Canal de Panamá trabaja para ampliar la capacidad de las esclusas Neopanamax

La vía interoceánica ensaya modificaciones que permitirían el paso de embarcaciones de mayor ancho mientras se prepara para un nuevo periodo de restricciones por El Niño

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Las nuevas defensas flotantes permitirán comprobar si las esclusas Neopanamax pueden operar de forma segura con embarcaciones más anchas que las admitidas actualmente. REUTERS/Enea Lebrun

La Autoridad del Canal de Panamá realizará pruebas para aumentar la capacidad operativa de las esclusas Neopanamax mediante una modificación que permitiría el tránsito de buques más anchos, una estrategia con la que busca incrementar la competitividad de la vía interoceánica justo cuando el fenómeno de El Niño obligará nuevamente a restringir el calado permitido de los barcos por la escasez de agua.

El anuncio fue realizado por la subadministradora y administradora designada del Canal, Ilya Espino de Marotta, quien explicó que la institución trabaja en el reemplazo de las defensas flotantes instaladas en las esclusas ampliadas con el objetivo de evaluar si es posible aumentar la manga máxima para las embarcaciones que utilizan esta ruta.

Actualmente, las esclusas Neopanamax admiten buques de hasta 51,25 metros de ancho. Con las nuevas defensas, la Autoridad del Canal espera realizar pruebas técnicas para verificar si es viable elevar ese límite hasta los 53 metros.

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“Estamos haciendo un cambio de defensas flotantes en las esclusas Neopanamax para ver si podemos pasar un buque con una manga de 53 metros de ancho. Hoy en día permitimos un buque de 51,25 metros y esto responde a una solicitud directa de la industria marítima internacional“, explicó Espino de Marotta.

Hoy las esclusas Neopanamax permiten el paso de buques con una manga máxima de 51,25 metros; las pruebas buscan elevar ese límite hasta 53 metros. REUTERS/Enea Lebrun

La futura administradora indicó que, antes de modificar permanentemente los parámetros operativos, el Canal debe comprobar mediante simulaciones que la maniobra puede realizarse con seguridad.

“Una vez terminemos ese proyecto podremos hacer una prueba, porque antes de aumentar el tamaño del buque se hacen verificaciones para asegurar la factibilidad de implementarlo de manera permanente", añadió.

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La medida forma parte de la estrategia de innovación constante que ha seguido el Canal desde la inauguración de la ampliación hace diez años.

Cuando el proyecto fue diseñado, entre 2002 y 2005, los estudios estimaban que el mayor portacontenedores del mundo tendría capacidad para unos 12.000 contenedores. Sin embargo, la realidad del comercio marítimo superó ampliamente esas previsiones.

Más de la mitad de los ingresos que genera actualmente el Canal de Panamá provienen de las esclusas Neopanamax, inauguradas hace una década. REUTERS/Enea Lebrun

Según Espino de Marotta, gracias a la experiencia adquirida por el personal operativo y a diversos ajustes realizados durante estos años, el Canal ya ha recibido embarcaciones modernas de más de 17.000 contenedores, muy por encima de las proyecciones originales.

“Vemos cómo sobrepasamos lo que habíamos anticipado originalmente en el tamaño del buque y el tonelaje que planeábamos transportar“, señaló.

El proyecto para admitir buques más anchos avanza firmemente en un contexto complejo. La misma administración del Canal confirmó que la sequía asociada al fenómeno de El Niño obligó nuevamente a restringir el calado de las escluas Neopanamax, tal como ocurrió durante la crisis hídrica de 2023.

Espino de Marotta explicó que junio registró precipitaciones significativamente inferiores al promedio histórico, una situación especialmente preocupante porque tradicionalmente es uno de los meses más lluviosos del año.

Ante ese escenario, el Canal comenzó a aplicar restricciones mucho antes que hace tres años. Desde el 3 de julio, el calado máximo permitido para los buques Neopanamax pasó de 50 a 49,5 pies, mientras que el próximo 23 de julio disminuirá a 49 pies.

Las restricciones de calado comenzaron el 3 de julio con una reducción de 50 a 49,5 pies y continuarán de forma escalonada según evolucionen las lluvias. (AP Foto/Arnulfo Franco)

Sabemos que vamos a seguir con restricciones de calado, pero queremos minimizar el impacto para no tener que reducir el número total de tránsitos", afirmó la futura administradora.

La proyección más exigente contempla que durante el verano de 2027 el Canal vuelva a operar con un calado máximo de 44 pies en las esclusas Neopanamax, el mismo límite que alcanzó durante la crisis de 2023 y que la industria considera el mínimo aceptable económicamente competitivo para utilizar la ruta panameña.

“Pensamos que vamos a tener que llegar a un calado de 44 pies para el verano del 2027”, sostuvo Espino de Marotta, quien aclaró que, por ahora, no se prevé reducir el tráfico de tránsitos diarios.

Las esclusas Neopanamax representan actualmente el principal motor económico del Canal de Panamá. Más del 50% de los ingresos de la vía provienen hoy de estas esclusas, pese a que el incremento en el número de tránsitos registrados desde la ampliación ha sido cercano al 25%.

Según datos presentados por la administración, el volumen movilizado pasó de aproximadamente 268 millones de toneladas antes de la ampliación a más de 511 millones de toneladas, lo que prácticamente duplicó la carga.

El Canal busca evitar una reducción en el número de tránsitos mediante medidas de ahorro de agua y mejoras operativas implementadas tras la sequía de 2023. EFE/ Carlos Lemos

Por ello, ampliar ahora las dimensiones permitidas para los buques se considera una evolución natural de un proyecto que continúa adaptándose a las necesidades del comercio marítimo mundial.

La estrategia busca compensar parcialmente el impacto que tendrán las futuras restricciones de calado provocadas por la falta de agua. Mientras las embarcaciones deberán navegar con menos carga durante los periodos de sequía, el Canal apuesta por permitir el tránsito de buques de mayor capacidad volumétrica, preservando así su competitividad frente a otras rutas internacionales.

Paralelamente, la Autoridad del Canal mantiene en ejecución medidas de ahorro de agua, mejoras operativas y el proyecto del embalse de Río Indio, considerado la principal solución de largo plazo para garantizar la seguridad hídrica de la vía interoceánica y del abastecimiento de agua potable para más de dos millones de ciudadanos.