Panamá cierra términos de financiamiento con garantías del Banco Mundial

La operación permitirá refinanciar deuda con vencimientos cercanos y reducir el costo financiero mediante garantías multilaterales

El contrato de financiamiento se pactó en yenes japoneses, una moneda con menores tasas, lo que permitió reducir el costo de la deuda. REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo

El Gobierno de Panamá avanzó en su estrategia de manejo de deuda pública con la aprobación de un paquete de financiamiento estructurado con respaldo del Grupo Banco Mundial, una operación que combina préstamos comerciales y garantías multilaterales para refinanciar obligaciones existentes y reducir el costo financiero del Estado.

La operación fue formalizada mediante resolución del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y autorizada previamente por el Consejo de Gabinete.

De acuerdo con la resolución publicada en la Gaceta Oficial, el MEF estableció los términos y condiciones de un contrato de préstamo estructurado con el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), actuando como banco estructurador, y con la participación del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), ambos miembros del Grupo Banco Mundial, como garantes parciales de la operación.

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El financiamiento contempla un monto máximo de 219,478 millones de yenes japoneses. A la tasa de cambio vigente a inicios de 2026, este tramo equivale aproximadamente a 1,420 millones de dólares, lo que lo ubica dentro del paquete integral de hasta 1,900 millones de dólares anunciado por el MEF como parte de su estrategia de refinanciamiento.

El resto del paquete se compone de tramos denominados directamente en dólares estadounidenses, también respaldados por garantías del Grupo Banco Mundial.

El MEF señaló que la operación busca optimizar el perfil de la deuda pública, reducir el costo financiero y aliviar vencimientos concentrados en el corto plazo. Achivo

Según el documento oficial, los recursos estarán destinados exclusivamente a refinanciar deuda existente del Gobierno Central con vencimientos concentrados en el primer cuatrimestre de 2026, así como a cubrir comisiones, primas de garantía y costos asociados a la estructuración del financiamiento.

El desembolso se realizará en un solo tramo durante el período de disponibilidad del préstamo, una vez cumplidos los requisitos administrativos establecidos en el contrato.

El MEF explicó que este tipo de operaciones permite sustituir deuda de corto plazo o con tasas más elevadas por financiamiento de mayor plazo y menor costo, reduciendo la presión inmediata sobre el servicio de la deuda.

En este caso, la operación genera un ahorro estimado de 2.29% en tasa de interés, lo que se traduce en aproximadamente 64.6 millones de dólares en ahorros anuales y cerca de 830 millones de dólares en intereses a lo largo de la vida de los préstamos.

Uno de los elementos centrales de la operación es el uso de garantías parciales del BIRF y de MIGA, que cubren hasta el 95% del valor facial garantizado del préstamo, así como los intereses asociados durante su vigencia.

Panamá cerró 2025 con una deuda de $59,349 millones, un aumento de 10.4% en un año. EFE/ Carlos Lemos

Estas garantías reducen el riesgo percibido por los prestamistas comerciales y permiten a Panamá acceder a condiciones financieras más favorables que las que obtendría únicamente en los mercados internacionales de capital.

El contrato establece que el préstamo tiene un vencimiento final en enero de 2036, con un esquema de pagos semestrales de intereses y amortizaciones distribuidas en catorce cuotas.

La tasa de interés está referenciada a la tasa TONAR para yenes japoneses, más un margen de 0.47%, lo que refleja el impacto directo de las garantías multilaterales sobre el costo del financiamiento.

El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, ha destacado que esta operación representa un hito para el país y para el propio Banco Mundial, al tratarse de la primera estructura de este tipo implementada por el organismo en el hemisferio occidental.

Según el MEF, el esquema combina financiamiento comercial con garantías multilaterales para lograr una prima de riesgo sustancialmente menor a la que enfrenta Panamá en emisiones tradicionales de bonos soberanos.

Más allá del alivio financiero inmediato, el Gobierno busca con este tipo de operaciones mejorar el perfil de la deuda pública, extendiendo plazos, diversificando monedas y reduciendo la exposición a refinanciamientos concentrados en el corto plazo.

La resolución ministerial establece además que el Órgano Ejecutivo deberá incluir en los presupuestos de los próximos años las partidas necesarias para atender capital, intereses y comisiones derivadas de este contrato, así como de las garantías otorgadas por el BIRF y MIGA.

Más de $33,000 millones de la deuda pública de Panamá corresponden a bonos emitidos en los mercados. Archivo

El uso de financiamiento multilateral con respaldo de organismos internacionales también responde a un contexto global más restrictivo, marcado por tasas de interés elevadas y mayor selectividad de los inversionistas.

En este escenario, Panamá ha optado por fortalecer su relación con instituciones multilaterales para asegurar liquidez en condiciones más estables y predecibles, sin recurrir de forma inmediata a nuevas emisiones de deuda en los mercados internacionales.

Desde el MEF se subraya que esta operación no implica un aumento del endeudamiento neto, sino una reestructuración de pasivos existentes, con el objetivo de mejorar la sostenibilidad fiscal y proteger la calificación crediticia del país.

El Gobierno ha reiterado que la estrategia de financiamiento para 2026 prioriza el refinanciamiento, la optimización del servicio de la deuda y el fortalecimiento del mercado financiero local.

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