El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, desplegó este sábado, en Miami, una agenda económica orientada a consolidar al país centroamericano como el principal referente energético y logístico de Latinoamérica.
En el marco de la cumbre regional “Escudo de las Américas”, Mulino sostuvo encuentros estratégicos con altos funcionarios del Gobierno estadounidense para impulsar proyectos de infraestructura que buscan transformar la región.
Según informó la presidencia por medio de un comunicado, el mandatario panameño mantuvo reuniones bilaterales separadas con el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el secretario de Energía, Chris Wright.
El objetivo central fue presentar a la administración de Donald Trump las ventajas competitivas de Panamá y asegurar la colaboración estadounidense para obras que modernizarán la matriz de interconexión y comercio mundial.
Una apuesta por la interconexión regional
Durante el diálogo con Wright, Mulino expuso los avances de dos pilares de su estrategia: el proyecto de interconexión eléctrica con Colombia y la creación de un gasoducto por el Canal de Panamá. Estas iniciativas, calificadas por el Ejecutivo como “megaobras”, tienen la ambición de posicionar al país de forma definitiva en el mapa energético global.
El proyecto de interconexión con Colombia, valorado en unos 800 millones de dólares, contempla una línea de aproximadamente 500 kilómetros con una capacidad de 400 megavatios. La administración de Mulino considera esta obra fundamental para la descarbonización y la transición energética de ambos países, asegurando que el proyecto se ejecutará bajo los más altos estándares ambientales y de participación ciudadana.
Liderazgo logístico y nuevos megapuertos
En su encuentro con Lutnick, el máximo mandatario panameño subrayó que Panamá ha “redefinido su estrategia marítima” para blindar su posición como el ‘hub’ logístico más importante del hemisferio.
Mulino destacó los planes para desarrollar dos nuevos megapuertos en ambas entradas de la vía interoceánica, así como el impulso al centro multimodal de Puerto Armuelles, ubicado en el litoral Pacífico, cerca de la zona fronteriza con Costa Rica.
“Tanto Wright como Lutnick manifestaron su disposición de colaborar con Panamá dentro de sus áreas de competencia”, según el comunicado oficial, marcando un hito en la cooperación bilateral en materia de energía, comercio e infraestructura de transporte.
Panamá, que opera el Canal desde su traspaso definitivo el 31 de diciembre de 1999, busca con estos nuevos proyectos ir más allá de su rol tradicional como vía de tránsito, convirtiéndose en un centro de servicios añadidos y energía para todo el continente.
Colaboración estratégica en la cumbre
La participación de Mulino en la cumbre convocada por Trump ocurre en un momento de alineación estratégica entre diversos gobiernos de la región.
El líder panameño comparte este espacio con mandatarios y figuras políticas como el argentino Javier Milei, el salvadoreño Nayib Bukele, el ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Peña y el costarricense Rodrigo Chaves, entre otros.
Cada uno representa diferentes modelos de gestión, prioridades nacionales y posturas frente a los desafíos globales, como la seguridad, la economía y la cooperación internacional. Esta convocatoria también incluye a representantes de organismos multilaterales, empresarios y expertos, quienes buscan impulsar el diálogo sobre el futuro de América Latina y su posicionamiento en el escenario internacional.
La información oficial destaca que la recepción de los planes panameños por parte de la Administración Trump ha sido positiva.