La aplicación desde enero de una tasa de 2% del Impuesto a las Transferencias de Bienes Inmuebles (ITBI), que no se cobraba a la primera venta desde hace 50 años, amenaza con aumentar el déficit habitacional en el país.
Normalmente, cada año entre 15 mil a 18 mil familias tienen la necesidad de tener una vivienda, pero en lo que va del 2026 los promotores de vivienda del sector privado y del Estado solo han podido cubrir apenas unas 10 mil soluciones.
Es decir, “estamos en déficit de no poder también ofertar esas soluciones habitacionales”, señaló Elisa Suárez, directora ejecutiva del Consejo Nacional de Promotores de Vivienda (Convivienda), en entrevista con Telemetro.
Indicó que ante cualquier solución que impacte el precio de las viviendas, en este caso el cobro del impuesto del 2%, los promotores tienen que decirlo, porque aquí no es cuestión de subirle el precio a las viviendas.
Ya no se puede subir más los precios de las casas y estamos sometiendo a la clase media a no poder contar con una vivienda digna que les permita a las familias contar con un patrimonio que les dé seguridad presente y futura, adujo Suárez.
Puntualizó que las ventas han caído en un 55%, y que el país no puede darse el lujo de no poder ofrecer viviendas a los jóvenes, pues esta sería una escalada “de perder y perder”.
El Impuesto a las Transferencias de Bienes Inmuebles (ITBI) en Panamá es del 2% sobre el mayor valor entre el precio de venta y el valor catastral del inmueble.
Este impuesto, según el Ministerio de Economía y Finanzas, se aplica a las transferencias de propiedades y debe ser pagado por el vendedor antes de inscribir el traspaso en el Registro Público.
Desde Convivienda se explicó que el cobro del mencionado impuesto se hizo efectivo solo al que vendía la vivienda por segundavez, y los promotores siempre argumentaron que si eso pasaba, cualquier cosa que se le pusiera adicional, más trámites, más presión en el precio de la tierra, en los materiales, por ejemplo, impactaría el precio final.
Un análisis hecho por este organismo determinó, de acuerdo con Suárez, que lo que más impacta con el ITBI es el abono inicial, pues, por ejemplo, si para comprar una vivienda el abono era de $1,500, adicional se tendría que pagar $1,000 por el impuesto, que como el banco no lo financia, tendría que salir del bolsillo del comprador.
Cuando se hace este tipo de leyes, como la exoneración del referido impuesto y el interés preferencial, que si bien es cierto son subsidios, Suárez comentó que la diferencia radica en que con el ITBI por cada dólar invertido se tiene un retorno al Estado de $2.34. “Matemática simple”, apuntó.
El Consejo Nacional de Promotores de Vivienda proyectaba para este año un crecimiento robusto, anticipando la venta de 5,530 unidades, es decir, un aumento del 38% respecto a 2025.
Esta expansión podría marcar un punto de inflexión en el sector construcción y su influencia en la economía nacional, de acuerdo con el informe anual presentado por Convivienda, principal gremio del sector en Panamá.
El año pasado se entregaron 4,020 viviendas nuevas, con un rango de precios entre $40,000 y $60,000. El 81 % de dichas ventas se realizó bajo el programa de interés preferencial, orientado a facilitar el acceso a la vivienda para los sectores de menores ingresos.
Recientemente se informó que a pesar de la implementación del Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBI) del 2% a la primera vivienda, la medida no logró incrementar la recaudación fiscal, reportó Infobae.