Ciudad de Panamá dejó de ser únicamente un centro financiero y logístico para convertirse ahora en el punto de partida de un proyecto académico con ambiciones continentales.
La Universidad Internacional de la Florida (FIU) inauguró la primera oficina internacional del Adam Smith Center for Economic Freedom, una decisión que convierte a Panamá en la plataforma desde la cual el centro buscará extender su presencia por América Latina mediante programas de capacitación, investigación y formación de nuevos líderes.
La apertura representa un hito para la universidad estadounidense. Desde su creación hace poco más de cinco años, el Adam Smith Center había desarrollado sus actividades exclusivamente desde Florida. La oficina panameña es la primera fuera de Estados Unidos y, según sus directivos, será el modelo para futuras sedes en otros países de la región.
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“El Centro Adam Smith quiere tener presencia en todo el continente. El primer paso es tener una presencia física que nos permita ofrecer cursos ejecutivos y programas de capacitación. Panamá era el lugar lógico para comenzar por su conectividad, su cercanía con Estados Unidos y su papel como puente entre las Américas“, explicó su director fundador, Carlos Díaz-Rosillo.
démico aseguró que la meta trasciende la apertura de una oficina. “Esperamos que esta sea la primera de muchas otras oficinas que queremos llevar por toda América Latina y, eventualmente, a otras partes del mundo para promover los valores de la libertad económica, la democracia y el emprendimiento", afirmó.
Para Díaz-Rosillo, el objetivo del centro es acercar la academia a quienes toman decisiones. “No nos quedamos en la teoría. Nuestro énfasis está en lo práctico. Muchos de nuestros profesores son o han sido altos servidores públicos. Queremos capacitar a empresarios, jóvenes y funcionarios con herramientas que puedan aplicar inmediatamente", señaló.
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Entre los programas previstos figuran cursos ejecutivos sobre liderazgo, comunicación estratégica, política pública, economía, relaciones internacionales y gestión empresarial, diseñados junto con socios locales para responder a las necesidades específicas de cada país.
Panamá como plataforma regional
La elección de Panamá no fue casual. Además de su posición geográfica y su conectividad aérea, FIU considera que el país reúne condiciones para convertirse en un centro regional de formación y generación de conocimiento.
Durante la ceremonia, la presidenta de la Universidad Internacional de la Florida, Jeanette Núñez, destacó que la nueva oficina no solo fortalecerá la cooperación académica entre ambos países, sino que permitirá desarrollar investigaciones conjuntas y ampliar el intercambio de conocimiento en áreas como salud pública, medio ambiente, logística, innovación y desarrollo económico.
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“Este centro no será únicamente una oficina. Será un espacio para educar, innovar y fortalecer las relaciones internacionales a través del conocimiento", expresó.
La exvicegobernadora de Florida también resaltó que la misión del Adam Smith Center consiste en preparar nuevas generaciones de líderes comprometidos con la libertad económica, el emprendimiento y el fortalecimiento institucional.
La inauguración reunió a representantes del Gobierno panameño, empresarios, académicos y miembros del cuerpo diplomático. Entre ellos estuvo el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, quien reveló que varias universidades estadounidenses manifestaron interés en establecer presencia en el país, aunque FIU fue la primera en concretar la inversión.
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“Hemos hablado con más de diez universidades interesadas en venir a Panamá porque entienden el enorme potencial que tiene este país como centro regional. FIU ha sido la primera en hacerlo realidad", indicó.
El diplomático afirmó que Panamá ofrece ventajas difíciles de igualar gracias a su conectividad internacional y a su condición de hub regional.
“Panamá no representa únicamente un mercado de cuatro millones de habitantes. Gracias a su conectividad puede servir como plataforma para estudiantes y profesionales de toda América Latina", sostuvo.
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Kevin Cabrera añadió que el fortalecimiento de la cooperación educativa constituye uno de los principales pilares de la relación bilateral entre ambos países.
Asimismo, destacó que la formación de emprendedores será uno de los principales aportes del centro. “Los emprendedores son quienes mueven cualquier economía. Aquí podrían surgir los próximos Steve Jobs o Jeff Bezos de la región", comentó.
La visión del Gobierno panameño
El ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha, calificó la apertura como un acontecimiento histórico para Panamá y sostuvo que el país comparte los principios de apertura económica, innovación y emprendimiento promovidos por el centro.
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Durante un extenso discurso, el canciller vinculó el pensamiento de Adam Smith con la historia panameña y aseguró que el desarrollo del país siempre ha estado ligado a la apertura comercial.
Recordó que el Camino Real, el ferrocarril transístmico, el Canal de Panamá, el centro bancario internacional y la plataforma logística responden a una misma lógica: conectar personas, mercados y oportunidades.
Javier Martínez-Acha sostuvo que la economía del siglo XXI exige nuevas capacidades vinculadas a la inteligencia artificial, la innovación científica y la economía digital, por lo que consideró que la llegada del centro representa una oportunidad para preparar a las nuevas generaciones.
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“La prosperidad no surge del enfrentamiento entre Estado y mercado. Surge cuando las instituciones generan condiciones para que las personas puedan innovar, emprender y desarrollar su talento", afirmó.
Javier Martínez-Acha también sostuvo que el principal desafío para América Latina ya no pasa únicamente por aumentar el tamaño de sus economías, sino por crear más oportunidades para que las personas desarrollen su talento.
En ese sentido, afirmó que una educación orientada al conocimiento, el emprendimiento y la innovación constituye la mejor herramienta para generar movilidad social y construir un crecimiento económico sostenible.
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El canciller subrayó además que la llegada del Adam Smith Center coincide con un momento en que la inteligencia artificial, la automatización y la economía digital están transformando la forma en que los países compiten y generan riqueza.
A su juicio, ese nuevo escenario obliga a formar líderes capaces de adaptarse a los cambios tecnológicos y de impulsar políticas públicas que favorezcan la innovación sin perder de vista el bienestar de las personas.
Finalmente, consideró que la nueva oficina puede convertirse en un espacio de encuentro entre la academia, el sector privado y los gobiernos para debatir soluciones a los desafíos de la región.
"Las sociedades avanzan cuando las universidades salen de sus aulas para dialogar con las empresas, con el Estado y con la sociedad", afirmó, al señalar que la producción de conocimiento debe traducirse en propuestas concretas que contribuyan al desarrollo económico y al fortalecimiento de las instituciones.
Más allá de su papel como canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha participó también desde una vinculación académica directa con el proyecto, ya que forma parte del cuerpo docente del Adam Smith Center.
Participación internacional desde Lima
Uno de los momentos más llamativos de la ceremonia fue la participación virtual de la presidenta electa del Perú, Keiko Fujimori, quien además forma parte del cuerpo docente del Adam Smith Center.
Su intervención ocurrió mientras el proceso electoral peruano entra en su fase final. Con el 99.8 % del escrutinio oficial completado, Keiko Fujimori mantiene una ventaja considerada irreversible sobre su rival Roberto Sánchez, mientras la proclamación oficial de los resultados está prevista para mediados de julio, antes de su toma de posesión el 28 de julio.
Durante su mensaje, Keiko Fujimori reflexionó sobre la importancia de la preparación de nuevos líderes, el valor de la educación y la necesidad de combinar el crecimiento económico con el fortalecimiento institucional.
También compartió algunos de los principios que, según explicó, orientarán su administración una vez asuma la Presidencia del Perú, entre ellos el fortalecimiento de la seguridad, la recuperación de la confianza en las instituciones, el impulso a la inversión privada y la generación de oportunidades para los emprendedores, pilares que consideró indispensables para reducir la pobreza y consolidar la estabilidad democrática.
Su presencia otorgó una dimensión regional al evento y reforzó el perfil internacional que FIU busca imprimir al Adam Smith Center.
Expansión continental
Más allá del acto protocolar, la inauguración dejó claro que Panamá será el laboratorio desde donde FIU probará un modelo de expansión académica dirigido a gobiernos, empresarios y universidades latinoamericanas.
Carlos Díaz-Rosillo explicó que el centro ya está listo para comenzar a desarrollar programas en el país y que únicamente resta concretar alianzas con organizaciones locales que definan las áreas de capacitación prioritarias.
Dependiendo de las necesidades de cada socio, podrán organizarse programas especializados en liderazgo, comunicación política, política exterior, finanzas públicas o gestión empresarial, impartidos por profesores internacionales y exfuncionarios con experiencia en la toma de decisiones.
La visión, insistió, es convertir a Panamá en la primera estación de una red que conecte a América Latina mediante la formación de líderes públicos y privados capaces de enfrentar los desafíos de una economía cada vez más marcada por la innovación, la inteligencia artificial y la competencia global.
Con esa apuesta, el Adam Smith Center no solo inauguró una oficina. Inició en Panamá una estrategia de expansión que busca posicionar al país como el principal puente entre la academia estadounidense y los nuevos liderazgos económicos y políticos de América Latina.