $2,177.52 millones.
El mayor salto mensual se produjo en abril, cuando el saldo creció en $1,887.9 millones, impulsado principalmente por un desembolso de $2,501.6 millones de banca comercial externa, además de una línea de crédito de $500 millones con el Banco Nacional de Panamá.
Los bonos globales continúan siendo el principal componente de la deuda panameña, con un saldo de $31,096,7 millones, equivalente a 50,5% del total.
En segundo lugar aparecen los organismos multilaterales, con $9,825.1 millones y una participación de 16%, seguidos muy de cerca por la banca comercial, con $9,692.4 millones, equivalente a 15.8 %.
PUBLICIDAD
Los bonos del Tesoro sumaban $3,864,2 millones; las letras del Tesoro, USD 2,683.2 millones; y las notas del Tesoro, $2,628.7 millones.
La deuda con bancos oficiales alcanzaba $1,002.9 millones, mientras que los compromisos bilaterales totalizaban $732.7 millones.
La elevada participación de los bonos globales implica que Panamá depende de los mercados internacionales y de la percepción de riesgo de los inversionistas. La actual administración ha evitado acudir al mercado externo en un intento de reducir el impacto de los altos intereses.
PUBLICIDAD
Al mismo tiempo, la creciente exposición a la banca comercial refleja la búsqueda del Gobierno de diversificar sus fuentes de financiamiento y reducir la dependencia exclusiva de las emisiones de bonos.
Antes de la pandemia, la deuda pública se situaba cerca de $36,000 millones. Sin embargo, durante la administración de Laurentino Cortizo, entre 2019 y 2024, el endeudamiento aumentó en más de 24,000 millones de dólares debido a la emergencia sanitaria, la caída de ingresos fiscales y las necesidades extraordinarias de financiamiento.
La administración del presidente José Raúl Mulino ha mantenido un ritmo de crecimiento más moderado, aunque la deuda sigue aumentando como consecuencia de los déficits fiscales acumulados, los vencimientos que deben refinanciarse y las necesidades de financiamiento del presupuesto estatal.
PUBLICIDAD
El desafío para el Gobierno no es únicamente reducir el ritmo de crecimiento de la deuda, sino contener el peso de los intereses, mejorar la recaudación y evitar que una proporción cada vez mayor de los ingresos públicos termine destinada a pagar obligaciones acumuladas en lugar de financiar inversión, educación, salud e infraestructura.