Un total de 16 empresas y consorcios internacionales participaron en el proceso de homologación de la licitación para el gerenciamiento técnico y administrativo del proyecto del teleférico de Panamá y San Miguelito, evidenciando el alto interés global que ha generado esta iniciativa de movilidad urbana impulsada por el Metro de Panamá.
El contrato en licitación corresponde a un esquema integral de gerencia del proyecto, que abarca la supervisión técnica, la estructuración del financiamiento, los estudios y diseños, la construcción de obras civiles, así como la fabricación, suministro, instalación y puesta en marcha del sistema teleférico, incluyendo además la operación y mantenimiento durante la vigencia del contrato.
De acuerdo con el pliego de cargos, el contrato forma parte de una licitación por mejor valor, bajo una modalidad de concesión administrativa, en la que el adjudicatario tendrá la responsabilidad de garantizar la ejecución integral del proyecto, actuando como un ente técnico que supervise cada fase del desarrollo y asegure el cumplimiento de estándares financieros, técnicos y operativos.
El precio de referencia para este contrato de gerenciamiento fue fijado en $17.1 millones, sin incluir ITBMS, monto que cubre la gestión integral del proyecto, mientras que la obra principal del teleférico —que se licita en un proceso paralelo de concesión— tiene un valor estimado de $278.6 millones, consolidándose como una de las inversiones más relevantes en materia de movilidad urbana en Panamá.
El proyecto contempla un modelo en el que el concesionario será responsable de todas las etapas, desde la fase preoperativa —que incluye estudios y construcción— hasta la fase operativa, que abarca la prestación del servicio de transporte y el mantenimiento del sistema por un período aproximado de 20 años, tras lo cual los activos serán revertidos al Estado panameño.
En términos técnicos, el sistema está diseñado para transportar inicialmente 2,800 pasajeros por hora por dirección, con capacidad de ampliación hasta 3,600 pasajeros, a una velocidad máxima de seis metros por segundo, a lo largo de un trazado de aproximadamente 6.6 kilómetros que conectará seis estaciones clave en el distrito de San Miguelito.
El trazado incluye estaciones en Balboa, Cincuentenario, Samaria, Mano de Piedra, Valle de Urracá y Torrijos Carter, lo que permitirá integrar zonas de alta densidad poblacional con las líneas 1 y 2 del Metro de Panamá, facilitando la conectividad y reduciendo los tiempos de traslado en uno de los distritos más complejos en términos de movilidad.
San Miguelito, considerado el segundo distrito más poblado del país, enfrenta limitaciones estructurales derivadas de su topografía irregular, lo que restringe el acceso de buses de gran tamaño y complica la planificación de rutas tradicionales, generando un sistema de transporte fragmentado que limita la movilidad de miles de residentes.
En ese contexto, el teleférico surge como una alternativa de transporte masivo complementario, diseñada para mejorar la accesibilidad urbana, reducir los tiempos de traslado y conectar comunidades históricamente aisladas, en un distrito donde convergen familias de diversos niveles socioeconómicos.
De acuerdo con el acta oficial, entre las firmas interesadas figuran Modera Ingeniería, Nippon Koei LAC, Vielca Ingenieros, Aranma Aatarros Engineering SL, Joyco SAS BIC, WSP del Istmo, S. de R.L., Ayesa Ingeniería, Typsa Técnica y Proyectos, S.A., Integral, S.A., Centro de Estudio de Materiales y Control de Obras, S.A. (GOC, S.A.), Metro de Medellín, Greibello Ingeniería Ltda. (Panamá), Cal y Mayor y Asociados, IST Cables S.A.S. y NICS Services, abarcando compañías de América Latina, Europa y otras regiones con experiencia en gestión de proyectos complejos.
Durante la jornada de homologación, las empresas plantearon múltiples consultas técnicas y administrativas, destacando inquietudes sobre los requisitos financieros, la experiencia mínima exigida al personal clave, los criterios de evaluación de propuestas y la forma en que se gestionarán los procesos de validación de diseños y ejecución del contrato, evidenciando el nivel de exigencia del proyecto.
Entre las consultas más relevantes, varias compañías solicitaron aclaraciones sobre la posibilidad de presentar estados financieros de años fiscales distintos, debido a diferencias en calendarios contables internacionales, así como sobre los requisitos de idoneidad profesional en Panamá, especialmente para personal extranjero, reflejando la naturaleza global del proceso.
Asimismo, se plantearon dudas sobre la experiencia específica requerida en proyectos de transporte masivo, incluyendo si se aceptarían referencias en sistemas ferroviarios o de infraestructura similar, además de cuestionamientos sobre los límites de participación de personal extranjero y la necesidad de incorporar talento local en posiciones clave dentro del proyecto.
Otro de los temas recurrentes fue la solicitud de extensión de plazos para la presentación de propuestas, argumentando la complejidad técnica del proyecto, la necesidad de estructurar equipos multidisciplinarios y completar procesos de documentación, apostillas y validaciones legales, lo que derivó en ajustes al calendario del proceso.
Paralelamente, el proceso de licitación para la construcción y operación del sistema ha enfrentado múltiples ajustes, incluyendo la quinta reprogramación de la fecha de presentación de propuestas, ahora fijada para el 28 de mayo, luego de que los dos consorcios precalificados solicitaran más tiempo para estructurar sus ofertas financieras.
Los consorcios precalificados en ese proceso son el Consorcio Teleférico SPE, integrado por Sofratesa de Panamá, Inc.; Ingeniería Estrella, S.A.; y Promotora y Desarrolladora Mexicana de Infraestructura, S.A. de C.V., así como el Consorcio Teleférico de San Miguelito, conformado por Cointer (España) y Doppelmayr (Austria).
El aplazamiento refleja la complejidad financiera del proyecto, que requiere estructurar esquemas de financiamiento internacional, definir garantías y asegurar la viabilidad económica de una obra que no solo implica infraestructura, sino también la operación sostenida de un sistema de transporte masivo.
Con este escenario, el proyecto del teleférico se consolida como una de las apuestas más ambiciosas en materia de movilidad en Panamá, tanto por su dimensión económica como por su impacto en la integración urbana, la equidad territorial y la modernización del sistema de transporte.