El marino panameño Javier Olmedo Núñez continúa detenido en Venezuela, pese a que su nombre figuró en una lista de personas que serían excarceladas esta semana, un episodio que generó confusión luego de que el propio Gobierno de Panamá anunciara inicialmente su liberación y horas después se retractara.
“Estamos muy pendientes, en comunicación constante diaria con la cónsul en Caracas. Lastimosamente hubo algún tipo de tema administrativo que causó confusión, pero estamos monitoreando la situación muy de cerca y esperamos tener buenas noticias lo antes posible”, afirmó el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Hoyos, al referirse al caso del ciudadano panameño que permanece privado de libertad desde junio de 2025.
La aclaración se produjo luego de que la Cancillería panameña emitiera un comunicado rectificando una información divulgada en la mañana del viernes, en la que se daba por confirmada la liberación del marino.
Según la versión oficial posterior, Núñez figuraba en la lista de excarcelados, pero por razones no explicadas no fue puesto en libertad.
De acuerdo con la Cancillería, la información había sido corroborada por Alfredo Romero, portavoz de la organización Foro Penal, quien da seguimiento a los detenidos en Venezuela.
Romero habría indicado que el panameño “estaba en la lista de excarcelados el miércoles en la noche, pero no fue liberado”. A esta versión se sumaron testimonios de detenidos neerlandeses que sí fueron excarcelados y que aseguraron haber visto a Núñez dentro del grupo que sería liberado.
Javier Olmedo Núñez, cuyo nombre completo es Olmedo Javier Núñez Peñalba, es un marino panameño que se desempeñaba como encargado del mantenimiento de motores a bordo de la embarcación Guaiquerí N35, de bandera panameña. Su detención se produjo el 13 de junio de 2025, cuando la nave fue interceptada por efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en la zona económica exclusiva de Venezuela.
Las autoridades venezolanas acusaron a la tripulación de un presunto caso de espionaje, una versión que Panamá ha rechazado de forma reiterada, señalando que se trata de un marino civil en ejercicio de funciones técnicas.
Desde entonces, Núñez permanece recluido en un centro de detención del régimen venezolano, sin que se haya informado públicamente sobre avances sustanciales en su proceso judicial.
El caso ha sido catalogado por el Gobierno panameño como prioridad internacional, activando gestiones diplomáticas y consulares a múltiples niveles. La Cancillería informó que se han elevado notas formales ante organismos internacionales como la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), solicitando que se garantice un trato justo y conforme a los estándares internacionales de derechos humanos.
Además, la situación de Núñez ha sido expuesta en foros multilaterales de alto nivel. El embajador de Panamá ante las Naciones Unidas, Eloy Alfaro, llevó el caso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que la embajadora panameña ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Ana Irene Delgado, reiteró recientemente el llamado a la liberación de presos políticos en Venezuela, mencionando expresamente al ciudadano panameño.
La atención consular también ha sido un componente clave del seguimiento. La cónsul de Panamá en Caracas, Susana Thornhill, ha mantenido comunicación constante con las autoridades venezolanas y con los familiares del marino. Núñez recibió una visita consular el 1 de octubre de 2025, durante la cual se pudo verificar su estado de salud y transmitir un mensaje a su familia. Sin embargo, desde entonces no se ha autorizado una segunda visita, pese a las solicitudes reiteradas.
La Cancillería panameña ha señalado que mantiene contacto permanente con los familiares de Núñez, incluyendo a su esposa Milagro Vergara y a su madre Ruth Peñalba, a quienes se les informa periódicamente sobre el avance de las gestiones diplomáticas.
El Gobierno también ha agradecido el respaldo expresado por líderes internacionales y gestiones de terceros países, como Qatar, en el marco de los esfuerzos humanitarios.
La confusión generada por el anuncio y posterior retractación de la liberación añadió presión política y diplomática al caso.
Según la Cancillería, la información inicial se dio tras recibir señales positivas sobre la disposición del gobierno venezolano de liberar a un grupo de detenidos. Sin embargo, el caso del marino panameño quedó en un limbo administrativo que aún no ha sido aclarado por Caracas.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha seguido de cerca el caso desde que se conoció la detención y ha instruido a todas las instancias del Estado a intensificar las gestiones diplomáticas. En comunicados oficiales, el Gobierno ha reiterado su compromiso con la protección de los nacionales en el exterior y con el uso de todos los mecanismos diplomáticos disponibles, en estricto apego al derecho internacional.
Mientras tanto, el marino panameño sigue privado de libertad, a la espera de una decisión que, según las autoridades panameñas, podría producirse en cualquier momento.