Mientras el ecosistema digital gana terreno en Panamá, más del 50% de las transacciones en el país todavía se realizan en efectivo, especialmente en pagos de bajo monto y fuera de la capital.
La cifra, reiterada por actores del sistema financiero, evidencia una brecha persistente entre el crecimiento de las plataformas digitales y los hábitos reales de consumo de la población, donde el dinero físico sigue siendo el mecanismo dominante en la economía cotidiana.
De acuerdo con representantes del sector, el uso del efectivo continúa predominando en actividades como servicios informales, comercio minorista y trabajos independientes, donde la infraestructura de pagos digitales sigue siendo limitada.
La baja penetración de terminales y la preferencia cultural por el dinero físico siguen condicionando el ritmo de adopción, especialmente en zonas fuera del área metropolitana.
“Más del 50% seguimos haciéndolo en efectivo, particularmente en transacciones del día a día”, explicó Alexander Acosta, vicepresidente ejecutivo y gerente general de Telered, quien comentó que este comportamiento está directamente vinculado a la falta de aceptación de pagos digitales en pequeños comercios y a la ausencia de soluciones para trabajadores independientes.
A pesar de ese panorama, comienzan a registrarse señales de cambio. Según datos comentados por Acosta, las transacciones de retiro de efectivo en cajeros automáticos han disminuido entre 4% y 5% en comparación con el año anterior. Esto indica que, aunque el efectivo sigue siendo dominante, existe una tendencia gradual hacia el uso de medios electrónicos para pagos y transferencias.
En este contexto, las fintech han emergido como uno de los principales motores de transformación del ecosistema. Su crecimiento, calificado como “exponencial”, responde a la facilidad de acceso, la rapidez en la apertura de cuentas y una experiencia de usuario más simple frente a la banca tradicional, destacó Juan Andrés Mendoza, director general de la billetera digital Zinli.
Sin embargo, el avance no está exento de obstáculos. Uno de los principales retos sigue siendo la confianza del usuario, especialmente en poblaciones no bancarizadas. Persiste el temor a perder el dinero, la percepción de que los servicios digitales implican costos adicionales y la falta de educación financiera, factores que ralentizan la adopción, destacó Acosta.
“Sobre todo fuera de la ciudad, el principal problema es el temor a utilizar herramientas digitales y la costumbre de manejar efectivo”, insistió Acosta, al subrayar que la transición hacia un sistema más digital dependerá en gran medida de programas de educación y de la capacidad de acercar estas soluciones a las comunidades.
Otro punto clave dentro del debate es la regulación del ecosistema fintech. Mientras algunos actores consideran necesario establecer reglas mínimas que garanticen transparencia y seguridad, otros sostienen que la autorregulación y la coordinación entre participantes pueden ser suficientes para impulsar el crecimiento sin frenar la innovación.
“La banca tradicional tiene cierto temor porque no ve una reglamentación similar a la que ellos tienen”, señaló Acosta, al referirse a las diferencias entre los esquemas regulatorios de la banca y las plataformas digitales emergentes.
Billetera digital en ACH Xpress
En medio de este escenario, el sistema financiero panameño ha comenzado a integrar a nuevos actores dentro de su infraestructura. Uno de los desarrollos recientes es la incorporación de la billetera digital Zinli a la red ACH Xpress de Telered, lo que permite realizar transferencias interbancarias inmediatas entre distintas entidades del país.
De acuerdo con la información presentada durante el lanzamiento, esta integración convierte a Zinli en la primera fintech en Panamá en conectarse directamente a este sistema, ampliando el acceso a transferencias en tiempo real y permitiendo a los usuarios operar dentro del sistema financiero sin necesidad de una cuenta bancaria tradicional.
La plataforma, desarrollada por MFTech S.A., parte del ecosistema de Banco Mercantil, permite abrir una cuenta en menos de cinco minutos utilizando únicamente la cédula o el pasaporte. A través de esta cuenta, el usuario obtiene un número reconocido por el sistema de pagos electrónicos, lo que facilita transferencias, recargas y pagos dentro y fuera del país.
“Esto no es competir con la banca, es complementarla e impulsar el ecosistema”, afirmó el director general de Zinli, quien destacó que la integración busca ampliar la inclusión financiera y conectar a más usuarios con el sistema formal.
El modelo incorpora además herramientas como un número de cuenta para operaciones mediante ACH Xpress y un número de tarjeta que permite realizar compras en comercios y suscripciones digitales en más de 135 países, lo que amplía el alcance de la billetera más allá del mercado local, acotó el ejecutivo.
Según las proyecciones de la compañía, se espera alcanzar unas 50,000 transacciones bajo esta modalidad en los próximos 12 meses, en un intento por consolidar su participación dentro del sistema de pagos panameño y aprovechar la interoperabilidad con la red bancaria.
A nivel global, la billetera reporta más de 1.5 millones de usuarios, con un crecimiento sostenido impulsado por la digitalización de pagos y la adopción de soluciones móviles. En Panamá, el objetivo está centrado en captar usuarios no bancarizados y facilitar su incorporación al sistema financiero.
Desde la perspectiva de los actores del sistema, la reducción del efectivo será un proceso progresivo. Factores como la cobertura tecnológica, la confianza del usuario y la educación financiera seguirán determinando la velocidad del cambio hacia un modelo más digital.